
Es una empresa del país que prácticamente todo mundo reconoce, pero que casi nadie habla de ella. Su historia viene de décadas atrás, incluso antes de que en 1984 se le ocurriera a su dueño Horacio Lobo la idea de cambiar los tinacos de agua fabricados con asbesto por los de plástico.
-Su portafolio de negocios es sumamente robusto e incluye filtros, fosas sépticas, cisternas y tubos, además, por supuesto, de los tinacos. De hecho, es una de las pocas empresas mexicanas que hacen explícito su gasto en investigación y desarrollo, un rubro que parece estar prácticamente olvidado en el sistema de negocios nacional. Rotoplás destina 1.5% de su facturación a ese propósito.
-Es un negocio internacional en pleno esplendor, como el de pocas empresas mexicanas.Rotoplás hace negocios fabricando tinacos y comercializándoles en naciones como Brasil, Argentina, Perú y Guatemala.
-El mercado mexicano le representa una venta de 2.5 millones de sus sistemas. Es muy claro que el elemento central diferenciador de Rotoplás fue adoptar una solución factible para el mercado mexicano que sustituyera de forma efectiva al asbesto .Rotoplás innovó y capitalizó los beneficios de su innovación. Como pocas.
-Contra ella compite férreamente la firma Rotomex, una empresa con un portafolio similar que además está en la industria de sistemas de aire. Adicionalmente están Nacobre, así como firmas regionales, por ejemplo, en Hidalgo (Tinacos Magno) y en Coahuila (Regio Plas).
