Tetra Pak incrementó el reciclado de envasesTetra Brik en un 20 por ciento en 2003
  Fuente: EUROPA PRESS / Intelite
Tetra Pak recicló en 2003 un total de 35,514 toneladas de envasesTetra Brik en 2003, lo que supone un incremento del 20 por ciento respecto a los niveles de 2002, según se desprende de su Informe de Sostenibilidad 2004.
Según la memoria, esta tasa de reciclado se corresponde al 26.5 por ciento de todos los envases puestos en el mercado, y ha ido aumentando de forma sostenida a lo largo de los últimos años, desde las cerca de 13,000 toneladas recicladas en 2000, las más de 22,000 en 2001, y las casi 30,000 de 2002.
También en materia de reciclado, la compañía señala que en 2003 el residuo de producción aumentó un 4,6 por ciento, aunque se consiguió reciclar un 95 por ciento del mismo. La memoria incorpora también un nuevo indicador relativo a la generación de residuos peligrosos, 324 toneladas en 2003, un 26 por ciento menos que en 2002.
El informe ofrece además datos concretos sobre la evolución durante los últimos cuatro años, de los consumos de papel y aluminio, que aumentaron entre 2002 y 2003, y los de polietileno y tintas, que se redujeron. Lo mismo ocurrió con los consumos de agua (47,963 metros cúbicos) y energía (0.53 TPE por millón de envases) y con las emisiones de gases de efecto invernadero (2,026 toneladas).
El gasto medioambiental, por su parte, fue de 194,177 euros, superior al de 2002, aunque inferior al de los dos años anteriores. La memoria precisa que durante 2003 no se registraron accidentes medioambientales en sus instalaciones en España.
08-Marzo-2001
Sidel se deja seducir por Tetra Laval
  Fuente: Intélite
El grupo sueco de envasesTetra Laval, que produce el material Tetra Pak, lanzó una oferta pública de adquisición amistosa sobre 90.25% del capital del fabricante francés de máquinas de soplado Sidel, que aún no detenta.
1.5 billones de euros el monto de la operación.
10-Septiembre-2003
Crecimiento de Tetra Pack
  Industria: Alimenticia, Empaque, Envase y Embalaje, Hogar, Química, Tiendas y autoservicios   Tipo: Reportes de resultados y acciones, Economía
  Fuente: El Sol de México
Durante los últimos dos años Tetra Pack ha tenido ritmos de crecimiento de alrededor del 8 y 12%. Para el 2003 se estima que el volumen de envases vendidos se ubique alrededor de los 4,400 millones; y a partir del 2004, se prevén tasas de crecimiento entre 8 y diez por ciento.
El mercado de Tetra Pack en México está conformado básicamente por cinco categorías: leche comercial lista para beber, jugos, néctares, bebidas refrescantes, y tomate.
Para cada una de ellas se tiene el siguiente tamaño y participación de la empresa.
Los valores por supuesto son aproximados, ya que el mercado es sumamente dinámico.
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¿Sabía
que el azúcar hace a los plásticos biodegradables?
Los plásticos
son materiales de variados usos que han desplazado a la madera y al vidrio de
una gran cantidad de aplicaciones que incluyen la industria de la construcción,
alimenticia, farmacéutica y la del transporte. Los plásticos convencionales
se producen a partir de reservas fósiles de energía como el petróleo.
Estos polímeros perduran en la naturaleza por largos períodos
de tiempo y por tanto se acumulan, generando así grandes cantidades de
residuos sólidos. Muchos de estos materiales pueden ser reciclados, sin
embargo, este proceso produce grandes cantidades de sustancias tóxicas
que afectan notablemente el medio ambiente.
Por sus diversas
características, el plástico ha sido considerado un material de
suma importancia en el uso cotidiano. Pero su uso intensivo ha generado un problema
de residuos difícil de manejar. Tienen la desventaja de no ser degradables,
por lo que son responsables en gran parte de los residuos contaminantes que
se acumulan en la naturaleza.
Como alternativa
viable a esta problemática surgieron los plásticos biodegradables.
En contraste con los plásticos convencionales estos pueden ser producidos
a partir de fuentes renovables de energía como carbohidratos.
En la actualidad,
la producción de plástico biodegradable está experimentando
un resurgimiento de interés por cuestiones de medio ambiente y de reciclado,
iniciandose una demanda de nuevo por parte de los industriales
Recientes decubrimientos
indican que al mezclar azúcar con ciertos plásticos éstos
se vuelven comestibles apetitosos para las bacterias. Así los plásticos
que sobreviven normalmente por décadas en los tiraderos de basura comienzan
a biodegradarse en pocos días.
