Valero Energy ha comprado Ultramar Diamond Shamrock por 6.130 millones de dólares en efectivo y acciones. La operación, que incluye una deuda de 2.100 millones de dólares, supone la creación de la mayor refinería independiente de Estados Unidos, informó el Wall Street Journal.
La operación, que necesitará la aprobación de los organismos reguladores de la competencia, proporcionaría a Valero una capacidad de producción de 1,87 millones de barriles al día, con lo que ocuparía el segundo lugar en producción de refino en Estados Unidos, por detrás de Exxon Mobil.
Si Valero completara otras dos operaciones más pequeñas que tiene en curso, la compañía podría situarse incluso por encima del gigante petrolero, cuando finalice la compra de Ultramar, prevista para octubre.
El diario publica, citando a fuertes cercanas a la operación, que el anuncio de la venta, cerrada este fin de semana, se producirá en el día de hoy.
Según el acuerdo, que establece la mitad del pago en efectivo y la otra mitad en acciones, Valero ofrece 1,22 acciones suyas por cada una de Ultramar a los accionistas que sólo quieran acciones o 55 dólares por acción a los que prefieran efectivo. La oferta supone una prima para los accionistas de Ultramar de un 30% respecto al cierre del viernes.
Tras la fusión, la nueva compañía conservaría el nombre de Valero, que mantendría su presidente y consejero delegado, William Greehey. Ultramar ocuparía cuatro asientos en el consejo de administración, que pasará de nueve a trece. El presidente y consejero delegado de Ultramar pretende retirarse cuando se cierre la operación, afirma el diario estadounidense.
Las compañías esperan lograr un ahorro de 150 millones de dólares en el primer año como entidad fusionada.
Las acciones de Valero subieron el viernes 1,59 dólares hasta 45,47 dólares, mientras que las de Ultramar cerraron a 42,71 dólares, 1,70 dólares más que el día anterior.
Valero Energy presentó ayer una oferta de 8 mil millones de dólares para la adquisición de su rival Premcor, con lo que se convertirá en la refinadora de petróleo más grande de Estados Unidos.
El acuerdo ubica los activos totales de Valero en 25 mil mdd, con ventas anuales de casi 70 mil millones de dólares, impulsándola al lugar 15 de la lista Fortune 500 .
Pero, lo que es más importante para sus accionistas en este periodo de altos precios y demanda creciente, le permite a Valero poseer 19 plantas con una capacidad de refinación total de 3.3 millones de barriles al día.
"Evidentemente, la industria de la refinación ha ingresado a una nueva era", señaló Bill Greehey, presidente y director general de Valero.
"Estamos adquiriendo varias refinerías realmente estratégicas por bastante menos que su valor de sustitución combinado, y mejoraremos la rentabilidad de estas plantas creando sinergias, fortaleciendo su confiabilidad y rendimiento e incrementando sus capacidades", dijo.
Jay Saunders de Deutsche Bank indicó que el acuerdo reforzaba la estrategia de Valero, aumentando el tamaño y la calidad de sus propiedades.
No obstante, destacó que había un riesgo significativo por el precio y el momento, pues, señaló, en un año Valero podría estar comprando en un mercado ya alejado de su nivel máximo.
Valero pagará 3 mil 400 mdd en efectivo y 3 mil 500 mdd en acciones. Asumirá deuda por mil 800 mdd, contrarrestada en parte por los 800 mdd en efectivo que posee Premcor.
El precio equivale a 72.76 dólares en efectivo por cada acción de Premcor, un premio de 20 por ciento en relación con sus niveles de operación recientes y de casi 25 por ciento en comparación con el cierre del viernes.
La parte en efectivo será financiada en parte con deuda, de alrededor de mil 400 mdd. El resto proveendrá de efectivo disponible.
Standard & Poor s de inmediato redujo su calificación de crédito corporativa para Valero de BBB a -BBB y la colocó en Vigilancia de Crédito, lo que tiene connotaciones negativas pues implica que considera que es más probable que las calificaciones de Valero bajen en vez de subir.
John Thieroff, analista de crédito de S&P, señaló que le preocupaba que "los márgenes de refinación puedan debilitarse considerablemente en anticipación a un cierre de la operación, arruinando los planes de Valero de un rápido desapalancamiento".
A su vez, Valero justificó el precio pagado, destacando que se estima que el acuerdo genere sinergias por 350 mdd anuales en el segundo año después de que se concrete, lo que se calcula sucederá a finales de 2005, y se pronostica que agregará 14 por ciento a los ingresos por acción en el primer año.
La adquisición no sólo eleva la producción de Valero sino que también la coloca en posición de elevar la producción de crudo amargo que procesa.
El crudo amargo se vende a un considerable descuento en relación con el crudo dulce ligero y requiere de un procesamiento distinto.
Tradicionalmente se ha registrado escasez de capacidad de refinación de crudo amargo en EU. Pero el disparo de la demanda de los últimos dos años ha provocado que más petróleo de este tipo llegue a los mercados.
No habrá cambios en la directiva ni en el consejo de directores de Valero.
Thomas O Malley, presidente y propietario de más de un millón de acciones de Premcor, dijo que tenía la intención de seguir siendo un accionista importante y de largo plazo de Valero.
"Esta transacción crea el instrumento de inversión número uno en el muy atractivo sector de refinación de Estados Unidos", señaló.