En México, cuando pensamos en consejos de administración, nos viene a la cabeza esos consejos que exige la Ley de Sociedades Mercantiles, que exige tener por lo menos cinco miembros y reunirse. Obsérvese el caso de Enron, para demostrar que esto sucede hasta en las mejores familias.
Enron llegó a ser la empresa número seis en el ranking de las 500 más grandes de la revista Fortune. Uno de los miembros había sido director de la escuela de negocios de Stanford, recibía un sueldo anual de 250 mil dólares. Recientemente el gurú Tom Peters egresado de Stanford pidió a la escuela de negocios que le retirara la calidad de egresado, a lo que las autoridades no accedieron.
Nos referimos al consejo que ayuda a tener buenas relaciones con la comunidad, que evalúa las capacidades organizacionales de la empresa, y cómo pueden ser éstas mejoradas y al consejo que tenga una buena perspectiva de lo que vendrá a futuro y de las tendencias del sector. Gary Hmel, profesor de negocios de la London Business School, afirmó que las empresas que realmente se forjan su futuro tienen tres características:
Ven hacia adelante, ven hacia afuera, crean una visión de lo que será su empresa. Lo contrario de estas tres actitudes es: ser corto placista, cerrado, y lo más grave no es el ser egoísta, sino que las decisiones, los consejos y la implantación serán de menor calidad.
El caso de Pemex es un buen ejemplo, la falta de capacidad instalada y la de poder explotar el gas, la necesidad de importar gasolina, la imposibilidad de crecer. La idea que tuvo el gobierno del presidente Vicente Fox: integrar un consejo a la altura de Pemex. Incluí a personalidades de la talla de Lorenzo Zambrano, de Cemex, y Carlos Slim, de Carso. La normatividad no les permitió llevar a cabo esta idea.
Tuve la oportunidad de preguntarle al ingeniero Raúl Muñoz Leos, director general de Pemex...La respuesta fue muy interesante y va por la línea de que un consejo así habría aumentado la calidad de las decisiones estratégicas de ésta que es la empresa más grande de Latinoamérica. Un buen consejo ayuda a mejorar la calidad de las decisiones en una compañía. (Articulista: Carlos Ruiz González)
