En la década de los 70, varios trabajadores agrícolas de plantaciones de bananas, estuvieron expuestos en su trabajo a los pesticidas tóxicos “Nemagón” y “Fumanone”, comercializados por las compañías estadounidenses Dole Food Company, Standard Fruit, Dow Chemical, Occidental Corporation y Shell. Después de entablar una demanda a estas empresas, se conden'n Nicaragua que dichas empresas paguen las indemnizaciones respectivas a los trabajadores.
La sentencia deberá ser ejecutada en EUA, ratificó la titular del Juzgado número II de lo Civil y Laboral del Distrito de Chinandega, Socorro Toruño Martínez, ordenando el pago de 97 millones de dólares a 150 afectados.
En la sentencia hace mención a casos particulares de trabajadores con nombre y apellido que sufrieron las consecuencias de estas exposiciones a los pesticidas tóxicos en su organismo y sus trastornos ansioso-depresivos, producto de situaciones derivadas de esta exposición como la infertilidad.
“Logramos probar el daño efectivo en 150 trabajadores, mientras que en otros 51 las pruebas no fueron suficientes”, explica el doctor Jacinto Obregón, director del equipo de abogados nicaragüenses que ha llevado la causa de los afectados.
Según señala, “se presentaron pruebas basadas en exámenes de laboratorios y diagnósticos de médicos, especialistas y forenses nombrados por el Estado” y se probaron de forma indudable los daños físicos y morales a los ex-trabajadores, además de “la negligencia y la irresponsabilidad de las compañías, que conscientes de que estaban comercializando un producto cuya venta estaba prohibida por los daños a la salud humana, continuaron con ella en los países latinoamericanos”.
“Esta sentencia abre una puerta a la esperanza de que las trasnacionales ya no puedan repetir ese “cuento” de que todo estaba controlado”, destaca Obregón.
Además se incluyeron pruebas documentales de las medidas y consejos técnicos que daba la empresa Standard Fruit, a los responsables de los riegos laborales de las plantaciones bananeras, sobre cómo y qué cantidad de “Nemagón” se debía aplicar “quedando demostrado que para hacer las irrigaciones del “Nemagón” utilizaban las mismas tuberías de agua potable que los trabajadores”
“Por las noches utilizaban estas tuberías de agua potable para distribuir el pesticida a las plantas y de día los trabajadores bebían agua de esas mismas tuberías, cocinaban y se bañaban”, explica Obregón.
En la etapa aprobatoria, se presentaron 27 documentos provenientes de las mismas empresas trasnacionales, según dijo el doctor Orlando Cardoze, otro de los abogados representantes de este grupo de afectados.
Una de las pruebas fundamentales fue una carta que Dow Chemical Company, fabricante del “Nemagón” y el “Fumazone”, envió a Standard Fruit donde se señalaba que, a pesar de que estos productos le causaban daño a los trabajadores, debían plantearse que, si vendiéndolos obtenían más beneficios de lo que tendrían que pagar por futuras demandas, ellos asumirían los costos de pagar posteriores daños. “Es decir, que prácticamente lo que cometieron fue un genocidio”, destaca el doctor Obregón.
Un acuerdo alcanzado entre Dow Chemical y Standard Fruit, establece que Standard Fruit asumiría todos los riesgos y responsabilidades emergentes del uso del “Fumazone” e indemnizaría a Dow por cualquier pérdida, gasto, demanda o reclamo hecho contra cualquiera de ellos por cualquier empleado.