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Eastman aumenta precios de aditivos y plastificantes
  Fuente: Boletin de Prensa Eastman Chemical Company
Eastman Chemical Company incrementará los precios de los siguientes productos. Estos incrementos son debido a los elevados costos de operación, particularmente en material prima, energía y flete.
Aditivos de formulación Eastman TXIB: aumento en el precio en lista y off-list de US$0.05/lb (US$0.11/kg) global, efectivo el primero de octubre del 2006.
Todos los plastificantes Eastman (PZs) exceptuando el Eastman TXIB: aumento en el precio off-list de US$0.03/lb (US$0.066/kg) global, efectivo a partir del 15 de septiembre del 2006.
30-Agosto-2006
¿Marinero a la deriva?
  Industria: Alimenticia, Bebidas, Cuidado personal, Sector salud   Tipo: Educación, Industria en general, Descubrimientos e investigaciones científicas
  Fuente: Intélite
La vitamina C, también conocida como ácido ascórbico, actúa como un antioxidante, reduciendo el daño de los procesos de los radicales libres que son los químicos perjudiciales para el cuerpo. Es esencial para la producción de colágeno, que es una proteína básica en los huesos, cartílago, tendones y ligamentos. Y ayuda al sistema inmunológico.
La ingesta diaria recomendada es de 75 mg (las mujeres) y 90 mg (los hombres) por día, y los fumadores necesitan 45mg adicionales.
Los alimentos que contienen vitamina C son Kiwi, guayaba, los cítricos (naranja, lima, limón), fresas, verduras foliáceas crudas, tomates rojos, pimientos y frijoles.
El escorbuto es una enfermedad por deficiencia primaria de vitamina C. Afecta a los tejidos del cuerpo, particularmente a los huesos, la piel, las encías, los dientes y vasos sanguíneos. Los síntomas tempranos incluyen cansancio, debilidad, irritabilidad, pérdida de peso y dolores de músculos.Después los síntomas son las encías sangrantes, heridas que no sanarán, la piel áspera y músculos flácidos. Incluso las deficiencias mínimas pueden contribuir a la enfermedad periodontal.
Además, se sufren alteraciones emocionales, fiebres, y pueden producirse súbitamente convulsiones, shock y muerte. El escorbuto puede ser mortal.
Aproximadamente entre dos y tres meses se encuentran todavía restos de vitamina C en el cuerpo, si es que no se han consumido productos que la contengan, pero después de este periodo ya aparecen los síntomas y signos mencionados. ¿Qué pasaría después de nueve meses de no consumir esta vitamina? Sea usted el propio juez.
29-Agosto-2006
Ciba Specialty Chemicals aumenta el precio de aditivos para plásticos
  Fuente: QuimiNet
Ciba Specialty Chemicals anunció el aumento del precio de 5 al 15 por ciento para ciertos antioxidantes y estabilizadores de proceso de fosfito para plásticos, vendidos alrededor del mundo bajo los nombres comerciales de Ciba® IRGANOX® y Ciba® IRGAFOS®. El aumento del precio es efectivo inmediatamente o donde los contratos lo permitan.
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Por: FDA /
Fuente: QuimiNet |
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En el más amplio sentido de la palabra, un aditivo es una substancia añadida a un alimento. Legalmente, la palabra se refiere a cualquier substancia cuyo uso "resulta o puede razonablemente esperarse que directa o indirectamente al convertirse en un componente," afecte las características de cualquier alimento. Esta definición incluye cualquier substancia usada en la producción, tratamiento, empaquetado, transporte o almacenamiento de alimentos.
Si una substancia es añadida a un alimento con un propósito específico, es considerada un aditivo directo. Por ejemplo, el dulcificante aspartame, usado en bebidas, pudines, yogurt, goma de mascar y otros alimentos, es considerado un aditivo directo. Muchos aditivos directos son identificados en la etiqueta de ingredientes de los alimentos.
Los aditivos indirectos de alimentos son aquellos que se convierten en parte del alimento mismo aunque en cantidades insignificantes, lo cual puede suceder durante la manipulación, empaque, o almacenamiento. Por ejemplo, diminutas cantidades de substancias de los empaques pueden llegar a mezclarse con los alimentos durante el almacenamiento. Los manufactureros y empacadores de alimentos tienen que comprobar a la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) que todos los materiales que hagan contacto con los alimentos son seguros, antes que les sea permitido usarlos de esa manera.
