Industria: Alimenticia, Cuidado personal, Sector salud   Tipo: Asuntos sociales y de ONGs, Educación, Industria en general
  Fuente: Intélite
Guillermo Sarmiento, subdirector de Programación y Presupuesto del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), encaró durante diez años una gran responsabilidad y jornadas laborales prolongadas. Esta situación lo llevó a enfrentar un grave problema de estrés que derivó en una crisis de pánico.
“Requerí del apoyo de un psicoterapeuta. Empecé a sentirme liberado y en paz, pero la práctica de yoga y de la meditación fueron el broche de oro para eliminar las tensiones”, recuerda Sarmiento.
El estrés se manifiesta como una tensión en el organismo y una sensación de inquietud en la mente, que se convierten en un sentimiento crónico, explica Clarisa Reynoso, directora administrativa de la Sociedad Mexicana para la Prevención y Manejo del Estrés (Serenitá).
Aunque para muchos directivos las tensiones son un pozo sin fondo, existen diversas alternativas para aliviar los problemas derivados del estrés.
Para empezar, se debe cuidar la nutrición, ya que en situaciones tensas los pacientes presentan alteraciones gástricas y cambios en los hábitos alimenticios.
Alfredo Montaño, director general de Serenitá, informa que los granos integrales (trigo, arroz, avena, centeno y maíz) proveen al organismo de carbohidratos complejos, vitaminas y minerales esenciales.
Los frijoles, habas, lentejas y garbanzos son fuente de vitamina B, considerada antiestrés; las frutas y vegetales frescos compensan la pérdida de esta vitamina, lo que se relaciona con la fatiga y debilitamiento del sistema inmunológico.
Otra salida a las tensiones es el yoga. Mediante una serie de ejercicios físicos, posturas y respiraciones profundas se aprende a relajar el cuerpo.
30-Mayo-2006
Unilever cambiará de estrategia
  Fuente: El Financiero / Intélite
Con el fin de incrementar su participación en el mercado alimenticio, Unilever de México eliminará azúcares, sal, grasas saturadas y ácidos grasos en la composición de su línea de productos alimenticios, sin alterar el sabor y la calidad.
También como resultado de esta nueva campaña mercadológica de sus marcas, el crecimiento en ventas alcanzó de 5 a 10 por ciento en las categorías de alimentos y productos de consumo durante el último año, además de una mayor presencia en puntos de venta y las eficiencias operativas, logísticas y de producción.
Todo este proceso implicó fuertes inversiones, sin precisar cifras, que no se han podido reflejar en un alza en el precio final al consumidor, porque las condiciones económicas del país no lo permiten. Por el contrario, en algunas marcas como Holanda han tenido que lanzar productos de menor precio, dijó el director de mercadotecnia de la división de helados, Jorge Senderos.
Otra estrategia de la empresa, es la recomposición de los ingredientes de las margarinas (Iberia, Becel, Primavera), gelatinas (Pronto), helados (Holanda) y jugos (Ades), por lo cual este año se dejará de consumir en el mundo 15 mil toneladas de ácidos grasos, diez mil toneladas de grasas saturadas, dos mil toneladas de sal y diez mil toneladas de azúcar. Esta nueva tendencia, no obedece simplemente al objetivo de ahorro en costos, sino al compromiso de ofrecer productos que contribuyan al bienestar del consumidor. Dentro de la organización las categorías que más crecen son bebidas (Ades) y desodorantes (Rexona y Axxe).
México enfrenta grandes retos de salud, las enfermedades cardiovasculares son la causa de muerte número uno en el país. Tres de cada cuatro decesos pueden atribuirse al estilo de vida y a la dieta de las personas: altos niveles de colesterol, presión alta, bajo consumo de frutas y vegetales.
La empresa incluso, inició una alianza con Bimbo para que la panificadora incorpore en los empaques de pan blanco, pan tostado y otros productos de bollería el sello “libre de ácidos grasos trans”, que garantizan al consumidor productos más sanos.
22-Marzo-2006
Impactará la exposición El cuerpo humano
  Tipo: Educación
  Fuente: El Universal
Ricardo Álvarez Tostado, presidente y director general de AstraZeneca, comentó que esa empresa patrocina la exposición El cuerpo humano. Real + Fascinante, que se presenta actualmente en la ciudad de México, porque estiman que este evento tendrá un impacto positivo en la manera en que vemos y cuidamos nuestro cuerpo.
