Vicente Fox nada indica que el cambio se vaya a dar tan fácilmente; se percibe en el escenario una especie de más de lo mismo, un zedillismo sin Ernesto Zedillo pues. Fox encarnó a la par de Cuauhtémoc Cárdenas las esperanzas de un cambio verdadero para la mayoría de los mexicanos. Pero, hasta ahora, sólo hay contradicciones en su equipo de trabajo. Ya lo señaló el mismo Fox: si falla, su gobierno será el más odiado por todos los mexicanos.