¿Qué es un Aditivo de Color?
Un aditivo de color es cualquier tinte, pigmento o substancia que pueda repartir color al ser aplicado a un alimento, droga, cosmético o al cuerpo humano. Los aditivos de colores pueden ser usados en alimentos, drogas, cosméticos y ciertos dispositivos médicos como los lentes ópticos de contacto.
Los aditivos de colores se usan en alimentos por muchas razones, inclusive para compensar la pérdida de los colores, causada por el almacenamiento o proceso químico y para corregir las variaciones naturales del color de algunos alimentos.
Los colores permitidos para el uso en los alimentos se clasifican como certificados y exentos de certificación. Los certificados son colores artificiales, manufacturados por el hombre y por lo tanto, cada lote debe ser ensayado por el manufacturero y la FDA, para estar seguros de que reúnen las estrictas reglas y especificaciones de pureza. En los Estados Unidos existen nueve colores certificados y aprobados para el uso. Un ejemplo es el FD&C Amarillo No. 6, usado en cereales, panes, bizcochos, meriendas y otros alimentos.
Los aditivos de colores exentos de certificación, incluyen los pigmentos derivados de fuentes naturales tales como vegetales, minerales o animales. Por ejemplo, el color caramelo producido comercialmente, se obtiene calentando el azúcar y otros carbohidratos, bajo condiciones estrictamente controladas, para usarlo en salsas, bebidas sin alcohol, pastelería y muchos otros alimentos. La mayor parte de los colores exentos de certificación, también deben cumplir con ciertas normas legales de discernimiento de especificaciones y pureza.
¿Cómo Están Regulados los Aditivos?
Los aditivos no siempre son residuos de la tecnología del siglo 20 ni del ingenio moderno. Nuestros antepasados usaban aditivos como la sal para preservar las carnes y pescados; añadían hierbas y especias para mejorar el sabor de los alimentos; preservaban las frutas con azúcar y hacían encurtidos de vegetales y escabeche en una solución de vinagre.
Sin embargo, a través de los años se han hecho mejoramientos para aumentar la eficiencia y asegurar la inocuidad de todos los aditivos. Hoy, todos los aditivos existentes son regulados más estrictamente que en cualquier otra época en la historia. La base de las leyes modernas de los alimentos es el Acto Federal de Alimentos, Drogas y Cosméticos (FD&C) de 1938, el cual otorga a la Administración de Drogas y Alimentos (FDA), la autoridad para regular alimentos y componentes y define los requisitos para la rotulación honesta de los ingredientes.
La Enmienda del FD&C Acto sobre los Aditivos en los Alimentos acogida en 1958, requiere la aprobación de la FDA para el uso de un aditivo, antes de ser incluido a un alimento. También exige que el manufacturero compruebe la seguridad del aditivo en todas las formas en que va a ser usado.
La Enmienda de los Aditivos en los Alimentos, excluyó dos grupos de substancias del proceso regulatorio de los aditivos. Todas las substancias que la FDA o el Departamento de Agricultura (USDA) determinaron como sanas y seguras para el uso en alimentos especificados antes de la enmienda de 1958, fueron señaladas como substancias previamente sancionadas. Ejemplos de las substancias previamente sancionadas, son el nitrato de sodio y el nitrato de potasio, ampliamente usados para preservar carnes para fiambres y una variedad de embutidos.
Una segunda categoría de substancias excluidas del proceso regulatorio de los aditivos en los alimentos, son generalmente reconocidos como seguras, o substancias GRAS. Las substancias GRAS son aquellas cuyo uso es generalmente reconocido por los expertos como seguras, basados en la extensiva historia de su uso en los alimentos antes de 1958, o en evidencia científica publicada. Sal, azúcar, especias, vitaminas y glutamato monosódico, están clasificadas como substancias GRAS, junto con centenares de otras substancias. Los manufactureros pueden solicitar a la FDA la revisión del uso de una substancia para determinar si puede considerarse en la categoría de GRAS.
Desde 1958, la FDA y el Departamento de Agricultura han continuado la vigilancia de las substancias previamente sancionadas y las de GRAS, en vista de nueva información científica. Si la nueva evidencia sugiere que una substancia, GRAS u otra de las previamente sancionadas puede ser insegura, las autoridades federales pueden prohibir su uso o exigir estudios adicionales para determinar su nivel de seguridad.
