El gobierno de México planea auditar vía electrónica la totalidad de las operaciones de 50 grandes empresas maquiladoras de los sectores automotor y electrónico, lo que permitirá a esas compañías eliminar físicamente engorrosos controles administrativos y sus revisiones aduanales.
Enrique Castro, presidente del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora de Exportación (CNIME), dijo que para ingresar en ese selecto grupo se necesita primero formar parte del Programa de Certificación, en el cual están registradas 407 compañías, casi todas grandes exportadoras a Estados Unidos.
En promedio, las aduanas mexicanas revisan físicamente la mercancía del 10% de los permisos de importación (pedimentos). A las empresas certificadas se les inspecciona sólo el 2% de sus cargamentos.
Las empresas certificadas obtienen beneficios considerables: pueden importar sólo presentando en las aduanas la factura de su mercancía y hacer un solo trámite —llamado pedimento consolidado— una vez por semana, en el que reportan el conjunto de sus operaciones.
El programa fue dado a conocer días antes al secretario de Economía, Fernando Canales Clariond, y a la subsecretaria de Industria y Comercio, Rocío Ruiz, quienes lo elogiaron y expresaron que esperan que tenga un impacto positivo en la competitividad de las empresas.
Carlos Palencia, portavoz del CNIME, dijo que se espera que en 2005 la industria maquiladora llegue a crear unos 70 mil nuevos empleos.
Para contar con los beneficios del nuevo programa, llamado Modernización de las Operaciones de Comercio Exterior para la Industria Maquiladora de Exportación (MOCEIME), las empresas certificadas deberán contar adicionalmente con el “aval moral” del CNIME, para luego ser ratificadas por el gobierno federal.
Lo que se pretende es que se pueda monitorear —probablemente a partir de mayo próximo— a las grandes compañías con el uso de controles en sus inventarios corporativos y en sus sistemas de procesamiento de manufactura.
Este será el principal programa que impulse la industria maquiladora hacia el final de la administración del presidente Vicente Fox, que culmina en 2006.
Entre los beneficios que traerá se hallan: devolución inmediata de saldos en favor del Impuesto al Valor Agregado (IVA); eliminación de contingencias y multas ocasionadas por errores en la declaración de la importación y liquidación opcional de aranceles mediante declaración provisional mensual y declaración anual final.
También permitirá que se eliminen plazos de estancia y se sustituyan por montos de inventario, y el cambio de régimen automático de los desperdicios generados en los procesos industriales cuando su entorno no sea exigible por tratados comerciales.
Las empresas seleccionadas podrán además reunir los requisitos y registrarse automáticamente a los programas sectoriales, la regla octava y ampliaciones de su programa de fomento, así como reducir el costo-inventario, al calificar a proveedores y clientes en su programa.
MOCEIME busca crear un régimen aduanero especial libre de trámites burocráticos, reducir el tiempo de despacho aduanero (semáforo verde siempre) y eliminar el segundo reconocimiento.
“Conocedores del abuso [contrabando] que personas no identificadas con el sector productivo han hecho de los programas de promoción industrial y de sus consecuencias en la economía del país, reconocemos que las medidas de simplificación, reducción de trámites y sustitución de documentos por información electrónica no son factibles a todos los niveles y en todos los sectores”, dijo Castro.
“Consideramos que una vez aprobados los beneficios multilaterales del sistema, se podrá extender a otros sectores que se consideren estratégicos para el desarrollo económico del país”, agregó. Además de las industrias que podrán reunir los requisitos son aquéllas con “sistemas robustos de manufactura”, como SAP, BAAN, Fourth Shift y Oracle; las empresas certificadas o que cotizan en la Bolsa, además de aquellas que hayan ganado el Premio Nacional de Exportación o el Premio Nacional de Calidad, que otorga el gobierno de México.
Castro destacó que México debe desarrollar estratégicamente su logística para competir no sólo con China, sino también con países de Centroamérica y Sudamérica.