Close

SOS    

13-Ago-2003
  • Aunque la suspicacia de la oposición priísta y perredista atribuyó el desolador panorama trazado por su director general Raúl Muñoz Leos en su comparecencia de la semana pasada ante la Comisión Permanente del Congreso, a un intento de desactivar los embates contra la posibilidad de los Contratos de Servicios Múltiples, lo cierto es que las nubes negras sobre la paraestatal son cada día más espesas.

  • Si sorprendió a tirios y troyanos el dramático anuncio de que la principal empresa pública del país había resentido el año pasado una pérdida de 30 mil mdp, viva aún la promesa de colocarla en este sexenio entre las diez más productivas de su ramo en el planeta. Dicho con todas las letras, el agotamiento del potencial exportador de petróleo crudo de la paraestatal, cerrada desde hace años la posibilidad de los productos elaborados, como petroquímicos, y un incremento explosivo de las importaciones de productos que antes teníamos en exceso.

  • Para no ir lejos, el gas natural que le compramos a los EU, en un escenario en que este país a su vez se lo compra a Canadá. De hecho, el primer riesgo al que la propia empresa pública califica como "inaceptable para la sociedad" sería un incremento sustancial en el precio del producto sobre el que gira el 40% de la posibilidad de generación eléctrica en el país, para no hablar de la sobrevivencia de industrias fundamentales como la cementera, la vidriera, la papelera o la siderúrgica.

  • Elque lanza Pemex en el documento "Retos y oportunidades de la exploración y producción de hidrocarburos en México", firmado por el propio director general de Pemex Exploración y Producción Luis Ramírez Corzo habla de un incremento sustancial de los niveles de inversión; la obtención para la empresa pública de una verdadera autonomía de gestión, y una modificación del régimen fiscal. En el primer caso se habla de una presión extraordinaria ante la urgencia de amortización de intereses derivados de los Pidiregas, es decir las obras de infraestructura realizadas y financiadas por particulares, dejando apenas un estrecho margen para inversión física.

  • En el segundo caso, el razonamiento del director general de la principal filial de Pemex habla de despojar a la paraestatal del pesado fardo que representa la regulación excesiva a la que la someten las autoridades encargadas del escrutinio y seguimiento de las empresas paraestatales, que se traduce en una limitada autonomía de gestión, una excesiva regulación interna y una alta discrecionalidad en la aplicación de normas y reglamentos.

  • En el tercer caso, el cálculo habla de que con una modificación del régimen fiscal la empresa pública tendría opción de asegurar recurSOS de inversión para proyectos documentados y por documentar, así como para hacer frente a los compromiSOS de repago de la deuda ya contraída.

  • Pemex le aporta anualmente al fisco el inaudito de 40 mil mdd, que representan algo más del 30 por ciento de la recaudación total del país.

Agregar comentarios sobre esta noticia

comentarios de la noticia