¿Es
el "Outsourcing" del Laboratorio de Análisis una Alternativa
Viable?
Fuente: J. Benjamín Esquivel H. Ph.D. / Editorial QuimiNet
Una
anécdota muy ilustrativa sobre la necesidad y deseos de obtener resultados
analíticos en la industria química es una conversación
que tuve hace algún tiempo con un vendedor de instrumentos en América
Latina. Esta persona me relató sus experiencias al tratar de vender sus
equipos analíticos y en sus propias palabras me dijo: los clientes
en realidad no desean comprar instrumentos, lo que quieren es comprar los análisis.
Desde hace aproximadamente
una década ha crecido en popularidad la idea de no solamente "comprar
o contratar" servicios analíticos, sino también el delegar
o contratar una gran variedad de las actividades de producción, desarrollo
y control en muchas empresas químicas. El término comúnmente
empleado para describir esta actividad es (en ingles) "outsourcing",
o dicho en castellano, "tercerizar, emplear o empleando fuentes y recursos
externos". Esta tendencia es hoy día muy generalizada y no es
exclusiva de empresas grandes o pequeñas, privadas o publicas, químicas,
farmacéuticas o biotecnológicas. De hecho este "modus operandi"
es una norma firmemente establecida en el caso de las industrias farmacéuticas
y agroquímicas. La popularidad de este modo de operaciones es tan prevalente
que en la actualidad han surgido las llamadas "empresas virtuales".
El término "virtual" denota el hecho de no tener producción,
formulación o distribución propia, limitándose primordialmente
a mantener una base de propiedad intelectual y de investigación. En forma
general las empresas virtuales también mantienen una organización
directiva y de ventas.
Los llamados "Laboratorios
de Servicios Analíticos" han existido por mucho tiempo proporcionando
la posibilidad de analizar muestras y también prestando otros servicios
similares bajo contrato. Es claro que estos laboratorios ofrecen primordialmente
dos elementos atractivos, conveniencia y experiencia profesional, y su empleo
o contratación puede ahorrar tiempo y costos a la industria. En el área
latinoamericana es también común el emplear los recursos y personal
de universidades y centros de educación superior para estos propósitos.
En esta ocasión deseo discutir este tipo de alternativas, en sus modalidades,
ventajas y limitaciones, presentando el punto de vista de la industria química.
Todo tipo de industria
necesita generar resultados analíticos para establecer controles sobre
procesos y productos. El obtener dichos resultados mediante personal y recursos
propios es la opción más apropiada para las industrias que desean
mantener el control, confidencialidad y confiabilidad de los resultados.
Esta opción también permite mantener un control estrecho sobre
los estudios y documentos relacionados y garantiza en mucho la obtención
de resultados al momento que son necesarios. Por otro lado es también
válido agregar, que las industrias que operan de este modo tendrán
ventajas competitivas al desarrollar y establecer recursos propios (materiales
y humanos). Si esta alternativa no es posible o deseable por algún motivo,
la opción de contratar a un laboratorio de servicios puede ser deseable,
pero es recomendable tener en cuenta las consideraciones presentadas en este
editorial.
La conveniencia de los laboratorios
de servicio es muy evidente en casos donde la necesidad por cubrir es relacionada
a una necesidad ocasional y de poco volumen en termino de muestras. Esta situación
es aún más ventajosa para la industria cuando los análisis
por realizar son los llamados de "rutina",o dicho de otra forma, cuando
los análisis se realizan siguiendo métodos bien establecidos y
ampliamente comprobados. Casos de este tipo son las normas ASTM, los métodos
descritos en la Farmacopea, y los de la EPA (Environmental Protection Agency).
En estos casos, es frecuente que los laboratorios externos cuenten con experiencia
considerable, o bien que puedan adquirirla fácilmente en situaciones
nuevas. Un caso similar es también aquel donde el cliente (industria
química) proporciona el método y el laboratorio solamente necesita
aplicarlo al análisis. Mi recomendación en estas situaciones es
tener cuidado con el uso de un método no formalmente transferido, en
particular cuando resulta necesario introducir algunos cambios no específicamente
descritos en los procedimientos. Idealmente, todo método debe emplearse
solamente para los propósitos y muestras para los cuales fue originalmente
desarrollado.
