Industria: Alimenticia, Bebidas, Cuidado personal, Sector salud   Tipo: Gobierno, Situación del mercado, Economía, Asuntos sociales y de ONGs, Educación, Estadísticas
  Fuente: Intélite
Cada peso que los niños llevan a la escuela para comer a la hora del recreo se convierte en un arma mortal contra su salud. Al sonar la campana vacían sus bolsillos y comienzan a pensar en cómo harán para hacer rendir el dinero y crear su menú: la mitad de ellos incluye en él por lo menos un dulce, 40% se decide por alguna fritura como plato fuerte y 18% no se olvida del refresco para acompañarlos.
Los menos se deciden por un alimento más elaborado: una torta o sandwich es la opción principal de 13% y uno de cada diez compra quesadillas, tacos o algo similar.
Vitaminas y nutrientes no pasan por sus mentes, sólo dos de cada cien niños eligen frutas o verduras, menos de 5% gasta en un jugo y 3% compra un pan o una galleta.
Como inversionistas resultan fatales. Aunque probablemente nadie se los ha explicado, antes de cumplir 40 años se darán cuenta que su inversión les ha generado severos cuadros de diabetes y sobrepeso y los ha convertido en los candidatos ideales para sufrir un infarto al corazón o el cerebro.
Los datos forman parte de una encuesta realizada con el fin de evaluar los resultados del programa de desayunos escolares del DIF, presentados por el doctor Abelardo Ávila en el Segundo Congreso Internacional de Alimentación Escolar para América Latina.
El investigador del Instituto Nacional de Nutrición calculó que cada año los niños gastan entre 11 mil y 33 mil mdp en comprar alimentos chatarra, que representan además un gran desperdicio de dinero: cada kilo de las papas fritas que se venden empaquetadas cuesta 200 pesos, cantidad estratosférica frente a los 8 ó 15 pesos que cuesta la misma cantidad de producto crudo en el mercado.
Explicó que contrario a lo que se pensaba, estudios recientes demuestran que los niños más desnutridos son los que con mayor frecuencia sufren de obesidad cuando son adultos y son los que más riesgo tienes de padecer enfermedades crónicas.
El mal ejemplo empieza por la casa. El mismo estudio reveló que los sectores más pobres de la población son los que peor invierten. Entre la población indígena del país, por cada tres litros de leche que consumen se compran seis de refresco, en las áreas rurales se consume la misma cantidad de ambos líquidos y es sólo en las áreas urbanas dónde prefieren la leche.
La investigación señala que cuando se revisan los patrones de consumo alimentario, queda claro porqué se han incrementado las cifras de diabetes e hipertensión.
05-Septiembre-2006
Simple-Clean presenta nueva línea de contenedores para uso urbano, doméstico e industrial
  Fuente: QuimiNet
Simple-Clean presenta nueva línea de contenedores para uso urbano, doméstico e industrial
Simple-Clean, líder en distribución de material y equipamiento urbano como topes, señalizaciones, contenedores, espejos, protectores de columnas, reductores de velocidad y barredoras de todos los tipos presenta ahora en el mercado su nueva línea de contendedores de plástico Webber.
Los contenedores de preclasificación, grandes contenedores de basuras, colectores de residuos/cestos para residuos, cubos de basura, contenedores para residuos, contenedores sobre ruedas para gestión de desechos, etc. son idóneos para la gestión de los residuos más variados, como por ejemplo papel, vidrio, envases, etc.
Todos los productos Weber se fabrican según la normativa DIN 30740 / EN 840 por el proceso de moldeo compacto por inyección en su propia planta ubicada en Haan, cerca de Dusseldorf y son traídos a México por su representante exclusivo Simple-Clean S.A de C.V.
Los contenedores satisfacen los requisitos de la normativa alemana sobre ruido ambiental de acuerdo con la directiva comunitaria pertinente, y llevan la marca correspondiente a su nivel de potencia acústica garantizado (CE).
Todos los productos son fabricados exclusivamente de material nuevo (mercadería certificada tipo 1a), siendo resistentes a los rayos U.V., al frío, al calor y a los reactivos químicos.
El elevado nivel de calidad de nuestros productos, una amplia capacidad de producción, nuestros cronogramas exactos de entrega y un servicio confiable son los detalles que constituyen la base de la evolución extraordinariamente positiva de nuestra empresa, y de poder contar con clientes siempre satisfechos.
Los contenedores son resistentes a la putrefacción, al frío, al calor, a los reactivos químicos y, gracias a una especial estabilización contra los rayos U.V., sumamente estable al envejecimiento.
Todos los contenedores de residuos son fabricados exclusivamente a base de material nuevo al objeto de garantizar la típica calidad Weber.
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05-Septiembre-2006
Suzano Petroquímica llega al mercado de envases
  Fuente: QuimiNet
La compañía brasileña Suzano Petroquímica se encuentra implementando su programa de inteligencia competitiva destinado a las necesidades del mercado de embalajes y brindarle soluciones anticipadas.