Pescado fresco o ultracongelado, leche fresca del día o condensada, atún en aceite... Gracias a los sistemas de conservación de alimentos empleados hoy día, las posibilidades para realizar la compra y llenar nuestra despensa o frigorífico se han ampliado, ya que el deterioro de los productos es un proceso cada vez más controlado. El interés sobre el mejor modo de conservar los alimentos para disponer de ellos en épocas de carestía o cuando éstos no se podían producir se remonta muy atrás en el tiempo. Fruto de esa búsqueda han surgido el secado al sol y al aire, la salazón, el escabeche, las fresqueras… La mayoría de los alimentos que consumimos han sido manipulados o transformados antes de llegar a nuestra mesa, ya que, en general, la vida útil de los productos frescos es muy limitada si no se les aplica un sistema adecuado de conservación.
Numerosos factores intervienen en la pérdida de la calidad original de un alimento o en su deterioro: la exposición a la luz solar (influye en la pérdida de vitaminas y en el enranciamiento de las grasas), el contacto con el oxígeno del aire (provoca las mismas pérdidas y alteraciones la exposición solar), la temperatura (puede destruir, inactivar o hacer que se reproduzcan rápidamente los gérmenes), el grado de humedad (favorece o impide el desarrollo bacteriano y el enmohecimiento) y de acidez (permite minimizar la pérdida de ciertas vitaminas).
Métodos tradicionales de conservación
La salazón (en seco o salmuera), el ahumado (en frío o caliente), la desecación o la deshidratación disminuyen el contenido de agua de los alimentos. Así, las frutas, legumbres y pastas alimenticias secas, y los embutidos o el bacalao en salazón duran mucho más que el mismo alimento en estado fresco. Esto se debe a que la cantidad de agua del alimento se reduce hasta tal punto que los gérmenes quedan inactivos o mueren. También impiden el desarrollo de gérmenes la adición de sal y el humo (los componentes del ahumado poseen un efecto bactericida). La fermentación es igualmente un método tradicional que favorece la conservación de alimentos: los quesos curados se conservan más tiempo que los frescos, cuya vida útil es mucho más limitada debido a su mayor contenido de agua (4-5 días en la nevera desde la fecha de elaboración). Asimismo, el azúcar también se emplea, incluso hoy, como antiséptico en conservas en almíbar, leche condensada y mermeladas.
Conservación mediante calor
El calor destruye la mayoría de gérmenes o de sus formas de resistencia (esporas), aunque la temperatura a aplicar varía según se trate de bacterias, virus, levaduras o mohos.
Ebullición (100ºC): los gérmenes se destruyen si se mantiene la cocción más de cinco minutos, pero no se eliminan las esporas. Hay pérdidas nutritivas, especialmente de vitamina C (sensible al calor), y en menor proporción de vitamina B1 o tiamina.
Escaldado en agua hirviendo : se emplea como paso previo para congelar algunos vegetales y mejorar su conservación. Una vez limpias, las verduras se sumergen unos minutos en agua hirviendo, lo que inactiva las enzimas (sustancias presentes de forma natural en los vegetales y responsables de su deterioro). Después de enfriarlas se envasan en bolsas especiales para congelados, se envasan al vacío y se les anota la fecha de entrada en el congelador para controlar su tiempo de conservación. No se producen pérdidas nutritivas.
Pasteurización (temperaturas que rondan los 80ºC): la aplicación de calor durante un tiempo (que varía de un alimento a otro) inactiva los gérmenes capaces de provocar enfermedad, pero no sus esporas. Por ello, el alimento deber ser refrigerado para evitar el crecimiento de los gérmenes que no se han podido eliminar. Así, la leche pasteurizada o fresca del día ha de conservarse en el frigorífico y, una vez abierto el envase, debe consumirse en un plazo máximo de 3-4 días. No hay pérdidas importantes de nutrientes.
Esterilización (temperatura superior a los 100ºC): libera los alimentos de gérmenes y esporas. Se aplica en el producto una temperatura que ronda los 115 grados. Se pierden vitaminas hidrosolubles (grupo B y vitamina C) en mayor o menor cantidad, según la duración del tratamiento de calor. Puede originar cambios en el sabor y el color original del alimento (la leche esterilizada es ligeramente amarillenta y con cierto sabor a tostado).
