En Pfizer Inc., mientras una mano da, la otra quita. El gigante farmacéutico ofreció 300 mdd para la erradicación de la oncocercosis, una forma común de ceguera en el mundo en desarrollo. Al mismo tiempo, Pfizer se retiró de un novedoso acuerdo de licencias respecto a un fármaco en contra del Sida.
El fallido pacto contemplaba que Pfizer concediera los derechos para fabricar Rescriptor, una medicina para el VIH, a Concept Foundation, una Tailandiaón sin ánimo de lucro con sede en Tailandia.
Con un socio llamado la International Dispensary Association que produce y distribuye fármacos para los países pobres, la Concept Foundation habría buscado a fabricantes de genéricos para que produjeran el medicamento. Pfizer adquirió Rescriptor en abril mediante la compra de Pharmacia Corp., compañía que ayudó a forjar el acuerdo de licencia.
El nuevo enfoque prometía una producción mejorada y más rápida de las medicinas genéricas expresamente para los países en desarrollo.
Ahora el acuerdo de Rescriptor ha fracasado. “Aunque nos daba curiosidad el modelo, concluimos que no era el producto adecuado”, señaló Robert Mallet, subdirector de asuntos corporativos en la farmacéutica.
Los defensores del acuerdo señalan que este fracaso dificulta sus esfuerzos de hacer disponibles en el mundo en desarrollo medicinas esenciales inventadas en el mundo desarrollado a precios accesibles. (Scott Hensley / The Wall Street Journal)
Otros actores:
Foro Económico Mundial en Davos
Henry McKinnell, presidente de Pfizer
Joseph Ganzi, consultor del IDA
NDCHealth
Europa
Organización Panamericana de la Salud