
Todos los sectores de la industria, específicamente la industria de alimentos, han tenido la necesidad de utilizar durante sus procesos productivos insumos o ingredientes que les proporcionen características específicas de preservación, conservación y limpieza.
Estos productos en su gran mayoría son obtenidos a través de proceso químicos, donde el resultado final es un ingrediente o insumo que al ser adicionado en los alimentos, puede cumplir dichas características o exigencias de preservación, conservación y limpieza, pero con el contrasentido que se está adicionando al alimento un mayor número de ingredientes sintéticos y artificiales que al final terminan siendo consumidos por el cliente.
Es por ello que muchas empresas en la actualidad se han visto en la obligación y necesidad de buscar alternativas sanas, inocuas y naturales como fuente de preservación, conservación y limpieza para los alimentos que producen, pero la tarea es difícil porque en realidad existen pocos productos que presten este servicio con la característica de ser natural.
Dada la tendencia a nivel mundial con respecto al cuidado por la salud, lo natural y el valor agregado que deban de tener los productos que el cliente consume o utiliza, además de las exigentes regulaciones que tienen muchos países con respecto a la utilización de determinados ingredientes, se está siendo más consciente de la utilización de insumos o ingredientes naturales.
Una alternativa que refleja mejor este caso es la utilización de un ingrediente natural obtenido del proceso de extracción de la semilla y pulpa de la toronja, CITRUX®, este producto, que ha sido elaborado con ingredientes aprobados por el FDA, proporciona a la industria de alimentos en sus diferentes sectores una excelente alternativa de conservación y preservación de forma sana y natural, valor agregado que es transmitido al consumidor final, por los múltiples beneficios demostrados que tiene la toronja como ingrediente.
La búsqueda y obtención de ingredientes de este tipo nos lleva a la siguiente historia:
En 1979 en Casselberry, Florida, se conocieron el Doctor Jakob Harich, científico alemán (físico, médico con especialización en microbiología y patología) y Jairo Bueno, colombiano en ese entonces residente de los Estados Unidos, quien se encontraba sacando un máster en ciencias. Jairo Bueno estaba buscando un fungicida químico para un programa de preservación de lodos sobrantes de la extracción de aceites vegetales en su nativa Colombia. El Doctor Harich le explicó durante el transcurso inicial de una cita que duró 8 horas, de un producto inventado por él extraído de la semilla de la toronja con un nombre de misil nuclear: DF-100. El producto se encontraba en etapa de desarrollo y no contaba a la sazón con registros USDA, FDA o EPA.
El Doctor Harich trabajaba hasta 18 horas diarias en su pequeño laboratorio-oficina-planta de producción, además de laborar en una finca donde tenía más de 5.000 animales con los cuales hacía experimentos para determinar el impacto del DF-100 en cuanto a toxicidad oral aguda, toxicidad de la piel, efectos carcinogénicos y demás, para satisfacer las exigencias de los entes gubernamentales. El Doctor Harich, consideraba que debido a las exigencias del gobierno Americano, era más sencillo el obtener los registros del producto fuera de los Estados Unidos, por lo cual entregó los derechos de este contractualmente a Jairo A. Bueno para toda América Latina.
En 1981, el DF-100 obtuvo por primera vez a nivel mundial un registro de uso, en Colombia el ICA (Instituto Colombiano Agropecuario) le dio el registro número 1224 como conservante de alimentos concentrados para animales, con el nombre KILOL DF-100, nombre registrado a favor de Chemie de Colombia, compañía de origen colombiano. Luego vinieron registros similares para Chemie Brasileira y Chemie Chile. El producto comenzó a ser un éxito comercial.
Productos similares vieron luego, elaborados a partir de la semilla de la toronja, la cual es rica en bioflavonoides que son potencializadores del sistema inmunológico en plantas, animales y humanos. Siendo además este bioflavonoide muy efectivo contra bacterias gran positivas.
Este producto y similares ya han pasado el período de prueba de efectividad y toxicología, ya que el extracto se asocia con ingredientes orgánicos todos exentos de regulaciones a nivel mundial, atacando bacterias gran positivas, gran negativas y hongos patógenos. Es selectivo, ya que no ataca gérmenes no patógenos, los cuales son importantes en proceso de fermentación en lácteos, producción de vinos, panificación, bebidas alcohólicas y de etanol.
Hoy en día existen algunas versiones exitosas del producto DF-100, TODAS con origen en su único inventor, el Doctor Jakob Harich.
En el mercado mexicano se encuentra ahora disponible el CITRUX®, en sus diferentes formulaciones para atender toda una gama de usuarios de productos alimenticios, incluyendo cárnicos, lácteos, embutidos, botanas, salsas, dulcería, etc. Dicho producto es manufacturado en Colombia por la compañía propiedad de quien obtuvo los primeros registros del DF-100 a nivel mundial y con una amplia experiencia en aplicaciones y formulaciones de más de 30 años en forma exclusiva para Oleoespecias S.A. de C.V. de Guadalajara en México.
Oleoespecias es una empresa mexicana dedicada a la producción y comercialización de chiles y sus derivados, así como especias e ingredientes para la industria alimenticia.
Oleoespecias maneja dos presentaciones de su extracto de semilla de toronja CITRUX®:
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Extracto líquido de semilla de toronja |
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Extracto en polvo de semilla de toroja |
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