Ultrapasteurización o U.H.T. (temperatura alrededor de los 140ºC): el sistema de esterilización más moderno. Se aplican 140 grados o más, generalmente por medio de vapor, durante muy pocos segundos. El alimento queda totalmente esterilizado y la pérdida nutritiva es inferior que en la esterilización tradicional. No hay cambios de sabor o color.
Los productos esterilizados y ultrapasteurizados no precisan ser conservados en frío una vez envasados. Sin embargo, abierto el envase, los alimentos deben conservarse a temperaturas de refrigeración (0-5ºC) por un tiempo limitado que dependerá del producto.
Conservación mediante frío
Aumenta la vida útil de los alimentos y detiene o reduce la velocidad de crecimiento de gérmenes; sin embargo, no los mata, sólo los duerme.
Refrigeración: los alimentos se mantienen entre 0 y 8 grados, según la zona del refrigerador.
Congelación: se aplican temperaturas inferiores a 0 grados y parte del agua del alimento se convierte en hielo. Cuando el producto se descongela, los gérmenes pueden volver a reproducirse, por ello conviene una manipulación higiénica y un consumo rápido del alimento. Es importante efectuar la congelación en el menor tiempo y a la temperatura más baja posible, para que la calidad del producto no se vea afectada. La temperatura óptima de conservación de los productos congelados en casa es de -18 grados o inferiores.
Ultracongelación: se desciende rápidamente la temperatura del alimento mediante aire frío, contacto con placas frías, inmersión en líquidos a muy baja temperatura, etc. La congelación y ultracongelación son los métodos de conservación que menos alteraciones provocan en el producto.
Liofilización: se elimina el agua de un alimento congelado aplicando sistemas de vacío. El hielo, al vacío y a temperatura inferior a -30 grados, pasa del estado sólido al gaseoso sin pasar por el estado líquido. Es la técnica que menos afecta al valor nutricional del alimento. El inconveniente es su elevado coste, por lo que generalmente se aplica sólo en el café o descafeinado solubles (granulados) y en productos como leches infantiles.
Los aditivos desempeñan una variedad de funciones útiles en los alimentos, las que, por lo general, damos por sentado. Se podrían eliminar algunos aditivos si estuviéramos dispuestos a cultivar, cosechar, moler nuestros propios alimentos, dedicar muchas horas a la cocción y al envasado o aceptar los riesgos de la descomposición. Por ese motivo es que muchos consumidores confían en los muchos beneficios tecnológicos, estéticos y convenientes que proporcionan los aditivos.
A continuación algunas de las razones por las cuales se agregan aditivos a los alimentos:
Aditivos para mantener o mejorar la seguridad y la frescura de los alimentos
Los conservantes retardan la descomposición de los productos que causa el moho, el aire, las bacterias, los hongos o la levadura. Además de mantener la calidad de los alimentos, también ayudan a controlar la contaminación que puede causar enfermedades, como por ejemplo, el mortal botulismo. Un grupo de conservantes — los antioxidantes — evitan que las grasas, los aceites y los alimentos que los contienen se vuelvan rancios o adquieran un sabor desagradable. También evitan que los trozos de frutas frescas, como por ejemplo las manzanas, adquieran una coloración marrón al entrar en contacto con el aire.
Aditivos para mejorar o mantener el valor nutricional de los alimentos
Las vitaminas y los minerales (y la fibra) se agregan a muchos alimentos para compensar los que faltan en la dieta de la persona o que se pierden durante el procesamiento, o bien para mejorar la calidad nutricional de un alimento. Dicho proceso de fortificación y enriquecimiento ha ayudado a reducir la desnutrición en los Estados Unidos y en otros países del mundo. Todos los productos que contienen nutrientes agregados deben estar correctamente etiquetados.
Las especias, los sabores naturales y artificiales y los endulzantes se agregan para mejorar el sabor de los alimentos. Los colores mantienen o mejoran la apariencia. Los emulsificantes, estabilizantes y espesantes otorgan a los alimentos la textura y la consistencia que los consumidores esperan. Los agentes leudantes permiten que los productos horneados aumenten de tamaño durante la cocción. Algunos aditivos ayudan a controlar la acidez y alcalinidad de los alimentos, mientras que otros ingredientes ayudan a mantener el sabor y el atractivo de los alimentos que tienen un contenido bajo de grasa.
