La propuesta de reforma eléctrica que cabildea el gobierno con la cúpula priista y que a decir del dirigente del tricolor Roberto Madrazo está a punto de empatar posiciones y soslaya la posibilidad de integrar al esquema la garantía de suministro de gas natural.
La propuesta original la había presentado la Sener bajo la certeza de que sin materia prima estaría coja la posibilidad de certidumbre por parte de inversionistas.
La nueva óptica foxista representan un desfase en los artículos 27 y 28 de la Constitución y la Ley del servicio Público de Energía Eléctrica.
La demanda actual de gas natural en el país es de 5,300 millones de pies cúbicos, de los cuales 45% los autoconsume Pemex, 25 la CFE y 24% la industria privada; y la novedad es que el país consume solo 4,400; y el déficit se cumbre con importaciones de EU, quien trae la mayor parte de sus existencias de Canadá.
La factura anual es de dos mdd.
Para el año 2013, el consumo constante llegará a 16,700 millones de pies cúbicos, lo que obliga a multiplicar las importaciones.
La fórmula que empuja la nueva alianza entre priistas y panistas bajo la alternativa de los Contratos de Usos Múltiples.
El esquema no solo implica empresas como Chevron, Halliburton o Shell, además eliminar el gasto de administración de Pemex para reducir a sólo siete los 400 contratos que se ejecutan en la Cuenca de Burgos, Tamaulipas.
El problema es la dependencia de estas empresas.
José Luis Apodaca Villareal, ex gerente divisional de la CFE, habla de aprovechar la tasa de retorno a ciento por ciento.
