Kit para análisis de contaminación en fluidos, Monitores para análisis de contaminación de fluidos, Kits y dispositivos para análisis de contaminación de fluídos y aerosoles, Análisis de contaminación
Ser iracundo no aumenta el riesgo de sufrir infartos
  Industria: Cuidado personal, Sector salud   Tipo: Asuntos sociales y de ONGs, Educación, Industria en general, Estadísticas, Descubrimientos e investigaciones científicas
  Fuente: Intélite
Ser impaciente y dado a la ira puede provocar problemas con el jefe y los vecinos, pero no lo hace candidato para sufrir un ataque al corazón, según el primer estudio que ha analizado la relación entre personalidad y dolencias coronarias.
Esa conclusión parece sorprendente. Al fin y al cabo la gente a menudo sufre ataques cardiacos cuando realiza un ejercicio físico extraordinario o cuando pasa una situación de tensión.
Pero eso se debe a problemas coronarios previos y no depende de si uno es de naturaleza tranquila o agitada, según el nuevo estudio publicado en la revistaPublic Library of Science Genetics.
Esta investigación debe hacer respirar aliviados a los individuos con personalidad tipo A, caracterizada por la impaciencia, la competitividad y la facilidad para el enfado.
Tras un análisis exhaustivo de la salud y el comportamiento de 6,148 personas, concluyó que las personas a las que se les hinchan las venas y les hierve la sangre en los atascos de tránsito, cuando su equipo de fútbol pierde o cuando les llevan la contraria no tienen más riesgo que los mansos de una interrupción en el riego sanguíneo del corazón. “Una persona que se enfada más a menudo no tiene mayor probabilidad de sufrir un ataque al corazón”, resumió Goncalo Abecasis, profesor de la Universidadde Michigan, quien participó en la elaboración del estudio.
Los científicos han descubierto que los genes que ejercen influencia sobre el comportamiento son diferentes de los que afectan a las funciones cardiovasculares, por lo que no hay vínculo biológico entre ambos.
Esta conclusión contradice algunos estudios anteriores, particularmente el realizado por Meyer Friedman y Ray Rosenman en los años 50, quienes definieron el tipo de personalidad A y lanzaron la hipótesis de que esa clase de personas exhibe más probabilidades de sufrir un ataque al corazón.
Quisieron probarlo con un análisis de 166 hombres de tipo A (los agresivos) y B (los mansos), pero sus conclusiones fueron criticadas porque los A fumaban más que los B, y el tabaco es una causa directa de problemas vasculares.
Estudios posteriores han llegado a resultados contradictorios y en todo caso el número de participantes ha sido pequeño.
Su conclusión es que los genes definen 80% los centímetros de pies a cabeza que alcanza un ser humano en su vida. En el caso del nivel de colesterol es de 40%, mientras que para los rasgos de la personalidad, como la agresividad o la tendencia a ser ordenado, se reduce a entre diez y 20 por ciento.
29-Agosto-2006
Novedades en medición de conductividad, TOC, pH, oxígeno en sistemas de análisis de agua
  Fuente: QuimiNet
29-Agosto-2006
Etiquetada inversión para mejorar la calidad de gasolinas: Pemex
  Industria: Automotriz, Petróleo y Energía   Tipo: Cambios de organización, Gobierno, Nuevos productos, Situación del mercado, Tratados comerciales, Economía, Industria en general
  Fuente: Intélite
El director de Pemex Refinación Miguel Tame dijo que la SHCP ya autorizó inversiones por 2,700 mdd para reducir los niveles de contaminación y mejorar la calidad de las gasolinas y diesel para los próximos dos años.
Afirmó que independientemente de la partida presupuestal que se le asigne a la paraestatal para el año siguiente, el monto que se deberá ejercer en 2007 es por 1,200 mdd y de 500 millones en 2008.
El proyecto que implicará esta inversión se llama Combustibles Limpios, y consiste en construir 11 nuevas plantas de postratamiento de gasolinas y modernizar 18 plantas más del sistema nacional de refinación.