Tipos de ingredientes alimenticios
A continuación se incluye un resume de los ingredientes más comunes y del motivo por el que se usan y también algunos ejemplos de los nombres que pueden figurar en las etiquetas de los productos. Algunos aditivos se usan para más de un propósito.
Evita la descom-posición
de los alimentos que producen las bacterias, el moho, los hongos o la levadura (antimicro-bianos), retardan o evitan los cambios en el color, sabor o textura, y la ranciedad (anti-oxidantes); mantienen la frescura.
Salsas y jaleas de frutas, bebidas, productos horneados, carnes curadas, aceites y margarinas, cereales, aderezos, botanas, frutas y verduras
ácido ascórbico, ácido cítrico, benzoato de sodio, propionato de sodio, eritorbato de sodio, nitrato de sodio, sorbato de calcio, sorbato de potasio, BHA, BHT, EDTA, tocoferoles (Vitamina E)
Bebidas, productos horneados, confituras, azúcar de mesa, sustitutos, muchos alimentos procesados
Sucrosa (azúcar), glucosa, fructosa, sorbitol, mannitol, jarabe de maíz, jarabe de maíz de alta fructosa, sacarina, aspartamo, sucralosa, acesulfame de potasio (acesulfame-K), neotamo
Compensan la pérdida de color que se produce
por la exposición
a la luz, aire, temperaturas extremas, humedad y condiciones de almace-namiento, corrige las variaciones naturales en color, realzan los colores naturales, proporcionan color a alimentos “divertidos” que carecen de color.
Muchos alimentos procesados (dulces, botanas, queso untable, margarina, gaseosas, mermeladas, gelatinas, rellenos para tartas y flanes)
Azules FD&C Nos. 1 y 2, Verde FD&C No. 3, Rojo FD&C Nos. 3 y 40, Amarillo
FD&C No. 5 (tartrazina) y No. 6, Naranja B, Citrus Rojo No. 2, extracto de anato, betacaroteno, extracto de ollejo de la uva, extracto de cochineal o carmin, oleoresina de la páprika, colorante caramelo, jugos de frutas y verduras, azafrán (Nota: No es necesario incluir a los aditivos colorantes exentos en las etiquetas de los alimentos, aunque se los puede declarar simplemente como “con agregado de colorantes o color”)
Agregan sabores específicos (naturales y sintéticos)
Flanes y rellenos para tartas, mezclas para postres de gelatina, mezclas para tortas, aderezos para ensaladas, caramelos, gaseosas, cremas heladas, salsa barbacoa
Proporcionan la textura esperada y una sensación “cremosa” en la boca
Productos horneados, aderezos, postres congelados, confituras, mezclas para tortas y postres y productos lácteos
Olestra, gel de celulosa, carragenan, polidextrosa, almidón modificado, proteína de clara de huevo micro-particulada, goma guar, goma xantan, concentrado de proteína de suero
Reemplazan a las vitaminas y a los minerales que se pierden durante el procesamiento (enrique-cimiento), agregan los nutrientes que pueden estar faltando en la dieta (fortificación)
Harinas, panes, cereales, arroz, maccaroni, margarina, sal, leche, bebidas de frutas, barras energéticas, bebidas instantáneas para el desayuno
Cloruro de tiamina, riboflavina (Vitamina B2), niacina, niacinamida, ácido fólico o folato, beta-caroteno, yoduro de potasio, sulfato ferroso o hierro, alfa tocoferoles, ácido ascórbico, Viamina D, aminoácidos (L-triptófano, L-lisina, L-leucina, L-metionina)
Permiten la suave combinación de los ingredientes, evitan la separación, mantiene estables a los productos emulsificados, reducen la pegajosidad, controlan la cristalización, mantienen a los ingredientes dispersos y ayudan a que los productos se disuelvan con más facilidad
Aderezos para ensaladas, mantequilla de maní, chocolates, margarina, postres congelados
Lecitina de soja, mono- y diglicéridos, yemas de huevo, polisorbatos, mono-estearato de sorbitan
Aceite para cocinar en aerosol, crema batida, gaseosas
Dióxido de carbono, óxido nitroso
¿Qué es un aditivo para alimentos?