Los experimentos
se han llevado a cabo con polímeros como el polietileno, polipropileno
y poliestireno que son los que ocupan alrededor de una quinta parte del volumen
de los desechos urbanos en aplicaciones como las bolsas, sacos, envases desechables
y empaques en general.
Estos estudios
se realizan al mezclar pequeñas cantidades de ciertas sustancias que
proporcionan un gancho químico entre el polímero y la glucosa
o sacarosa, de manera que se forman estructuras colgantes de azúcar sobre
la cadena principal del polímero.
Menos del tres
por ciento en peso del polímero final es azúcar, así que
el material no se ve afectado en sus propiedades generales, sin embargo, bacterias
del tipo pseudomonas y bacilos pueden romper las cadenas al consumir el plástico,
estimulando así su degradación.
Al alcanzar
la total degradación, los productos finales son bióxido de carbono
y agua, sin embargo, durante el proceso pueden producirse otros compuestos como
ácidos grasos o aldehídos, sin confirmarse hasta ahora si son
o no tóxicos.
Se han probado
otros aditivos para hacer biodegradabes al polietileno, poliestireno y polipropileno,
pero han sido tóxicos y pueden inhibirse en los sistemas tradicionales
donde se dispone la basura ante la falta de oxígeno y condiciones adecuadas
de humedad. También existen los aditivos fotodegradables que provocan
la degradación térmica del polímero mediante la captación
de luz ultravioleta y el oxígeno, pero han resultado costosos y difíciles
de utilizar.
Para conocer
algunos proveedores de plástico reciclado, haga click aquí.
Fuentes:
PLÁSTICO,
La revista de la actividad del plástico en México, Mayo-Junio
2003, pág. 20
http://www.degradable.com.co/problema/index.shtml
http://www.eco-sitio.com.ar/pagina.htm
28-06-2006
¿Son seguros los envases plásticos para hornos de microondas?
¿Son seguros los envases plásticos para hornos de microondas?
Justificación
En todos los casos es importante que el consumidor esté informado, y ejerciendo ese derecho solicite al vendedor o distribuidor de los recipientes, las instrucciones de uso y la constancia de su aprobación por la autoridad sanitaria competente, por ejemplo el INAL (Instituto Nacional de Alimentos) o el SENASA (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria), entre otras; en caso de que esta información no figurara en el rótulo. Todos los materiales plásticos en contacto con alimentos deben ser aptos sanitariamente, cumpliendo en el ámbito del MERCOSUR los requisitos de la Legislación vigente, incorporada al Código Alimentario Argentino. Si esto ocurre, no existe riesgo alguno asociado al uso de materiales plásticos en contacto con alimentos para una aplicación en particular.
Introducción
Los hornos de microondas surgieron como una alternativa al horno convencional ya que el tiempo requerido para el calentamiento del alimento y el consumo de energía son mucho menores. Muchas de las consultas a INTI-Plásticos en este tema, provienen de usuarios que reclaman por recipientes plásticos que, o no son adecuados para el calentamiento en horno de microondas, o son usados en forma incorrecta o no se sabe cómo usarlos, tanto porque no se siguen las instrucciones de uso, como porque el artículo carece de las mismas, o éstas son incompletas. También es importante verificar la aptitud sanitaria de estos recipientes, sobre todo en lo que respecta a los posibles efectos de las microondas sobre la migración de componentes no poliméricos de los plásticos. Por ello, en el marco del Proyecto de aptitud sanitaria de INTI -PLASTICOS, y de un trabajo conjunto con la Universidad Simón Bolívar de Venezuela, se estudió el efecto del uso repetido del horno de microondas en muestras de recipientes alimentarios utilizados en el hogar (tomados del mercado). Se seleccionaron muestras de un mismo material polimérico (polipropileno), rotuladas como aptas para uso en freezer y horno de microondas (M1), y muestras sin especificaciones en el rótulo (M2). Se evaluó el efecto del uso repetido del horno microondas:
- cuantificando la migración de componentes del envase en simulantes de alimentos
- estudiando la variación de propiedades mecánicas.
Metodología
1. Cuantificación de la migración total de componentes del envase en simulantes de alimentos según la metodología de la Resolución GMC 36/92 del MERCOSUR.