Ejemplo de este programa son las nuevas aplicaciones para polipropileno que la compañía ha desarrollado y con las que espera obtener ganancias por 30 millones de reales en los próximos 4 años. Con el fin de que el polipropileno le gane espacios a otros materiales (como el vidrio o el aluminio) se han realizado una serie de convenios con empresas transformadoras de plásticos, embalajes y usuarios finales, sobre todo de la industria alimenticia.
De acuerdo a esto, se preveé que la presencia de la empresa en el mercado de polipropileno aumente entre un 2 y 3 por ciento. Actualmente, la empresa mantiene el 27.5 por ciento del mercado de ese material en ese país.
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¿Son seguros los envases plásticos para hornos de microondas?
Justificación
En todos los casos es importante que el consumidor esté informado, y ejerciendo ese derecho solicite al vendedor o distribuidor de los recipientes, las instrucciones de uso y la constancia de su aprobación por la autoridad sanitaria competente, por ejemplo el INAL (Instituto Nacional de Alimentos) o el SENASA (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria), entre otras; en caso de que esta información no figurara en el rótulo. Todos los materiales plásticos en contacto con alimentos deben ser aptos sanitariamente, cumpliendo en el ámbito del MERCOSUR los requisitos de la Legislación vigente, incorporada al Código Alimentario Argentino. Si esto ocurre, no existe riesgo alguno asociado al uso de materiales plásticos en contacto con alimentos para una aplicación en particular.
Introducción
Los hornos de microondas surgieron como una alternativa al horno convencional ya que el tiempo requerido para el calentamiento del alimento y el consumo de energía son mucho menores. Muchas de las consultas a INTI-Plásticos en este tema, provienen de usuarios que reclaman por recipientes plásticos que, o no son adecuados para el calentamiento en horno de microondas, o son usados en forma incorrecta o no se sabe cómo usarlos, tanto porque no se siguen las instrucciones de uso, como porque el artículo carece de las mismas, o éstas son incompletas. También es importante verificar la aptitud sanitaria de estos recipientes, sobre todo en lo que respecta a los posibles efectos de las microondas sobre la migración de componentes no poliméricos de los plásticos. Por ello, en el marco del Proyecto de aptitud sanitaria de INTI -PLASTICOS, y de un trabajo conjunto con la Universidad Simón Bolívar de Venezuela, se estudió el efecto del uso repetido del horno de microondas en muestras de recipientes alimentarios utilizados en el hogar (tomados del mercado). Se seleccionaron muestras de un mismo material polimérico (polipropileno), rotuladas como aptas para uso en freezer y horno de microondas (M1), y muestras sin especificaciones en el rótulo (M2). Se evaluó el efecto del uso repetido del horno microondas:
- cuantificando la migración de componentes del envase en simulantes de alimentos
- estudiando la variación de propiedades mecánicas.
Metodología
1. Cuantificación de la migración total de componentes del envase en simulantes de alimentos según la metodología de la Resolución GMC 36/92 del MERCOSUR.
2. Variación de propiedades mecánicas. Las muestras se evaluaron estudiando la variación de la resistencia a la tracción del material[1] y la dureza Shore D[2].
Resultados
1. Los resultados de migración total fueron menores que los límites establecidos por el Código Alimentario Argentino (Cap. IV) y la Legislación MERCOSUR. Los valores de migración total en la muestra M2 disminuyeron con las repeticiones.
2. Evaluación de las propiedades mecánicas: De los resultados obtenidos en el ensayo de tracción se desprende que si bien existen para ambas muestras una ligera fluctuación en los valores de resistencia a la tracción, los valores de elongación a rotura se mantienen prácticamente constantes. Debe tenerse en cuenta que es justamente la variación de la elongación a la rotura el parámetro que suele evidenciar en forma más clara los procesos de degradación que ocurren en un material polimérico. En cuanto a los resultados obtenidos de la medición de dureza Shore D se observa en la muestra (M1) una tendencia a aumentar con el número de repeticiones, lo que indicaría una posible rigidización del material. Esta idea se ve reforzada por el hecho de que los envases presentaron pequeñas fisuras en el punto de inyección. Los valores de dureza Shore D de la muestra (M2) se mantienen constantes hasta la tercera repetición, pero al aumentar el número de repeticiones este valor disminuye lo que podría ser un indicio de una plastificación del material en la superficie.
Conclusiones
Los valores de migración total hallados cumplen los límites de la Resolución GMC 56/92 del MERCOSUR. La disminución de la migración con el uso repetido concuerda con resultados previos [3].
En cuanto a la incidencia del uso del microondas en las propiedades mecánicas puede inferirse que al aumentar el número de repeticiones comienzan algunas alteraciones de tipo superficial que no afectan a la totalidad del espesor del envase. No se comprueban en este sentido diferencias entre los envases rotulados comercialmente como microondeables (M1) y los no rotulados (M2).
Sobre la base de estas conclusiones se propuso a la Comisión Nacional de Alimentos, que funciona en el ámbito del INAL-ANMAT y al Grupo ad-hoc envases y materiales en contacto con alimentos del MERCOSUR, la necesidad de legislar sobre la rotulación de este tipo de recipientes, en particular, así como de los demás utensilios de uso en el hogar en general, promoviendo además, la capacitación del consumidor en su correcto uso.