Un aditivo, en su sentido más amplio, es cualquier sustancia que se agregue a los alimentos. Legalmente, el término hace referencia a “cualquier sustancia cuyo propósito resulte o pueda llegar a resultar — directa o indirectamente — un componente o agente que afecte las características de cualquier alimento”. Esta definición incluye a cualquier sustancia que se utilice en la producción, procesamiento, tratamiento, empaque, transporte o almacenamiento de los alimentos. Sin embargo, el propósito de la definición legal es imponer un requisito de aprobación anterior a la salida al mercado.
Por lo tanto, en esta definición se excluye a los ingredientes cuyo uso se reconoce como seguro (es decir, no requieren la autorización del gobierno), a los ingredientes que habían sido aprobados por la FDA o por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos antes de la sanción de las leyes que regulan a los aditivos. También se excluyen los aditivos colorantes y pesticidas porque en su caso se aplican otros requisitos de aprobación previos a la salida al mercado.
Los aditivos alimenticios directos son aquellos que se agregan a los alimentos para obtener un propósito específico. Por ejemplo, la goma xantan — que se utiliza para dar textura a aderezos para ensalada, leche chocolatada, rellenos de panadería, flanes y otros alimentos — es un aditivo directo. La mayoría de los aditivos directos están identificados en la etiqueta de información de los alimentos.
Los aditivos alimenticios indirectos son los que se incorporan a los alimentos en cantidades minúsculas a través del empaque, en el depósito o como consecuencia de la manipulación. Por ejemplo, durante el depósito de los productos es posible que diminutas cantidades de las sustancias del empaque se incorporen a los alimentos. Los fabricantes de empaques para alimentos deben probar ante la FDA que todos los materiales que entran en contacto con los alimentos son seguros para obtener la autorización de uso.
¿Qué es un aditivo colorante?
Un aditivo colorante es cualquier tintura, pigmento o sustancia que cuando se agrega o aplica a un alimento, medicamento o producto cosmético, o al cuerpo humano, es capaz (ya sea solo o como consecuencia de reacciones con otras sustancias) de impartir color.
La FDA está encargada de regular todos los aditivos colorantes para asegurar que los alimentos que contienen aditivos colorantes son seguros y pueden ingerirse, contienen sólo ingredientes aprobados y están correctamente etiquetados. Los aditivos colorantes se utilizan en los alimentos por muchas razones: 1) para compensar la pérdida de color que se produce por la exposición a la luz, aire, temperaturas extremas, humedad y condiciones de almacenamiento, 2) para corregir las variaciones naturales en color, 3) para realzar los colores naturales, y 4) para proporcionar color a alimentos “divertidos” que carecen de color.
Sin los aditivos colorantes, las bebidas colas no serían marrones, la margarina no sería amarilla y el helado de menta no sería verde. En la actualidad se reconoce a los aditivos colorantes como una parte importante de casi todos los alimentos procesados que consumimos.
La FDA clasifica a los colores permitidos en 2 grupos: los que necesitan certificación y los exentos de certificación. Igualmente, ambos deben aprobar rigurosos estándares de seguridad antes de ser aprobados e incluidos en las listas de productos autorizados para usarse en los alimentos.
Los colores certificados son producidos artificialmente (o fabricados por el hombre) y se los usa ampliamente porque imparten colores intensos, uniformes, son más económicos y se combinan más fácilmente para crear una variedad de tonalidades. Hay nueve aditivos colorantes certificados aprobados para su uso en los Estados Unidos (por ej. FD&C amarillo no. 6. Ver el cuadro si desea leer la lista completa). Los colores alimenticios certificados no agregan sabores no deseados a los alimentos.
Los colores que están exentos de certificación incluyen a los pigmentos que se derivan de fuentes naturales como las verduras, los minerales o los animales. Los aditivos colorantes derivados de productos naturales son más costosos que los colores certificados y pueden agregar sabores no deseados a los alimentos. Algunos ejemplos de estos colores son el extracto de annatto (amarillo), las remolachas deshidratadas (rojo azulado a marrón), caramelo (amarillo a tostado), betacaroteno (amarillo a naranja) y el extracto de ollejo de uva (rojo, verde).