2. Variación de propiedades mecánicas. Las muestras se evaluaron estudiando la variación de la resistencia a la tracción del material[1] y la dureza Shore D[2].
Resultados
1. Los resultados de migración total fueron menores que los límites establecidos por el Código Alimentario Argentino (Cap. IV) y la Legislación MERCOSUR. Los valores de migración total en la muestra M2 disminuyeron con las repeticiones.
2. Evaluación de las propiedades mecánicas: De los resultados obtenidos en el ensayo de tracción se desprende que si bien existen para ambas muestras una ligera fluctuación en los valores de resistencia a la tracción, los valores de elongación a rotura se mantienen prácticamente constantes. Debe tenerse en cuenta que es justamente la variación de la elongación a la rotura el parámetro que suele evidenciar en forma más clara los procesos de degradación que ocurren en un material polimérico. En cuanto a los resultados obtenidos de la medición de dureza Shore D se observa en la muestra (M1) una tendencia a aumentar con el número de repeticiones, lo que indicaría una posible rigidización del material. Esta idea se ve reforzada por el hecho de que los envases presentaron pequeñas fisuras en el punto de inyección. Los valores de dureza Shore D de la muestra (M2) se mantienen constantes hasta la tercera repetición, pero al aumentar el número de repeticiones este valor disminuye lo que podría ser un indicio de una plastificación del material en la superficie.
Conclusiones
Los valores de migración total hallados cumplen los límites de la Resolución GMC 56/92 del MERCOSUR. La disminución de la migración con el uso repetido concuerda con resultados previos [3].
En cuanto a la incidencia del uso del microondas en las propiedades mecánicas puede inferirse que al aumentar el número de repeticiones comienzan algunas alteraciones de tipo superficial que no afectan a la totalidad del espesor del envase. No se comprueban en este sentido diferencias entre los envases rotulados comercialmente como microondeables (M1) y los no rotulados (M2).
Sobre la base de estas conclusiones se propuso a la Comisión Nacional de Alimentos, que funciona en el ámbito del INAL-ANMAT y al Grupo ad-hoc envases y materiales en contacto con alimentos del MERCOSUR, la necesidad de legislar sobre la rotulación de este tipo de recipientes, en particular, así como de los demás utensilios de uso en el hogar en general, promoviendo además, la capacitación del consumidor en su correcto uso.
¿Es cierto lo de la dioxina y el horno de microondas?
Según los especialistas, las dioxinas forman una familia de 210 compuestos, de los cuáles 17 son considerados tóxicos, y no biodegradables. La principal forma de que el cuerpo humano llegue a absorber estas dioxinas, es a través de la grasa consumida.
Las dioxinas pueden ser producidas por la quema de plásticos, especialmente el PVC, pero no existe ningún estudio científico respecto a la creación de las mismas a partir de los productos plásticos empleados en los hornos de microondas.
La FDA (Food and Drug Administration, Dirección de Alimentos y Drogas de los Estados Unidos), organismo contralor de todo lo relacionado con los alimentos y la salud humana, afirma que cualquier dioxina que pueda ser transferida a la comida por este medio (contacto directo con un envase plástico), es mínima, y dentro de los límites de tolerancia.
Por otra parte, se recomienda que siempre se utilicen productos preparados para su uso en hornos de microondas, como recipientes de vidrio, etc.
Los plásticos que cubren las comidas calientes, están hechos para un solo uso. Dentro de esos límites, jamás han demostrado tampoco, indicios de que lleguen a liberar las dioxinas.
Las pocas referencias concretas a las dioxinas y las microondas, se encuentran en una publicación de la FDA, y están relacionadas con ciertos recipientes de papel usados por algunos alimentos preparados para su calentamiento en hornos de microondas, y también en los envases de leche hechos en cartón. En ellos, los niveles de dioxinas se mostraron como seguros.
De acuerdo lo que afirma la U.S. Environmental Protection Agency (la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos), las dioxinas pueden ser tanto naturales como artificiales.
Las hechas por el hombre, son liberadas a la atmósfera desde fuentes como la quema de basura, o de distintos tipos de combustibles como madera, carbón o petróleo, y también por ciertos tipos de procesos químicos.
Todas las personas han sido expuestas a estos niveles bajos de dioxinas, y ello seguirá ocurriendo, sin que haya indicios de problemas de salud. Si esos niveles aumentan, entonces podrían tener relación con algunos trastornos conocidos, aunque los estudios sobre esto último sólo se han hecho con animales.
