La intolerancia a la lactosa es la incapacidad para digerir o absorber el azúcar de la leche, esta se encuentra en el 5% de la misma. La mala absorción de la lactosa se debe a que el intestino delgado carece o presenta insuficiencia de la enzima lactasa. Esto impide que la lactosa sea absorbida por el intestino grueso. Por otro lado, el colon fermenta la lactosa y modifica la acidez, lo que provoca molestias físicas.
Todos los productos derivados de la leche contienen lactosa, entre ellos encontramos:
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Leche
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Mantequilla
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Yogur
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Quesos
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Helados
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Crema
La intolerancia a la leche de vaca
Se considera como intolerancia a la leche de vaca la alergia a las proteínas de la leche que deriva en problemas clínicos. En cambio, la intolerancia a la lactosa es la deficiente digestión que presentan ciertos organismos ante el azúcar de la leche y los derivados de esta.
La intolerancia a la leche de vaca se presenta desde la niñez, mientras que la intolerancia a la lactosa se desarrolla en la edad adulta.
Los síntomas de la intolerancia a la lactosa
Aquellas personas cuyo organismo está imposibilitado para digerir la lactosa pueden presentar las siguientes molestias físicas:
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Nauseas
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Hinchazón
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Gases
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Dolor abdominal
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Diarrea
Estos malestares pueden presentarse después de media o hasta dos horas de haber consumido leche o alguno de sus derivados.
Los síntomas dependen de la cantidad de lactosa ingerida, de la edad, el tipo de lácteo u otras enfermedades que se pueden confundir con la intolerancia a la lactosa.
Se puede sospechar que alguien es intolerante a la lactosa cuando siente malestares estomacales al consumir leche u otros lácteos, pero puede tratarse de otra enfermedad, así que lo ideal es acudir con el médico para no errar en el diagnóstico.
Cómo sobrellevar la intolerancia a la lactosa
Aunque no es posible reactivar el proceso de la lactasa en el intestino sí se pueden evitar las molestias al dejar de ingerir alimentos que contienen lactosa.
Así mismo, se puede determinar qué tanto puede digerir el organismo. Existen varios estudios clínicos para saber la cantidad de ingesta que tolera cada persona.
De la misma manera, hay a la venta productos especiales para las personas intolerantes a la lactosa.