Lo anterior es parte de los compromisos que tiene Pemex Refinación para acatar los tiempos establecidos por la Norma Oficial Mexicana (NOM) 86, que deberá cumplirse en su totalidad de 2009 a 2011, en gasolinas y diesel, respectivamente.
Ello permitirá, comentó el funcionario, que las gasolinas en México estén a la altura de otros países que, incluso, iniciaron este proceso de reducir los niveles de azufre desde 1992.
Como lo adelantó este diario, en estos días se realiza la ingeniería del proyecto de Pemex Refinación para reducir los niveles de azufre que contienen los combustibles, mismos que dañan las vías respiratorias de los ciudadanos. La empresa privada CD Tech hace la ingeniería de desulfuración del proyecto. El contrato, dijo el funcionario, se firmó el 6 de agosto y la ingeniería deberá estar lista en la primera semana de noviembre.
Este proyecto, comentó, es independientemente del proceso de modernización del sistema nacional de refinación, y tiene como objetivo que Pemex Refinación produzca y distribuya gasolinas (Pemex-Premium y Pemex-Magna), cuyo consumo nacional representa 707 mil barriles diarios, con un mínimo de 30 partes por millón de azufre y como máximo 80 partes por millón.
Más Noticias Relacionadas con:Kit para análisis de contaminación en fluidos
Fuente: QuimiNet
| |
Productos y Servicios relacionados:
Ambiental
Contaminación por ruido
El ruido se caracteriza como un sonido que produce molestia, una " sensación auditiva desagradable o molesta que produce en nuestro organismo el conjunto de vibraciones molestas complejas, desordenadas, recibidas y transmitidas por el oído a las células cerebrales ", o bien, puede establecerse que " todo sonido inoportuno es un ruido ". El ruido tienen un carácter indeseado y molesto, cualidades que hacen a las personas particularmente receptivas a él.
La contaminación acústica no es causa directa de males inmediatos severos, salvo en casos extremos como explosiones o ruidos de gran potencia. Sin embargo, el deterioro de la salud mental de la población y el progresivo aumento de enfermedades de tipo nervioso, convierten al ruido en un foco principal responsable de la contaminación ambiental. El ruido altera la concentración, la productividad laboral e intelectual, el descanso, y en altas dosis, produce lesiones auditivas irreparables.
Las manifestaciones más importantes del ruido conviene estudiarlas en dos tipos de ambientes: el ambiente laboral y el ambiente extralaboral (tanto en el ámbito público como el privado). En el ambiente laboral, las personas expuestas a altos niveles de ruido son susceptibles a sufrir pérdida auditiva o sordera, lo que las hace ser especialmente susceptibles a ruidos fuera del ambiente laboral. Las estadísticas indican que la hipoacusia neurosensorial es una de las enfermedades profesionales más comunes. En el ambiente extralaboral, las manifestaciones más importantes de ruido surgen indudablemente en las ciudades, lugares en los cuales se concentra la mayor cantidad de actividad y de población, y por lo tanto un mayor número de personas afectadas. Actualmente se sabe que aproximadamente el 70 % del ruido presente en las ciudades es responsabilidad del tránsito vehicular.
El Ruido como Contaminante
El ruido presenta grandes diferencias con respecto a otros contaminantes. Una de sus características más relevantes es su compleja fiscalización. Esto se debe principalmente a que:
Es un fenómeno espontáneo que se vincula al horario y actividad que lo produce.
No deja residuos (no tiene un efecto acumulativo en el medio, pero si puede tener un efecto acumulativo en el hombre).
Su cuantificación es compleja.
Es uno de los contaminantes que requiere menos cantidad de energía para ser producido.
Tiene un radio de acción pequeño, vale decir, es localizado.
No es susceptible a su traslado a través de los sistemas naturales, como el aire contaminado llevado por el viento, o un residuo líquido llevado por un río por grandes distancias.