En 1960 el Congreso aprobó legislación similar regulando los colores de los aditivos. La Enmienda Sobre Los Colores en los Aditivos del Acto FD&C, exige que los tintes usados en alimentos, drogas, cosméticos y ciertos dispositivos médicos, tengan la aprobación de la FDA, antes de ser ofrecidos al mercado.
Al contrario de los aditivos de los alimentos antes de la aprobación de la ley, el uso de los colores fue permitido únicamente después de haber sido sometidos a exámenes adicionales para confirmar su seguridad. De los 200 colores de la lista provisional, 90 han sido escogidos por su seguridad y el resto han sido eliminados por la FDA o desechados por la industria.
Tanto la Enmienda de los Aditivos en los Alimentos como la Enmienda de los Colores en los Aditivos, ambos incluyen una cláusula que prohíbe la aprobación de un aditivo, si se encuentra que este ha causado cáncer en humanos o en animales. Esta cláusula es conocida comúnmente como la Cláusula Delaney, llamada así en honor de su patrocinador, el Representante Demócrata James Delaney de New York.
Regulaciones conocidas como Good Manufacturing Practices (GMP) ponen un límite a la cantidad de aditivos usados en los alimentos. Los manufactureros pueden usar únicamente la cantidad necesaria de un aditivo para alcanzar el efecto deseado.
¿Cómo Son Aprobados los Aditivos Para los Alimentos?
Para poner al mercado un alimento o un aditivo para colorear alimentos, el comerciante debe presentar una solicitud de aprobación a la FDA. Aproximadamente 100 peticiones para alimentos y aditivos son presentadas anualmente. La mayoría de las peticiones son para aditivos indirectos como materiales de empaque.
Una petición para un aditivo o colorante de un alimento, debe presentar evidencia convincente de que este actúa como es de esperarse. Estudios en animales, usando grandes dosis del aditivo durante largos períodos de tiempo, frecuentemente son necesarios para demostrar que la substancia no causa efectos dañinos en supuestos niveles del consumo humano. Estudios del aditivo en humanos también pueden ser presentados a la FDA.
Para decidir si un aditivo debe ser aprobado, la agencia primero considera la composición y atributos de la substancia, la probable cantidad para ser consumida, los posibles efectos a largo plazo y varios factores de seguridad. El factor absoluto de seguridad de ninguna substancia jamás se puede comprobar. Por lo consiguiente, la FDA debe determinar si el aditivo es seguro bajo las condiciones de uso propuestas, basadas en el mejor conocimiento científico obtenible.
Si un aditivo es aprobado, la FDA publica regulaciones que pueden incluir los tipos de alimentos en que pueden ser usados, las cantidades máximas que se pueden usar y cómo deben seridentificados en las etiquetas de los alimentos. Los aditivos recomendados para ser usados en carne y productos de aves también deben recibir autorización específica del Departamento de Agricultura. Enseguida, oficiales federales inspeccionan cuiadadosamente el grado de consumo del nuevo aditivo en la población y los resultados de nuevas investigaciones, acerca de la seguridad para garantizar el uso continuo de la substancia dentro de los límites de seguridad.
Además, la FDA opera un Sistema de Vigilancia de Reacciones Adversas (ARMS) que sirve como dispositivo de seguridad, vigilando los aditivos. El sistema investiga todas las quejas procedentes de individuos o sus médicos que se puedan referir a alimentos específicos, aditivos de alimentos y aditivos de colores, o vitaminas y suplementos minerales. La base computarizada de información de ARMS asiste a los oficiales para decidir si las reacciones adversas reportadas, representan realmente un peligro para la salud pública asociado con alimentos, para luego tomar la acción más apropiada.
Los aditivos se han utilizado durante muchos años para conservar el sabor, la mezcla, el espesor y el color de los alimentos y han jugado un papel transcendente en la reducción de importantes deficiencias nutricionales. Los aditivos ayudan a garantizar alimentos accesibles, apetitosos y saludables que cumplan con las demandas de los consumidores.
Aunque la sal, el polvo para hornear, la vainilla y la levadura se utilizan de manera común en los alimentos, mucha gente piensa que los aditivos que se adicionan a la comida son compuestos químicos muy complejos.
