Un equipo finalista del I-Corps Pïlot Program México, compuesto por iniciativa privada y la academia, trabaja en el desarrollo de un nuevo proceso para generar un extracto para la piel, el cual tendría
propiedades antioxidantes y se produciría mediante los desperdicios de uva dentro de la
industria vinícola.
Con este trabajo se busca reciclar y convertir el
orujo de la uva que derivan de la industria, en un extracto que podría tener aplicaciones tanto médicas como cosméticas. El proceso permite producir un extracto rico en compuestos fenólicos, que provienen de la cáscara, semillas y tallos de la uva.
Actualmente existen procesos similares, pero la mayoría de ellos se llevan a cabo con elevadas temperaturas, provocando una disminución en el antioxidante. Mientras que con temperaturas bajas, por debajo de los 20 grados centígrados, se mantiene la estabilidad por mayor tiempo de los compuestos.
El proyecto se encuentra en la etapa final para proceder con la generación de una planta piloto, en dónde se planea generar pruebas con diferentes tipos de uva para hacer estudios de los compuestos fenólicos.