de una recuperación
económica sostenida, o se sufrirán las consecuencias
frente al electorado. Así, el presidente George Bush
anunció la remoción de dos de sus colaboradores
más importantes en materia económica; Paul
O`Neill , secretario del Tesoro y Larry Lindsey ,
jefe de consejeros económicos de la Casa Blanca (su
similar en México es Eduardo Sojo ). Ambos se
habían convertido en un freno para llevar a cabo
políticas de expansión económica, mediante
recortes a los impuestos como lo propuso el presidente, durante su
campaña, pero también habían mostrado tibieza
en su liderazgo frente a las crisis financieras
internacionales.
El liderazgo económico del presidente Bush había
sido bastante cuestionado en el Congreso , y entre la
comunidad financiera e industrial estadounidense, pero
además había limitado los efectos de las decisiones
de la Fed , que encabeza Alan Greenspan. Hay otro
elemento a tomar en cuenta; la posibilidad de una guerra inmediata
frente a Irak , por lo que Bush necesitará no
sólo un fuerte liderazgo militar y diplomático, sino
también económico en tres aspectos fundamentales. Que
defienda y genere nuevas ideas para fortalecer su reforma
tributaria en coordinación con las acciones monetarias de la
Fed.
Que detenga los escándalos corporativos que minan la
confianza de los inversionistas por lo que urge aprobar reformas, y
que encabece un liderazgo internacional para apagar las potenciales
crisis en el cono sur, y coordine acciones de estabilidad en los
mercados financieros y de recuperación económica con
Europa y Japón . Si el mecanismo le funciona a
Bush, el impulso hacia la economía mexicana será
palpable. Pero, ¿qué está haciendo el gobierno
mexicano desde adentro? Se sabe que el presidente Fox
haría algunos enroques.
Sojo va al Congreso, y se está negociando la posibilidad
de incorporar a Luis Téllez en una posición
mucho más amplia y estratégica que la que
tenía el coordinador de Políticas
Públicas . Se pretende, además de fortalecer a la
bancada panista en el Congreso, que en 2003 el gobierno concrete
las reformas estructurales que quedaron pendientes: la reforma
hacendaria y la energética. La última posibilidad
política para lograr estas reformas será en el
segundo semestre del próximo año, por lo que
allí implementarán sus esfuerzos de
negociación.
(Samuel García, El observador)