Se percibe sólo por un sentido: el oído. Esto hace subestimar su efecto, a diferencia de otros contaminantes como en el caso del agua, por ejemplo, donde la contaminación se puede percibir por su aspecto, olor y sabor.
El decibel
El decibel es una relación matemática del tipo logarítmica donde si aumenta 3 dB un ruido, significa que aumenta al doble la energía sonora percibida.
El sonido más débil que un oído sano puede escuchar o detectar tiene una amplitud de una veinteava millonésima de un Pascal (20m Pa) – algo así como 5.000.000.000 veces menos que la presión atmosférica normal. Un cambio de presión de 20m Pa es tan pequeño que hace que la membrana del oído se deflecte una distancia menor que el diámetro de una sola molécula de hidrógeno. Sorprendentemente, el oído puede tolerar presiones sonoras de hasta un millón de veces más alta que ésta. Así, si medimos el sonido en Pa, terminaríamos con números muy grandes y poco manejables. Para evitar esto, se usa otra escala - el decibel o escala dB.
El decibel es una relación matemática del tipo logarítmica donde si aumenta 3 dB un ruido, significa que aumenta al doble la energía sonora percibida. El umbral de audición está en el 0 dB, y el umbral de dolor en los 120 dB. Debido a que nuestro oído no responde igual a todas las frecuencias de un ruido, vale decir, que escuchamos mejor ciertos sonidos que otros dependiendo de su frecuencia, se definió el decibel A (dBA). Esta es otra unidad, basada en el dB, que es una aproximación de la percepción auditiva del oído humano y se obtiene mediante la utilización de un filtro incluido en el sonómetro de medición.
La población en general está expuesta a niveles de ruido que oscilan entre los 35 y 85 dBA. Por debajo de los 45 dBA en un clima de ruido normal, nadie se siente molesto, pero cuando se alcanzan los 85 nadie deja de estarlo: por eso entre 60 y 65 dBA, para ruido diurno, se suele situar el umbral donde comienza la molestia. Para tener una idea, podemos establecer que en el ambiente de una biblioteca se tienen 40 dBA, una conversación en voz alta a un metro de distancia registra unos 70 dBA, el tráfico de una calle muy agitada sobrepasa fácilmente los 85 dBA al borde de la vereda, y el despegue de un avión a 70 metros de distancia son 120 dBA.
Decibeles
Sonido
140
Despegue de un avión
130
Prensa hidráulica (3 m)
120
Despegue de un avión (70 m)
110
Motocicleta sin silenciador (7 m)
100
90
Camión pesado (15 m)
80
Tren de carga (15 m)
70
Conversación en voz alta (15 m)
60
Calle residencial
50
Tráfico rodado reducido (30 m)
40
Biblioteca
30
Estudio de grabación
20
10
Umbral de percepción
0
El sonómetro
Existen diversos tipos de sonómetros que se diferencian principalmente del grado de precisión que deben cumplir en relación a los valores que son capaces de medir.
El Sonómetro es un instrumento diseñado para responder al sonido en aproximadamente la misma manera que lo hace el oído humano y dar mediciones objetivas y reproducibles del nivel de presión sonora. Existen muchos sistemas de medición sonora disponibles. Aunque son diferentes en el detalle, cada sistema consiste de un micrófono, una sección de procesamiento y una unidad de lectura.
El micrófono convierte la señal sonora a una señal eléctrica equivalente. El tipo más adecuado de micrófono para sonómetro es el micrófono de condensador, el cual combina precisión con estabilidad. La señal eléctrica producida por el micrófono es muy pequeña y debe ser amplificada por un preamplificador antes de ser procesada.
Varios procesamientos diferentes pueden aplicarse sobre la señal. La señal puede pasar a través de una red de ponderación. Es relativamente construir un circuito electrónico cuya sensibilidad varíe con la frecuencia de la misma manera que el oído humano, y así simular las curvas de igual sonoridad: Esto ha resultado en tres diferentes características estandarizadas internacionalmente, las ponderaciones "A", "B" y "C". Además de una o más de éstas redes de ponderación, los sonómetros usualmente tienen también una red "LINEAL". Esto no pondera la señal, sino que deja pasar la señal sin modificarla.
