Desde que
el hombre empezó a utilizar instrumentos de metal se enfrentó
a la corrosión y aunque con el avance de los conocimientos ha podido
defenderse mejor de ella, continua siendo un problema latente.
La corrosión
es un problema industrial importante, que no solo puede causar accidentes (ruptura
de una pieza), sino que además representa un costo importante, ya que
se calcula que cada pocos segundos se disuelven aproximadamente cinco toneladas
de acero en el mundo (unos cuantos nanómetros o picómetros invisibles
en cada pieza, multiplicados por la cantidad de acero que existe en el mundo).
Se entiende
por corrosión a la interacción de un metal con el medio que lo
rodea produciendo modificaciones en sus propiedades tanto físicas como
químicas. Los ejemplos más conocidos son las alteraciones químicas
de los metales a causa del aire, como la herrumbre del hierro y el acero. En
la industria el manejo común de ácidos (sulfúrico, clorhídrico,
fosfórico, etc) o alcális (hidróxido de sodio o potasio,
etc) requieren especial consideración debido a su acción corrosiva
que por razones de seguridad y mantenimiento impactan economicamente a una planta.
Sin embargo,
la corrosión es un fenómeno mucho más amplio que afecta
a todos los materiales (metales, cerámicas, polímeros, etc) y
todos los ambientes (medios acuosos, ambiente marino, alta temperatura, etc).
Los costos y pérdidas causados por este fenómeno son el principal
motivo que impulsa alguna técnica para prevenirla, desarrollando nuevos
métodos y materiales cada vez más resistentes.
Por ejemplo,
la corrosión es la principal causa de fallas en tuberías alrededor
del mundo. Cuando una tubería falla, ocasiona grandes impactos en términos
de pérdidas de producción, daños a la propiedad, contaminación
y riesgo a vidas humanas. La corrosión puede estar presente en la industria
química, farmacéutica, textil, metal mecánica, alimenticia,
entre otras.
Existen algunos
métodos comúnmente utilizados para controlar la corrosión,
entre estos destacan la selección de materiales y el uso de recubrimientos
y revestimientos por mencionar algunos.
Para la selección
de materiales, deben ser considerados materiales resistentes a la corrosión,
tales como: plasticos de ingeniería, aceros especiales y aleaciones,
que alarguen la vida útil de una estructura. Sin embargo, en la selección
de materiales el criterio fundamental no es, en esencia, la protección
de una estructura, sino la protección o conservación del medio
donde ésta existe.
Existen diversas
empresas que hoy en día ofrecen una amplia variedad en soluciones contra
la corrosión, ofreciendo alguno de los métodos anteriormente mencionados.
Estas empresas basan su selección de acuerdo a las necesidades del cliente,
asesorando en la selección de un sistema apropiado donde exista este
tipo de problema.
Vaesa de
México, cuya misión es la de proveer seguridad, eficiencia e innovación
a los procesos productivos mediante una solución a la medida de sus necesidades,
brinda soluciones integrales de recipiente a recipiente para el manejo y control
de fluidos industriales, entre los que se encuentran: corrosivos, abrasivos,
alta pureza y contaminantes.
Las soluciones
que Vaesa de México ofrece para la corrosión industrial, están
enfocadas a dos ramas principalmente: la conducción de fluidos corrosivos
y la protección de la superficie expuesta al corrosivo. Trabajando conjuntamente
con el cliente, se han logrado seleccionar los materiales adecuados para cada
problemática en particular.
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de México ofrece, haga click aquí.
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