Una situación más
complicada que el caso anterior es aquella donde existe la necesidad de desarrollar
y validar un método analítico. Estas circunstancias requieren
de más experiencia y habilidad de parte del personal del laboratorio
de servicio y un nivel de conocimientos más profundos en el manejo de
la instrumentación. Muchos laboratorios de servicios dedicados primordialmente
a los análisis de rutina, no cuentan con los recursos, personal y experiencia
requerida para desarrollar, validar, y transferir métodos. No es raro
también el que el cliente si bien entiende la necesidad de desarrollar
el método y de generar resultados, suele no estar muy enterado de los
requerimientos que el método debe cumplir para ser de utilidad real en
los propósitos finales del problema. En estas situaciones, es crítico
que exista un nivel de entendimiento y comunicación muy estrecho entre
el cliente de la industria y el laboratorio. Mis recomendaciones a este punto
son delinear claramente las responsabilidades de ambas partes y el trabajo por
desarrollar, y acordar claramente las características que el método
debe cumplir. También conviene recordar que con ciertas excepciones,
debido a la falta de familiaridad con los procesos químicos y los problemas
industriales, los centros de educación superior generalmente no cuentan
con la experiencia y conocimientos necesarios para satisfacer adecuadamente
el desarrollo de métodos usualmente requeridos en la industria.
Otro tipo de problema frecuente
en la industria química es aquel donde se requiere de un estudio completo.
Estos pueden ser por ejemplo, de degradación de pesticidas en el medio
ambiente, de estabilidad y metabolización de medicamentos, de determinación
de compuestos volátiles que causan problemas de olor, etc. Aquí
el nivel de conocimientos, experiencia y especialización que se requiere
de los laboratorios es muy alto, y obviamente, el costo involucrado en estos
servicios puede ser sumamente elevado. Sin embargo desde el punto de vista industrial
la relación costo / beneficio puede ser ventajosa y representar un uso
efectivo de recursos económicos en la resolución de problemas.
Al igual que todos los químicos
dedicado a la química analítica, los laboratorios que prestan
estos servicios necesitan mantener un nivel alto de credibilidad y prestigio,
por ello, estas organizaciones generalmente invierten mucho esfuerzo en obtener
certificaciones de tipo ISO, y registros con organismos oficiales que avalan
los servicios ofrecidos. Si bien estas certificaciones indican un cierto nivel
de dedicación, calidad y cuidado en el trabajo que estos laboratorios
desarrollan, no constituyen un indicador absoluto. Desde el punto de vista del
cliente de la industria química, las recomendaciones descritas a continuación,
pueden ayudar a establecer una base sólida de entendimiento entre cliente
y laboratorio, y así aumentar la posibilidad de satisfacción mutua
en la contratación de servicios analíticos:
- Es conveniente emplear
los servicios de laboratorios que tengan experiencia especifica sobre los
métodos o estudios que son de interés. En otras palabras, es
mejor emplear especialistas que generalistas cuando las circunstancias lo
permiten. Una búsqueda limitada de laboratorios de servicio me llevó
a conocer un directorio en Internet (si es de su interés, favor dar
clic aquí y dejar sus datos), el cual puede servir como punto inicial
para localizar un laboratorio que satisfaga las necesidades de un problema
dado.
- Laboratorios que aceptan
auditorías de parte de los clientes siempre son más confiables
para la industria, y en ciertos tipos de producción como es la fabricación
de productos farmacéuticos, las auditorías son un requisito
vital. Con mucha probabilidad todos los laboratorios tendrán algo de
recelo para ser auditados, pero es más posible que las acepten cuando
los servicios requeridos son críticos o de gran volumen.
- Al considerar la contratación
de un laboratorio es conveniente para el cliente conocer los recursos que
éste dispone en términos de equipo y personal. Este aspecto
puede cubrirse examinando los libros de mantenimiento de la instrumentación
y la Currícula del personal que trabaja en el laboratorio.
- Debe también existir
algún mecanismo para resolver disputas o desacuerdos sobre resultados
y métodos. Estos detalles pueden existir como una filosofía
general en los servicios prestados o bien como una cláusula específica
en contratos específicos.
- En el caso de desarrollo
de métodos o de estudios completos, las responsabilidades del laboratorio
deben de incluir todo lo referente a la transferencia de métodos y
la redacción y archivado de la documentación correspondiente.
Así mismo deben establecerse términos de confidencialidad y
de propiedad o recuperación de los datos originales.
- No debe de existir temor
a emplear laboratorios localizados en otros países. Hoy día
la comunicación es fácil y rápida y el envió de
muestras puede ser igualmente conveniente. La única precaución
en esta posibilidad es sobre las barreras culturales y de idioma.
En esta columna de artículos
sobre Química Analítica el Dr. Esquivel discute muchos tópicos
y problemas asociados a su especialidad. Si tiene algún comentario, sugerencia
o preguntas específicas sobre algún problema, si desea contactar
al autor o le interesa que se aborde algún tema en particular, favor
de dejarnos sus comentarios o datos haciendo clic aquí.
Información sobre
el Autor. - El Dr. J. Benjamín Esquivel H. ha trabajado como investigador
durante 21 años en laboratorios industriales de análisis químicos.
Así mismo ha ocupado posiciones académicas y con empresas fabricantes
de instrumentación. Su especialidad profesional es el campo de las separaciones
cromatográficas y la espectroscopia. Es conferencista frecuente en congresos
internacionales donde imparte cursos de cromatografía y charlas de sesiones
plenarias.