El Grupo M&G ha anunciado hoy que el Consejo de Administración ha aprobado una inversión para la construcción de una nueva planta de PET que estará situada en Sudamérica.
La línea de reactor único tendrá una capacidad de 450 kt/año (aproximadamente 990 millones de lbs/a) y se prevé que esté en pleno funcionamiento para el 2006. El lugar exacto de la planta se confirmará antes de que finalice el año. Las nuevas instalaciones costarán aproximadamente 70 millones de dólares.
M&G considera que tanto la capacidad de la planta como la previsión del coste de la inversión son muy realistas y conservadoras. Ya se han logrado objetivos similares en la construcción (y posterior "de-bottleneck") de la más nueva línea de M&G en México (posterior a la anunciada "de-bottleneck") la cual hasta la fecha sigue siendo la más grande planta de PET de línea de reactor único del mundo.
La nueva planta de PET de M&G empleará tecnología tradicional, mejorada con dos innovaciones tecnológicas de importante avance; una en la línea de fundición y otra en la fase de estado sólido.
En la línea de fundición, la nueva tecnología FlexPET (TM) de M&G revolucionará la producción de PET a gran escala, que sea económicamente viable y con un rendimiento mejorado. La nueva tecnología, que la compañía prevé ampliar a algunas de las plantas en los EE.UU. y en Europa, será el tema de un comunicado separado dentro de unos meses. Actualmente, M&G desea mantener la confidencialidad de los detalles de la nueva tecnología a efectos de cumplir un acuerdo anterior de exclusividad en la revelación.
En la fase de estado sólido, la nueva tecnología EasyUp (TM) de M&G reducirá los costes de inversión y de explotación hasta el nivel previsto para los cristalizadores que se utilizan en los procesos que alegan la eliminación de la fase de estado sólido, mientras que mantienen la flexibilidad de la mezcla de grado y potencial para la mejora del rendimiento de la resina lo cual se permite a través de los procesos que contienen la fase de estado sólido tradicional.
Guido Ghisolfi, Vicepresidente de Operaciones y Desarrollo Corporativo de M&G, afirmó: "Me siento muy satisfecho con estas tecnologías de avance importante debido a que demuestran el valor de la investigación y que M&G está a la vanguardia de todos sus competidores en las tecnologías de PET de producción a bajo coste e innovación de producto".
Marco Ghisolfi, Consejero Delegado de la Unidad de Negocio de Polímeros de M&G, dijo: "Desearía resaltar que la nueva planta de M&G no tiene como objetivo el mercado de productos de PET. Sigo convencido de que el mercado de productos de PET tiene mucho suministro y no necesita racionalización; una situación en la que no se espera justificar la reinversión. Me sorprendería si pudieran recuperar sus inversiones las conversiones recientemente anunciadas de fibra a PET (que son muy costosas y normalmente requieren más del doble del capital por unidad de producción en comparación con las modernas plantas de PET). También estoy escéptico frente al comunicado realizado por otro competidor en el que se dijo que una nueva tecnología -aunque es en sí loable- mejorará de manera suficiente su estado de costes en Norteamérica para ganar el coste de la inversión en el mercado de productos de PET salvo que tenga lugar una racionalización considerable en este segmento. En vez de tener como objetivo al mercado de productos, nuestra nueva planta en Sudamérica está diseñada para satisfacer un mercado creciente de PET de alto rendimiento y que sea económicamente viable. Estimamos que estas nuevas aplicaciones emergentes, que ya están creciendo a un ritmo acelerado, llegarán a un nivel de demanda que justifique la dimensión de nuestra nueva inversión en los próximos 2 ó 3 años".
Pensando en el futuro, M&G confirma que en la actualidad está desarrollando un plan de integración para otra inversión con el objeto de reintegrar la nueva planta de PET. Sin embargo, con grandes excesos mundiales de PTA y precios de mercado a la baja previstos para el PTA industrial a partir de 2006, M&G ya ha descartado invertir en una integración de PTA-PET de poca envergadura (inferior a 500 kt/año) debido a que no es probable que genere suficiente beneficio en comparación con los competidores que dependen del PTA industrial.