En general, un aditivo para alimentos es una sustancia que se adiciona a los alimentos. Legalmente, el término se refiere a “la sustancia que se adiciona directamente a los alimentos y bebidas durante su elaboración, para proporcionar o intensificar aroma, color o sabor, para mejorar su estabilidad o para su conservación”. Esta definición incluye cualquier sustancia utilizada en la producción, procesamiento, tratamiento, empaque, transportación o almacenamiento de los alimentos.
Si se adiciona una sustancia a la comida para un propósito en especial, se conoce como aditivo directo. Muchos de los aditivos directos aparecen en la etiqueta de ingredientes de los alimentos. Los aditivos indirectos son aquellos que se convierten en parte del alimento en cantidades muy pequeñas, debido a su empaque, almacenamiento u otro manejo.
Los aditivos desempeñan una variedad de funciones útiles en la comida y debido a que la mayoría de la gente ya no vive en el campo, los aditivos ayudan a mantener los alimentos saludables y en buen estado durante su transportación a los mercados, que en ocasiones se encuentran a miles de kilómetros de distancia del lugar en donde se cultivan o procesan. También aumentan el valor nutricional de ciertos comestibles y los pueden hacer más atractivos al mejorar su sabor, textura, consistencia o color.
Los aditivos se utilizan en los alimentos por cinco razones principales:
Para mantener la consistencia del producto: los emulsificantes dan a los productos una textura consistente y evitan que se separen. Los estabilizadores y los espesantes proporcionan una textura suave y uniforme. Los agentes antiglomerantes, ayudan a que sustacias como la sal fluyan libremente.
Para mejorar o mantener el valor nutricional: se adicionan vitaminas y minerales a muchos alimentos como la leche, la harina, el cereal y la margarina para compensar aquellos faltantes en la dieta de la gente, o los que se pierden durante la etapa de procesamiento. Dicha fortificación y enriquecimiento ha ayudado a reducir la mala nutrición entre la población de muchos países. Todos los productos que contengan nutrientes adicionados deberán estar debidamente etiquetados.
Para mantener el aspecto y la higiene: los conservadores retrasan la descomposición del producto ocasionada por microorganismos como bacterias y hongos. La cotaminación bacteriana puede ocasionar enfermedades transmitidas por los alimentos incluyendo botulismo (bloqueo de la liberación de la sustancia acetilcolina en las terminaciones nerviosas, con lo que se paralizan los músculos y puede ocasionar la muerte por paro respiratorio). Los antioxidantes son conservadores que evitan que las grasas y los aceites de los productos horneados y de otros alimentos se vuelvan rancios o adquieran un sabor desagradable. También evitan que las frutas frescas cortadas, como las manzanas, se pongan de color pardo cuando están expuestas al aire.
Para proporcionar propiedades de ventilación o control de acidez/alcalinidad: los agentes de ventilación liberan ácidos cuando se calientan y reaccionan con el polvo para hornear ayudando a que los pasteles, panes y otos productos se esponjen durante su horneado. Otros aditivos ayudan a modificar la acidez y la alcalinidad de los alimentos para dar un sabor, gusto y color adecuados.
Para intensificar el sabor o dar el color deseado: muchas especias y saborizantes naturales y sintéticos intensifican el sabor de los alimentos. Asimismo, los colorantes mejoran la apariencia de ciertos alimentos para cumplir con las expectativas de los clientes. Muchas de las sustancias que se adicionan a los alimentos parecerían ser muy extrañas cuando se leen en las etiquetas de ingredientes pero en realidad son muy conocidas. Por ejemplo, el ácido ascórbico es otro nombre para la vitamina C, alfatocoterol para la vitamina E y el beta caroteno es una fuente de vitamina A. A pesar de que no existen sinónimos fáciles para los aditivos, es útil recordar que todos los alimentos están constituidos por compuestos químicos. El carbono, el hidrógeno y otros elementos químicos proporcionan bloques estructurales básicos de todos los seres vivos.
Hoy en día los aditivos y colorantes para alimentos se reglamentan con más rigor que nunca antes en la historia. Las reglamentaciones oficiales exigen que antes de adicionar cualquier sustancia a los alimentos, esta debe de contar con evidencia de que es inocua al nivel al cual se pretende usar.
En la siguiente tabla se muestran ejemplos de las sustancias que realizan cada una de las cinco razones que se mencionaron anteriormente:
Especias para pasteles, pan de jengibre, refrescos, yoghurt, sopa, confitería, productos horneados, quesos, mermeladas, gomas
De acuerdo a la Normatividad Europea, existen cuatro grandes familias de aditivos alimenticios, codificados desde E–100 a E–500, (E por Europa).
