En sus primeras siete semanas en la presidencia,
Vicente Fox ha frustrado a sus críticos e incluso a algunos miembros de su gabinete por moverse demasiado lento para
investigar la corrupción y los abusos a los derechos humanos de los gobiernos autoritarios de México de las
últimas siete décadas.
silencio sobre los delitos cometidos durante el largo régimen del PRI. La nueva administración no ha revelado nueva evidencia que documente desvío de fondos públicos, sobornos, colusión con narcotraficantes, asesinatos políticos y espionaje.
quienes fueron espiados y acosados mientras estaban en la oposición, han dejado en claro que el debate sobre cómo ahondar en los crímenes del pasado es divisivo.
un ajuste de cuentas es esencial para construir la democracia, Fox ha enfatizado que no quiere "gastar el tiempo en el pasado. Nuestro tiempo, nuestro talento, nuestro presupuesto estará enfocado en el futuro".
closets más sucios de México. El gobierno probablemente perseguirá algunos casos reconocidos, pero evitará una investigación sistemática de los abusos del pasado.