¿Cómo aprender de tus propios e inevitables errores?

Esta es una habilidad laboral que debes desarrollar para no caer en los mismos errores o saber aprovecharlos.

11-Abr-2025 QuimiNet Desarrollo Profesional
Cada error es una lección valiosa, si sabes cómo aprovecharla.
Fuente: Pixabay
Cada error es una lección valiosa, si sabes cómo aprovecharla.
La habilidad que tienen algunas personas para aprender de sus errores no se adquiere tan fácilmente. Esta destreza necesita tiempo y esfuerzo para poder integrarla a nuestra vida laboral e incluso transportarla al plano personal.
Si nos preguntamos quién recibió una clase sobre la administración y comprensión de nuestros errores, me atrevería a decir que muy pocas personas, ya que algunas universidades que cuentan con carreras con una visión empresarial  han detectado que este fenómeno social puede atenderse con una educación enfocada a los negocios.
 
 
Y a pesar de que hemos escuchado durante nuestra vida que podemos aprender de nuestros errores, cuántas veces nos hemos sorprendido a nosotros mismos y también a algunas personas cercanas cometiendo siempre los mismos, en alguna situación nueva o incluso similar a las demás.
 
Tanto las personas como las empresas (que finalmente también son manejadas por personas) cometen errores, algunos de ellos inevitables quizá por la poca experiencia o su ignorancia en el mundo de los negocios, pero muchos de ellos pueden ser corregidos.
 
A continuación te dejamos estas recomendaciones para que puedas beneficiarte de los errores, en vez de seguir cometiéndolos constantemente.
 
1. Admitir en lugar de negar. Es la primera acción que debemos tener cuando nos damos cuenta de que hemos cometido un error. Negarlo sólo incrementará las posibilidades de repetirlo. Se tiene que fomentar una cultura de transparencia, honestidad y responsabilidad en el lugar de trabajo, dando el ejemplo con nuestra propia conducta.
 
2. Determinar el porqué del error. Cuando algo sale mal podemos identificar la causa si nos hacemos las preguntas adecuadas:
 
  • ¿Tengo (tenemos) expectativas poco realistas de lo que se puede obtener?
  • ¿Baso (basamos) las decisiones sobre suposiciones incorrectas?
  • ¿Ejecuto (ejecutamos) inapropiadamente luego de tomar la decisión correcta?
  • ¿Estoy (estamos) adecuadamente listo para actuar?
 
El objetivo de hacer estas y otras preguntas es entender mejor su proceso de pensamiento. Volviendo sobre sus acciones, paso a paso, permite identificar cualquier defecto en su forma de pensar y eliminarlos de su toma de decisiones.
 
3. Toma la perspectiva de alguien externo. A veces es difícil ver con objetividad nuestras propias acciones, pero en la revisión de errores trata de tomar la perspectiva de alguien de fuera del negocio. Identifica las fortalezas y debilidades de tu proceso de toma de decisiones como si estuvieras analizando el de un colega o competidor.
 
4. No trates de ser perfecto. Algunos de los errores más comunes en las empresas y por parte del personal es que se busca la perfección a como dé lugar, esto genera cierta ceguera por parte de los involucrados al tratar de conseguir todo a la perfección.
 
5. Revisar si los malos hábitos contribuyen a generar errores. ¿Estás siempre corriendo de una cosa a otra? ¿Tus intentos de ser multifacético resultan en más errores? ¿Estás perdiendo el foco y no prestas atención en los momentos críticos? Todo lo anterior puede dar lugar a errores en el trabajo.
 
6. Aprender de los demás. Hay que estar atento también de las equivocaciones de los compañeros e incluso el jefe. También se puede aprender de los errores de la competencia si es que tenemos la información que nos haga entender el proceso en el que incurrieron en un error. Puedes buscar un grupo en Internet o en otro lugar donde compartan sus comentarios y errores, ahí descubrirás que mucha gente comete las mismas equivocaciones que tú.
 
7. Aplicar lo que se aprende. Una vez que te diste cuenta de un error, lo analizaste, consultaste a algún consultor o pediste ayuda a un colega, debes tener una clara idea de lo que pasó mal y porqué. Ahora tienes información valiosa para utilizarla la próxima vez que tu empresa tenga que hacer frente a un problema. Hay que recordar que los empresarios más exitosos también han tenido muchos errores que los han llevado a la grandeza.
 
8. Seguir adelante. Es posible llegar a obsesionarse con los errores y mantenerlos durante mucho tiempo en la organización. Pero una vez descubiertos hay que adoptar una actitud más realista: reconocer que los errores son posibles en el futuro, pero que tú y las demás personas en la empresa ahora tienen la capacidad para aprender de ellos y enfrentar los nuevos. Los nuevos conocimientos hacen más fuertes a las empresas.
 
 

 

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Comentarios del articulo

  • Antonio A. Hace más de 1 año creo que todas son valiosas, pero la última es crítica: es necesario dejar atrás tanto errores como éxitos. no olvidarlos o ignorarlos, sino darse cuenta que "lo pasado, pasado" y si bien lo que hicimos es la base de lo que haremos en el futuro, no lo determina de manera inamovible. ni a favor, ni en contra.