Cuando se requiere más información, el rango de frecuencia de 20 Hz a 20 kHz puede ser dividido en secciones o bandas. Estas bandas tienen usualmente un ancho de banda de una octava o un tercio de octava (una octava es una banda de frecuencia donde la más alta frecuencia es dos veces la más baja frecuencia).
Después que la señal ha sido ponderada y/o dividida en bandas de frecuencia, la señal resultante es amplificada, y se determina el valor Root Mean Square (RMS) con un detector RMS. El RMS es un valor promedio matemático especial y es de importancia en las mediciones de sonido porque está relacionado directamente con la cantidad de energía del sonido que está siendo medido.
La última etapa del sonómetro es la unidad de lectura que muestra el nivel sonoro en decibeles (dB), u otros como el dBA, que significa que el nivel sonoro medido ha sido ponderado con el filtro A. La señal también puede estar disponible en salidas AC o DC, para la conexión de instrumentos externos para un posterior procesamiento.
Existen diversos tipos de sonómetros que se diferencian principalmente del grado de precisión que deben cumplir en relación a los valores que son capaces de medir. Ellos son los sonómetros tipo 0, 1, 2 y 3. El sonómetro Tipo 0 se utiliza generalmente en laboratorios especializados y sirve como dispositivo estándar de referencia. El Tipo 1, se utiliza tanto en laboratorio como en terreno cuando el ambiente acústico debe ser especificado y/o medido con precisión. El Tipo 2, es adecuado para mediciones generales en terreno y el tipo 3 se utiliza para realizar mediciones de reconocimiento.
Contaminación por olores – El nuevo reto ambiental
Fuente: QuimiNet
| |
Productos y Servicios relacionados:
Ambiental
Contaminación por olores – El nuevo reto ambiental
Los seres humanos evaluamos nuestro entorno a través de nuestros sentidos, adoptando dos comportamientos básicos: aceptación o rechazo. De los cinco sentidos, el sentido del olfato es el más complejo y característico en estructura y organización.
En los orígenes del hombre el sentido del olfato fue una herramienta clave de supervivencia que servía para identificar aguas contaminadas, comida en descomposición, o inclusive parejas compatibles. Hoy en día el olfato no es primordial para nuestra supervivencia, sin embargo se mantiene junto con el sentido de la vista como un factor clave de aceptación o rechazo de nuestro entorno. Este hecho determinado biológicamente es particularmente importante cuando una población esta expuesta a los olores de una instalación industrial. Bajo condiciones desfavorables la población afectada puede llegar a percibir los olores de la planta como un peligro a su salud, ocasionando emociones de descontento tan negativas como cualquier otro problema ambiental.
El proceso que envuelve la problemática de los olores es complejo y difícil de tratar. La lista de factores que están implicados en dicho proceso, incluye desde la calidad y características de las emisiones, factores climatológicos, sociales, económicos y culturales de la comunidad afectada.
Por este motivo la industria se ha visto en la necesidad encontrar respuestas técnicas que le permitan elegir el camino más efectivo para resolver su problema particular con olores. Las preguntas más frecuentes cuando una industria enfrenta este tipo de problemáticas incluyen :
¿Qué es un olor?
E l término “olor” se refiere a una mezcla compleja de gases, vapores, y polvo, donde la composición de la mezcla puede influir directamente en el olor percibido por un mismo receptor.
¿Cómo mido un olor?
En términos globales los métodos de caracterización de olores se dividen en dos: técnicas analíticas y sensoriales.
