Por otra parte, el presidente del Banco Mundial Paul Wolfowitz denunció ayer las elevadas comisiones que los intermediarios financieros cobran a los inmigrantes por enviar dinero a sus países y pidió una reducción de las tarifas.
En su intervención en un pánel sobre flujos migratorios globales, al que asistieron representantes de Naciones Unidas y expertos en la materia, Wolfowitz recordó que unos 200 millones de personas viven fuera de sus lugares de origen.
Ese enorme grupo de desplazados muchos ciudadanos del Tercer Mundo que residen ahora en países industrializados manda remesas a sus naciones regularmente, lo que contribuye a la reducción de la pobreza, dijo. (Reportero: José Manuel Arteaga)
