La petrolera española inmovilizó esa suma en su balance, previendo que, a futuro, podría tener que indemnizar a su par brasileña. Pero el contrato prevé revisar la operación hasta 2008
MARIO BENECHI
Repsol YPF decidió inmovilizar 56 millones de euros (unos 74 millones de dólares) en su balance de 2004, para hacer frente a un eventual resarcimiento económico que podría tener que pagarle a la brasileña Petrobras el 1º de enero de 2009.
Ese día vence el plazo de ocho años que ambas petroleras se fijaron el 1º de enero de 2001, cuando cerraron el acuerdo para intercambiar activos de producción, refinación y comercialización de combustibles, tanto en la Argentina como en Brasil, mediante una operación valuada en u$s 1.000 millones.
En el contrato que materializó el acuerdo, Repsol YPF y Petrobras incluyeron una cláusula que establece la revisión, año a año, y hasta fin de 2008, del valor asignado en la operación a la red de estaciones de Eg3 y a la refinería Eliçabe, en Bahía Blanca, y al 30% de la Refinería Alberto Pasqualini (Refap), en Río Grande do Sul. La revisión está limitada, en ambos casos, a una variación de hasta el 40% en el valor de esos activos.
Un negocio millonario
Con la operación, Repsol YPF le entregó a Petrobras las 700 estaciones de servicio que integraban la red Eg3 y la refinería Eliçabe, con capacidad para procesar 30.500 barriles diarios de crudo. Y en Brasil, Petrobras le cedió a la petrolera española unas 300 estaciones de servicio de la red BR, el 30% de Refap, capaz de procesar 180.000 barriles diarios, y el 10% del yacimiento petrolero offshore Albacora Leste, en la Cuenca de Campos. Ambas petroleras habían anunciado el acuerdo para concretar el canje a mediados de 2000. Pero durante un año y medio la operación enfrentó diferentes obstáculos –desde la demora en su aprobación por parte de las autoridades regulatorias argentinas, hasta dos demandas judiciales presentadas en Brasil por trabajadores de Refap–, que llevaron a que el cierre efectivo del negocio recién pudiera concretarse el 17 de diciembre de 2001.
El golpe de la crisis
Sólo cuatro días después, Fernando De la Rúa renunciaba a la Presidencia, y se iniciaba la más severa crisis institucional y económica sufrida por la Argentina. Y apenas dos semanas más tarde, el gobierno Duhalde decretaba la devaluación del peso.
Así, en menos de 20 días los u$s 500 millones en activos que Petrobras había recibido en la Argentina ya habían perdido valor. Ahora, cuatro años más tarde, Repsol YPF previsionó –por primera vez en su balance– esos u$s 74 millones, que mantendrá inmovilizados hasta el 31 de diciembre de 2008, cuando expira la cláusula de revisión.
Esa cifra supone, según la estimación hecha por Repsol, que la red de Eg3 y la refinería Eliçabe se depreciaron un 14,8% desde la valuación hecha en 2000.
Sin embargo, las petroleras tienen cuatro años más para continuar revisando las eventuales diferencias de valor que pudieran existir entre los activos intercambiados. Eso podría determinar que, a fin de 2008, Repsol no tenga que indemnizar a Petrobras. De hecho, la petrolera brasileña tampoco podrá computar esos u$s 74 millones como una deuda a cobrar, puesto que para enero de 2009 –cuando debe hacerse efectivo el pago– la cuenta podría igualarse e, incluso, revertirse.
Otro dato clave es que en ese escalador –la denominación del mecanismo de valorización incluido en el contrato– no figura el yacimiento petrolero de Albacora Leste, porque Repsol YPF no le cedió a Petrobras ningún yacimiento en la Argentina. Y, desde el canje, ese activo se revaluó fuerte: hoy, el precio del barril de crudo ronda los u$s 53, y en diciembre de 2001, cuando se concretó la operación, cotizaba a u$s 19,50.