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Una herramienta más poderosa que la manipulación

Encuentra el ADN de tu marca

Tema: Estrategia de marketing

14-Ago-2013 QuimiNet Guía de la Empresa, Publicidad y mercadotecnia, Recomendaciones para PyMES
Comúnmente, cuando se habla de publicidad y mercadotecnia se asocian estas dos herramientas de comunicación con una práctica poco honesta "la manipulación". Sin embargo, aunque la publicidad maneja en grados menores esta maña su principal fuerte es conocer las reacciones inconscientes del ser humano y usarlas a su favor.
 
A través de investigaciones y análisis psicológicos o de neuroeconomía, las campañas pueden tener éxito sin que el consumidor se dé cuenta de la estrategia que se empleo. A esta herramienta se le conoce como neuromarketing.
 
El neuromarketing es la aplicación de las neurociencias al marketing para generar una innovación en el producto o la marca. Es una división nueva en lo que al marketing respecta y esboza muchas ideas innovadoras con respecto a la disciplina.
 
El neuromarketing es un campo nuevo del marketing que estudia las reacciones cognitivas y afectivas del consumidor en función de estímulos de marketing.
 
El neuromarketing intenta ser un análisis objetivo de lo que "pasa en el cerebro del consumidor". Esta disciplina estudia a nivel neurológico las reacciones de los usuarios y consumidores al ver un producto. Se estudian las respuestas neuronales en función de estímulos y se buscan indicadores como el nivel de relación con el producto/marca, la activación emocional, la activación de la memoria, la simetría hemisférica, entre otros.
 
El neuromarketing realiza electroencefalogramas con señales periféricas (temperatura corporal, ritmo cardíaco, sudoración, tensión muscular); mismas que reflejan las reacciones del consumidor al ver el producto o probarlo.
 
Estudios recientes señalan que el 85% de las decisiones tomadas por los seres humanos son emocionales y subconscientes; estas se basan en las experiencias y vivencias que hacen a las personas tomar decisiones poco racionales.
 
Cuando una persona compra un producto no compra el objeto sino el satisfactor emocional, un ejemplo de ello son los shampoos femeninos. Las mujeres no compran "cierto" shampoo porque tiene ingredientes que atacan la grasa del cuero cabelludo, lo que en realidad compran es belleza, sensualidad y elementos emocionales que las hacen sentir hermosas y que se resaltan en los anuncios.
 
Encontrar el satisfactor emocional de su marca implica encontrar el ADN de la marca.
 
Para esto el neuromarketing puede hacer la diferencia, porque el ADN no es una característica intrínseca del servicio o producto, es una característica que le da carácter a la marca.
 

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