Las técnicas sensoriales utilizan asesores humanos para medir un olor, siendo la ofatometría la técnica usada comúnmente para tales efectos. Dicha prueba evalúa las diluciones con aire “limpio”, que un olor debe sufrir para no ser detectable por un humano promedio (umbral de detección). Por convención se han establecido que las unidades de dicho umbral son unidades de olor por metro cúbico (ou/m 3 ). Otras técnicas sensoriales incluyen la determinación del carácter de un olor (p.e. mapeo triangular), y el nivel de agrado o desagrado de un olor (p.e. tono hedónico).
Las técnicas analíticas utilizan métodos analíticos tradicionales para medir la concentración de compuestos químicos específicos presentes en un olor. Esto puede hacerse mediante Cromatografía de gases y Espectrometría de masas (GC/MS), analizadores específicos (p.e. celdas químicas para el análisis de H 2 S), técnicas químicas húmedas (mercaptanos), tubos indicadores, y narices electrónicas.
¿Qué técnica debo usar para medir los olores: sensorial o analítica?
La técnica por usarse depende directamente del objetivo que se busca con el ejercicio de muestreo y análisis de olores.
La ventaja de las técnicas sensoriales es que proveen información clara sobre como un olor específico es percibido por los humanos. Esto es particularmente útil cuando se desea evaluar el grado de molestias que provoca un olor, o bien para evaluar la efectividad de un equipo de control de olores. La desventaja de este método es que no es específico, y consecuentemente no identifica las especies químicas causantes del olor .
La ventaja de las técnicas analíticas es que son relativamente fáciles de realizar, y que identifican cuantitativamente las especies químicas presentes en un olor. La desventaja de la técnica es que no provee información alguna referente a la molestia que puede generar un olor. La consideración comúnmente usada en este tema es que la contribución de las especies químicas aisladas puede sumarse para obtener la concentración global de olor. Esta consideración es raramente aplicable en la realidad. La presencia o ausencia de una especie química en la mezcla de gases puede potenciar, disminuir, o inclusive cambiar la percepción de un olor por completo. Por tal motivo las técnicas analíticas no son usadas para propósitos de impactos por olores, sino usualmente para: definir criterios de diseño de plantas de control, determinar si las emisiones de una especie química específica esta dentro de los niveles normados, o bien estimar una relación entre la concentración analítica de un compuesto químico, y su equivalente en términos de percepción humana.
¿Es justificable las molestias de mis vecinos?, ¿Cómo puedo evaluar el impacto de un olor?
El enfoque más frecuentemente usado para evaluar el impacto de un olor es utilizar modelos matemáticos para predecir la concentración del olor lejos de la fuente. Los resultados son comparados con un criterio de impacto, permitiendo así delimitar el área donde se espera que se experimenten algún grado de molestia por olores.
Los criterios de impacto por olores están típicamente expresados en concentración (p.e. 3 uo/m 3 ), y en tiempo de promedio y duración de la exposición (p.e.98 percentil de las observaciones horarias durante 1 año)
Para mayor información contacte a nuestros especialistas:
Walter Murguía - Director
Haga click aquí para contactarnos o visite nuestra página haciendo click aquí
Para detectar posibles deficiencias nutricionales en un cultivo, se pueden emplear tres métodos de análisis:
· Inspección visual del cultivo para localizar signos de deficiencias . Este método sólo advierte deficiencias críticas, una vez producido el daño y a veces los síntomas observados pueden ser poco fiables. La clorosis, por ejemplo, puede ser el resultado de una cantidad de nitrógeno baja, de una alimentación de un nematodo, de un suelo salino o seco, de alguna enfermedad (virosis) o de otros problemas no relacionados con los niveles de nutrición del suelo.
· Análisis de suelo . Miden los niveles de nutriente del suelo así como otras características del mismo. Los agricultores dependen de estos análisis para determinar las necesidades de cal y fertilizante de las cosechas.
· Análisis de tejido vegetal . Miden los niveles de nutriente solo en los tejidos de la planta. Este tipo de análisis permite detectar posibles carencias no encontradas en los análisis del suelo.