¿Cómo se aprueban los aditivos para su uso en los alimentos?
En la actualidad, los aditivos alimenticios y los colorantes se estudian con mayor detenimiento, se regulan y supervisan con más atención que en otras épocas. La FDA tiene la responsabilidad legal primaria de determinar que son seguros para el uso. Para comercializar un nuevo aditivo alimenticio o colorante (o antes de usar un aditivo ya aprobado para un uso distinto), un fabricante u otro patrocinador deberá primero presentar un pedido de autorización ante la FDA. Dichas peticiones deben acompañarse de pruebas que demuestren la seguridad del uso que se le pretende dar. Desde 1999 y como consecuencia de legislación de reciente sanción, los aditivos indirectos han sido aprobados a través de un proceso de notificación previo a la salida al mercado que requiere la presentación de la misma información que se debía presentar junto con la petición.
Cuando la FDA evalúa la seguridad de una sustancia y cuando decide si aprobarla o no, toma en cuenta lo siguiente: 1) la composición y las propiedades de la sustancia, 2) la cantidad que se puede llegar a consumir, 3) los efectos inmediatos y a largo plazo que pueden tener en la salud y 4) otros varios factores de seguridad. La evaluación determina un nivel apropiado de uso que incluye un margen de seguridad incorporado — un factor que permite cierta inseguridad con relación a los niveles de consumo que se supone no son nocivos. En otras palabras, los niveles de uso que son aprobados son mucho más bajos que los que podrían llegar a tener algún efecto adverso.
En razón de las limitaciones inherentes de la ciencia, la FDA jamás podrá estar absolutamente segura de que no existan riesgos cuando se usen ciertas sustancias. Por consiguiente, la FDA debe determinar — sobre la base de la información científica disponible — si existe una seguridad razonable de que los consumidores no correrán riesgos cuando usen los aditivos de la manera propuesta.
Una vez aprobado, la FDA emite normas tales como los tipos de alimentos en los que se puede usar el aditivo, la cantidad máxima que se puede utilizar, y la forma en que se lo debe identificar en la etiqueta de los alimentos. En 1999 se modificaron los procedimientos y ahora la FDA debe consultar con el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos durante el proceso de revisión cuando se trate de ingredientes propuestos para su uso en carnes y aves. A continuación, los funcionarios federales supervisan el nivel de consumo de los nuevos aditivos y los resultados de cualquier investigación nueva que se realice sobre la seguridad.
Si las evidencias nuevas sugieren que un producto que ya está en el mercado podría no ser tan seguro, o si los niveles de consumo se han modificado lo suficiente como para requerir otra evaluación, las autoridades federales pueden prohibir su uso o ordenar la realización de más estudios para determinar si el uso puede aún considerarse seguro.
Las normas conocidas con el nombre de Buenas Prácticas de Fabricación (Good Manufacturing Practices (GMP)) limitan las cantidades de aditivos y colorantes permitidos en los alimentos para lograr el efecto deseado.
Si desea contactar a proveedores de aditivos alimenticios haga click aquí
Reproducido con el permiso de International Food Information Council Foundation, (
marzo de 2005
).
Bajorrelieve : Trabajo escultórico cuyas figuras sobresalen un poco del material que le sirve de fondo.
Bakelita o Baquelita : Resina sintética obtenida con fenol y formol y empleada en sustitución del ámbar, de la concha, etc.
Balancín : Pequeña atracción infantil que consiste en una barra metálica o de madera cuyo centro se apoya en una base y en sus extremos hay asientos para que los dos niños puedan subir y bajar alternativamente. Mecedora /Sube y baja.
Balaustrada : Muro calado y de poca altura que, por razones de adorno o de seguridad, presentan algunas construcciones elevadas como balcones, galerías, escaleras. Serie de balaustres formando barandilla.
Balaustrado : Decorado con balaustres. /Barandilla formada por balaustres.
Balaustre : Cada una de las columnas que con los barandales forman las barandillas o antepecho de balcones, azoteas, corredores y escaleras. / Las piezas verticales que forman columnitas dispuestas entre la zanca y el pasamano, para soportar éste último.
Balcón : Hueco abierto al exterior desde el suelo de la habitación, con barandilla por lo común saliente.