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Referencias
[1] Norma ASTM D 638
[2] Norma ASTM D 2240
[3] A. Ariosti. “Aptitud sanitaria de botellas de PET retornables para bebidas gaseosas”. En: “Migración de componentes y residuos de envases en contacto con alimentos”, R. Catalá y R. Gavara, eds. Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos, Valencia, España, 2002, págs. 233-247.
Los edulcorantes bajos en calorías son muy populares entre quienes se preocupan por el peso y la salud. Al aportar pocas calorías o ninguna, son la forma principal de endulzar los alimentos y las bebidas bajos en calorías y sin azúcar. Si se usan debidamente, estos productos pueden resultar útiles a la hora de perder y controlar el peso e incluso para la salud general.
Tipos de edulcorantes
Existen dos tipos principales de edulcorantes: los edulcorantes intensos, como el acesulfamo-K (E 950), el aspartamo (E 951), la sal de aspartamo-acesulfamo (E 962), la sacarina (E 954), los ciclamatos (E 952), la taumatina (E 957), la neohesperidina DC (E 959) y la sucralosa
(E 955); y los “edulcorantes de carga”, como el sorbitol (E 420), el manitol (E 421), la isomaltosa (E 953), el maltitol (E 965), el lactitol (E 966) y el xilitol (E 967). Los edulcorantes intensos suelen usarse como edulcorantes de mesa y en bebidas y son tan dulces que sólo se requiere una cantidad minúscula. A igualdad de peso o volumen, los edulcorantes de carga proporcionan menos calorías que el azúcar. Los edulcorantes de carga son útiles, por ejemplo, para preparar productos de panadería o bollería bajos en calorías.
Para mucha gente los edulcorantes representan un medio de disfrutar del sabor dulce “ahorrando” calorías al mismo tiempo. Pero el hecho de que los edulcorantes prácticamente no contengan calorías no significa que su consumo conlleve automáticamente una pérdida de peso. Existen pruebas, en adultos sanos, de que cuando se sustituyen los productos con un contenido normal de azúcar por otros sin azúcar, no se produce una reducción significativa de la ingesta total de calorías1. Esto sugiere que interviene el apetito y acaba equilibrando la situación. La mera inclusión de edulcorantes en nuestra dieta no producirá necesariamente una pérdida de peso espontánea. Sólo se perderá peso si se reduce el consumo global de calorías.
Un modo de reducir el consumo de calorías consiste en seguir un programa de pérdida de peso bajo en calorías. En este tipo de programas, los productos con poco azúcar o sin él pueden ser de gran ayuda, ya que aumentan la variedad de alimentos que se pueden comer, facilitando el que las personas no se salten la dieta.
Mucha gente consume productos sin azúcar con otro objetivo distinto del de perder peso, como parte de una preocupación general por la salud o las calorías2. En ocasiones, las personas que quieren mantener un peso saludable “negocian” con las calorías. Por ejemplo, al tomar una bebida sin azúcar en vez de una que contenga azúcar, sienten que acumulan un “crédito de calorías” con el que comer algo que les guste en otro momento del día1. También hay personas que optan por productos alternativos sin azúcar porque quieren reducir el azúcar o los hidratos de carbono de su dieta.
Todos los edulcorantes presentes en los alimentos y las bebidas comercializados en la UE han sido sometidos a rigurosas pruebas científicas y aprobados por la Comisión Europea. La cantidad diaria permitida de cada edulcorante a lo largo de la vida se ha establecido con un margen de seguridad muy amplio. Si se consumen en las cantidades habituales, los alimentos que contienen edulcorantes hipocalóricos y de carga son totalmente seguros.
Hoy en día, dada la demanda del público, existe en el mercado una amplia gama de versiones de alimentos y bebidas con menos azúcar o sin azúcar. Los consumidores eligen estos productos por diferentes razones, tales como perder peso, mantenerlo y controlar el consumo de azúcar o hidratos de carbono. Es importante tener en cuenta que estos productos sólo ayudan a adelgazar si forman parte de una dieta baja en calorías y que el mantenimiento del peso requiere una dieta sana y equilibrada y una actividad física regular. Si se usan con sensatez, los productos con contenido reducido de azúcar o sin azúcar, pueden ser un elemento adicional agradable y útil de una dieta saludable.
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Fuente: www.eufic.org
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