El gobierno de Veracruz, que lleva Miguel Alemán, acaba de adjudicar la construcción, operación y mantenimiento del llamado túnel sumergido, una obra que conectará a Coatzacoalcos con la zona petroquímica de Congregación de Allende.
El contrato valorado en alrededor de 190 mdd, fue adjudicado a la española Fomento Construcciones y Contratas, que representa aquí Javier olivares, junto con el mexicano Grupo CAABSA, de Mauricio y Luis Amodio, y Obras Portuarias de Coatzacoalcos, de Cornelius Versteeg.
Participara en la estructuración del financiamiento el Banco Santander, de Emilio Botín.
