Uno de los servicios más populares del motor de búsqueda Google es el conocido como Google Maps. Dentro de este servicio se encuentra el Street View, que permite ver la imagen real de la calle que se está buscando en 360 grados.
Los datos para el Street View son obtenidos a través de vehículos que cuentan con dispositivos tecnológicos como cámaras o GPS.
Pese a la calidad de dicho servicio, Google ha sido acusado en Estados Unidos de recolectar ilegalmente contraseñas y datos personales de redes inalámbricas domésticas a través de los vehículos utilizados para el Street View.
Según la justicia estadounidense, Google tendrá que pagar una multa de 7 millones de dólares por este hecho ocurrido en 38 estados y el Distrito de Columbia.
Google asegura que la recolección se dio involuntariamente y que responde a un error cometido por una parte del código experimental del software incluido en las computadoras de los vehículos.