ERI México, la primera planta recicladora de desechos electrónicos en el país es un hecho y arrancará en el 2007 con una inversión de 15 millones de dólares de la familia Burillo Azcárraga y la estadounidense Electronic Recyclers.
Se reciclarán todos los desechos electrónicos, desde televisores, computadoras, teléfonos, equipos de música y video, teclados y accesorios, entre otros. Una vez desarrollado este proyecto, se podrán agregar otros materiales para reciclar, como por ejemplo las llantas de los vehículos.
Aún no se define el lugar donde se instalará la fábrica, entre las que se encuentran el Estado de México, Guadalajara o Monterrey. Una vez determinada la ubicación, se prevé que las operaciones inicien en ocho o nueve meses después. Sin embargo, en los próximos meses se empezarán las labores de acopio de los desechos y manejo de inventario. Además, se emprenderá una campaña en las escuelas para desarrollar en los niños una cultura de protección al ambiente y que sepan el tratamiento que se debe dar a la basura electrónica.
El 100% de los componentes de los equipos electrónicos se puede reciclar, por lo que una vez hecho este proceso, la empresa venderá los materiales separados a otras compañías que los requieran para sus procesos de producción, como por ejemplo, el plástico, el plomo o el vidrio.
ERI tendrá tres fuentes principales de abasto: empresas (sin revelar nombres), consumidores de estos productos electrónicos y los pepenadores.
El proceso de reciclaje será sistematizado, sin embargo, se requerirá la mano de obra para la selección y preparación de los materiales, por lo que se generarán aproximadamente 200 fuentes de empleo para estos procedimientos.