En el mismo tenor, pero desde el DF, una petrolera señala que "la situación en las franquicias otorgadas por Pemex es para reflexionar, pero no sólo acerca de ellas, sino sobre el manejo de la industria más importante del país. Resulta que la misma empresa suelta el borrego sobre el robo de las gasolinerías al no despachar los litros completos, sino de 750 u 800 mililitros, y da a conocer el asunto de las tomas clandestinas donde se roban el combustible.
Esta práctica viene de años, y las administraciones en turno la han manejado políticamente para desviar la atención y dar una imagen de que los anteriores eran rateros y los nuevos ángeles del paraíso; esto se repite sexenio tras sexenio, pero nunca se había mostrado tanto cinismo e hipocresía como en la actual administración.
Juan Bueno Torio, director de Pemex Refinación, está rodeado de personas que nada saben de petróleo o refinación (técnicamente hablando), brincan de puesto en puesto exprimiendo el presupuesto y saqueando a la empresa: altos salarios, autopréstamos para casas, vehículos, viáticos de lujo, comidas y todo lo demás.
"Hace pocos días se nombró como nuevo gerente de estaciones de servicio a Juan Agustín López Huesca (originario de Córdoba, Veracruz), quien en Pemex Petroquímica fue señalado como responsable de un daño patrimonial por cerca de 500 mdp; liquidó y jubiló a personal altamente capacitado, mientras él ni título profesional tiene; tras varias denuncias, el director de Pemex Petroquímica Rafael Beverido, lo envió a Pemex Refinación para integrarse al grupo cordobés de Bueno Torio, donde todos son felices, ricos e ignorantes".