Balconada : Conjunto de balcones, generalmente con una barandilla común.
Balconaje : Conjunto de balcones de una edificio.
Balda : Anaquel de armario o alacena.
Baldaquino . Especie de dosel o pabellón que cubre por entero o una parte la cama. Está sostenido por columnas que son la continuación de los pies de la misma; otras veces va colgado del techo o de la pared.
Balsa : Árbol de América meridional del género de la ceiba del que existen diversas variedades. Nombre indígena Nsasang . Madera de color blanco pardo, extremadamente suave. Se aplica en aeromodelismo por su gran ligereza. El nombre de balsa proviene del Perú, pues los indios construyeron sus cayucos con dicha madera; y, como flota como una balsa, con tal nombre la denominan. /Conjunto de maderos, que unidos, forman una superficie flotante.
Bambalina : Tira de lienzo pintado que cuelga del telar del teatro.
Bambú : Estas especies corresponden al grupo más diverso de plantas que existe dentro de la familia de las gramíneas y a la más primitiva subfamilia, la cual se caracteriza por presentar un tallo leñoso o culmo, ramaje complejo, un sistema de rizomas generalmente robusto, es muy adaptable, de floración infrecuente con ciclos que fluctúan entre 15 y más de 100 años, y existen variedades tanto caducas como de hoja perenne. En el mundo existen más de 1000 variedades de bambú, alcanza los 25 metros de altura, con un diámetro de 20 cm., se usa generalmente para madera y postes. Características: Posee excelentes cualidades estructurales, físico-mecánicas y de alta resistencia, propiedades comparables a las del acero, en Japón son utilizados en la fabricación de andamios para construir grandes rascacielos. De gran durabilidad en el tiempo y alta resistencia al ataque de bichos e insectos, los cual se obtiene mediante sus propias cualidades más la aplicación de aditivos especiales protegen y potencian el bambú. Material de gran belleza, increíbles cualidades estéticas y de múltiples y variadas aplicaciones tanto en interiores como exteriores. Los palos de golf se realizan con Bambú.
Banca : Asiento de madera sin respaldo, en el que se pueden sentarse más de una persona.
Bancada : Tabla o banco donde se sientan los remeros de una embarcación.
Banco de carpintero : ( Eusquera : Zurgin-mahai ; Catalán : Banc de fuster; Gallego : Banco de carpinteiro; Valenciano : Banc de fuster; Inglés : Carpenter bank; Alemán : Tischler-bank) Mesa de trabajo que ha de ser fuerte y estable para serrar, martillar y para el perfecto soporte de maderas pesadas. / Es la mesa sobre la cual el carpintero realiza la mayoría de sus trabajos. Su altura oscila entre los 80-90 cm. El banco del tallista debe tener una altura 20 cm. superior aproximadamente.
Banco : Asiento con respaldo o sin él, en el que pueden sentarse varias personas. /Mesa de madera sobre la que trabajan carpinteros, cerrajeros, herradores y otros artesanos.
Banda del borde/canto : Enchapado que se pega al borde o canto de una tabla.
Banqueta de aserrado : Trípode o artilugio que se utiliza para apoyar la pieza que se va a serrar.
Banqueta : Asiento de tres o cuatro pies y sin respaldo.
Baobab : Árbol tropical, de la familia de las bombáceas, con ramas horizontales de 16 a 20 metros de largo, flores grandes y blancas, y frutos comestibles.
Baquetón : Listoncillo para retener el vidrio en una ventana, puerta, vidriera, etc., y mantenerlo en su posición. Ver: Junquillo.
Baranda : Barandilla. /Borde o cerco que tienen las mesas de billar.
Barandilla : Barra horizontal destinada a la protección, por ejemplo en una escalera. Es la parte superior que cubre una balaustrada. Sirve comúnmente para los balcones, pasamanos de escaleras y división de piezas. / Es una especie de antepecho para evitar caídas, formado por el pasamano y otras piezas generalmente verticales.
Barbilla : Corte oblicuo que se da a una pieza de madera para que encaje en el hueco de otra.
Bargueño : Escritorio español renacentista con tapa abatible, sostenido por un arquibanco o un caballete. Mueble de madera con muchos cajoncitos o gavetas, adornado con labores de tall