Los colorantes (E–100 a E–199)
Los conservantes (E–200 a E–299)
Los antioxidantes (E–300 a E–399)
Los agentes de textura (E–400 a E–499)
Los colorantes sirven para dar al alimento un aspecto más presentable. Existen más de 22 productos autorizados para colorear la masa o la superficie del alimento. Seis de ellos se utilizan exclusivamente para la coloración superficial y uno para la corteza de los quesos. Unos son naturales y otros son sintéticos, de estos últimos los más frecuentes son:
Para el rojo: la azorrubina (E–122), el amaranto (E–123), el rojo de cochinilla A (E–124), el pigmento rubí (E–180), la eritrocina (E–127).
Para el azul: carmín de índigo (E–132), el azul patente V (E–131).
Para el verde: el verde brillante (E–142).
Para el amarillo: la tartracina (E–102).
Los conservantes impiden que se produzcan fermentaciones, putrefacciones y el desarrollo de mohos que pueden alterar el alimento. Hay 30 legales autorizados, de los cuales muchos son antioxidantes y sólo 14 tienen un efecto conservador secundario. Muchos son productos naturales o copias exactas de su fórmula.
Los antioxidantes sirven para evitar los fenómenos de oxidación que podrían alterar los alimentos. Los más eficaces y de uso corriente no presentan ningún peligro en las dosis que se utilizan y son:
Acido Ascórbico o Vitamina C (E–300) a dosis mínimas de < 300 mg/Kg.
Los tocoferoles o Vitamina E (E–306 a E–309).
Los agentes de textura se añaden a los alimentos para darles una consistencia agradable y para estabilizar estas consistencias.
Los emulsionantes son los que realizan la emulsión y la mantienen estable. Los más usuales son las lecitinas (E–352). Se emplean en la fabricación de margarinas, mantequillas “ligeras” o chocolate.
Los gelificantes aumentan la viscosidad de un preparado, retienen el agua, estabilizan los geles e impiden la pérdida de proteínas. Se encuentran en la leche condensada, cremas heladas, confituras, etc. Son sobre todo carragenatos (E–441) que provienen de algas marinas.
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ADITIVOS
Los aditivos son sustancias que sin constituir por sí mismas un alimento se agregan a los alimentos o bebidas con el fin de que éstos mantengan sus cualidades o recuperen algunas que se han perdido durante su elaboración. Por sí mismos, los aditivos no tienen valor nutritivo alguno, pero su utilización ayuda a que los alimentos puedan conservarse mejor sin perder sus características o bien mejora su color o sabor.
Los aditivos han de superar una completa evaluación científica antes de ser utilizados. La autorización que se lleva a cabo de los aditivos es sólo para determinados productos y en cantidades controladas. Sin embargo, a pesar de que se revisan constantemente por parte de científicos, no se puede descartar que la ingestión de alguna de estas sustancias tenga efectos acumulativos a largo plazo.
Clasificación de los aditivos
Los aditivos se clasifican en seis grupos, según la función que realizan en los alimentos:
Colorantes: devuelven al alimento su color original, perdido durante el procesado.
Conservadores: dificultan el desarrollo de microorganismos, alargando la duración de los productos.
Antioxidantes: impiden la degradación de los alimentos por oxidación de las grasas o tras el contacto con el aire una vez abierto el envase.
Acidulantes: acidifican el alimento, retrasando el desarrollo de hongos y bacterias.
Espesantes, gelificantes, emulsionantes y estabilizadores: Además de la funciones inherentes a su nombre, favorecen la retención del agua y evitan la formación de cristales.
Edulcorantes y potenciadores del sabor: realzan el sabor del alimento.
Los aditivos utilizados deben aparecer en la lista de ingredientes que figura en el etiquetado del producto. Han de mencionarse con el nombre de la categoría a la que pertenecen (colorante, conservante, acidulante …) seguido de la letra E (designa su aprobación en los países de la Unión Europea) y un número de tres o cuatro cifras.
La primera de las cifras determina el tipo de aditivo de que se trata: 1 para los colorantes, 2 para los conservantes, 3 para los antioxidantes, 4 para los estabilizadores y los emulsionantes, 4 y 9 para los edulcorantes y 2,3,5,6 y 9 para el resto.
(Ej: el E 124 es un colorante y el E 263 un conservante.)
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