De los tres métodos descritos, el del análisis del suelo es el más importante para la mayoría de los cultivos, especialmente para los anuales. Puede realizarse un análisis del suelo al principio de la estación para permitir al agricultor suministrar el nutriente necesario antes de la siembra o plantación. Es importante realizar análisis del suelo para determinar la cantidad de cada nutriente que está disponible para el crecimiento de la planta. A partir de los resultados de estos análisis del suelo, el agricultor puede decidir qué cantidad de fertilizante debe aplicarse para alcanzar el suficiente nivel.
Existen tres etapas para la realización de un análisis de suelos:
· Muestreo del suelo. El agricultor retira muestras del suelo y las envía a un centro de análisis.
· Análisis del suelo. El laboratorio de suelos realiza una prueba de la muestra y concluye con una recomendación al agricultor.
· Elaboración de un plan de fertilización. El agricultor actúa de acuerdo a la recomendación dada por el centro de análisis.
MUESTREO DEL SUELO
Los resultados del análisis de un suelo dependen de la calidad de la muestra recogida por el agricultor al centro de análisis. Por ello a continuación se recogen las recomendaciones a seguir en la toma de muestras de suelo para análisis fisico-químico:
Frecuencia del análisis
La frecuencia del análisis del suelo depende de la cosecha y de cómo se ha cultivado. Para la mayoría de los cultivos, la recolección de muestras cada dos o tres años debe ser suficiente. Los cultivos intensivos como las frutas u hortalizas necesitan de un muestreo anual, y los cultivos de invernadero realizan sus análisis más a menudo. Se debe realizar el análisis antes de sembrar o plantar.
Cualquier cambio en las prácticas de cosecha debe ir precedido de un análisis de comprobación del suelo. Por ejemplo, si un agricultor pretende cambiar de un laboreo normal a uno de conservación, se debe realizar un análisis de suelo antes del primer año. Un agricultor que cambia de cultivo debe también realizar un análisis del suelo antes del nuevo cultivo.
Zonas de muestreo y número de submuestras
La finca debe dividirse en parcelas homogéneas de muestreo en cuanto a color, textura, tratamientos y cultivos. El número de muestras depende de la variabilidad o heterogeneidad de la parcela. La estimación será tanto más exacta cuanto mayor sea el número de submuestras. De modo orientativo, se considera adecuado tomar de 15 a 40 muestras en cada parcela, haciéndolo en zig-zag y metiendo todas las muestras en una bolsa común. No deberá tomarse ninguna muestra que represente una superficie mayor de 4 hectáreas. Se aconseja tomar de 10 a 20 submuestras para parcelas comprendidas entre 5000 y 10000 m2.
Profundidad del muestreo
Depende del tipo de cultivo, pero por lo general siempre se recomienda desechar los primeros 5 cm de suelo superficial. Para la mayoría de los cultivos basta con tomar muestras de los primeros 20-40 cm del suelo. En el caso de cultivos de césped y praderas la profundidad de muestreo recomendada es de 5 a 10 cm. Por otro lado, en aquellos cultivos de raíces profundas y frutales se recomienda realizar muestreos a una profundidad de 30 a 60 cm.
Procedimiento del muestreo
Para la toma de muestras se empleará barrenas o tubos de muestreo de suelo. También se puede utilizar una pala. Para ello se ha de realizar un hoyo en forma de V, cortar una porción de 1,5 cm de la pared del hoyo y retirar la mayor parte de la muestra con la hoja. Cada muestra de suelo debe incluir suelo de toda la profundidad de muestreo.
Una vez terminada la toma de muestras, se recomienda mezclar todas las muestras juntas para obtener una mezcla de suelo homogénea. Tomar aproximadamente 1 kg de esta mezcla, dejarla secar al aire y enviarlo al laboratorio de análisis, especificando al máximo todos los datos de la parcela.
Muestreo en invernaderos
El programa de fertilización para cultivos en invernaderos es muy diferente al empleado para los cultivos extensivos. Generalmente, los agricultores extensivos dependen principalmente de las reservas de nutrientes del suelo, como el nitrógeno orgánico o el potasi