¿Es cierto lo de la dioxina y el horno de microondas?
Según los especialistas, las dioxinas forman una familia de 210 compuestos, de los cuáles 17 son considerados tóxicos, y no biodegradables. La principal forma de que el cuerpo humano llegue a absorber estas dioxinas, es a través de la grasa consumida.
Las dioxinas pueden ser producidas por la quema de plásticos, especialmente el PVC, pero no existe ningún estudio científico respecto a la creación de las mismas a partir de los productos plásticos empleados en los hornos de microondas.
La FDA (Food and Drug Administration, Dirección de Alimentos y Drogas de los Estados Unidos), organismo contralor de todo lo relacionado con los alimentos y la salud humana, afirma que cualquier dioxina que pueda ser transferida a la comida por este medio (contacto directo con un envase plástico), es mínima, y dentro de los límites de tolerancia.
Por otra parte, se recomienda que siempre se utilicen productos preparados para su uso en hornos de microondas, como recipientes de vidrio, etc.
Los plásticos que cubren las comidas calientes, están hechos para un solo uso. Dentro de esos límites, jamás han demostrado tampoco, indicios de que lleguen a liberar las dioxinas.
Las pocas referencias concretas a las dioxinas y las microondas, se encuentran en una publicación de la FDA, y están relacionadas con ciertos recipientes de papel usados por algunos alimentos preparados para su calentamiento en hornos de microondas, y también en los envases de leche hechos en cartón. En ellos, los niveles de dioxinas se mostraron como seguros.
De acuerdo lo que afirma la U.S. Environmental Protection Agency (la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos), las dioxinas pueden ser tanto naturales como artificiales.
Las hechas por el hombre, son liberadas a la atmósfera desde fuentes como la quema de basura, o de distintos tipos de combustibles como madera, carbón o petróleo, y también por ciertos tipos de procesos químicos.
Todas las personas han sido expuestas a estos niveles bajos de dioxinas, y ello seguirá ocurriendo, sin que haya indicios de problemas de salud. Si esos niveles aumentan, entonces podrían tener relación con algunos trastornos conocidos, aunque los estudios sobre esto último sólo se han hecho con animales.
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Referencias
[1] Norma ASTM D 638
[2] Norma ASTM D 2240
[3] A. Ariosti. “Aptitud sanitaria de botellas de PET retornables para bebidas gaseosas”. En: “Migración de componentes y residuos de envases en contacto con alimentos”, R. Catalá y R. Gavara, eds. Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos, Valencia, España, 2002, págs. 233-247.
La irradiación de los alimentos ha sido identificada como una tecnología segura para reducir el riesgo de ETA (Enfermedades Transmitidas por Alimentos), en la producción, procesamiento, manipulación y preparación de alimentos de alta calidad.
Es a su vez, una herramienta que sirve como complemento a otros métodos para garantizar la seguridad y aumentar la vida en anaquel de los alimentos.
La presencia de bacterias patógenas como la Salmonella, Escherichia coli O157:H7, Listeria monocytogenes ó Yersinia enterocolítica, son un problema de creciente preocupación para las autoridades de salud pública, que puede reducirse o eliminarse con el empleo de esta técnica, también denominada "Pasteurización en frío".
La irradiación de alimentos, como una tecnología de seguridad alimentaria, ha sido estudiada por más de 50 años y está aprobada en más de 40 países. Cuenta también con la aprobación de importantes organismos internacionales, la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Internacional de Energía Atómica (IAEA). En nuestro país, el Código Alimentario Argentino, en su artículo 174, legisla sobre los aspectos generales; y en otros artículos autoriza la irradiación de papa, cebolla y ajo para inhibir brote; de frutilla para prolongar la vida útil; de champiñon y espárrago para retardar senescencia; y de especias, frutas y vegetales deshidratados, para reducir la contaminación microbiana.
Conceptos Básicos sobre Irradiación de Alimentos
La irradiación de alimentos es un método físico de conservación, comparable a otros que utilizan el calor o el frío. Consiste en exponer el producto a la acción de las radiaciones ionizantes (radiación capaz de transformar moléculas y átomos en iones, quitando electrones) durante un cierto lapso, que es proporcional a la cantidad de energía que deseemos que el alimento absorba. Esta cantidad de energía por unidad de masa de producto se define como dosis, y su unidad es el Gray (Gy), que es la absorción de un Joule de energía por kilo de masa irradiada. (1000 Grays = 1 kiloGray)
Se utilizan actualmente 4 fuentes de energía ionizante:
Rayos gamma provenientes de Cobalto radioactivo 60 Co
Rayos gamma provenientes de Cesio radioactivo 137 Cs
Rayos X, de energía no mayor de 5 megaelectron-Volt
Electrones acelerados, de energía no mayor de 10 MeV
Los 2 últimos son producidos por medio de maquinas aceleradoras de electrones, alimentadas por corriente eléctrica. De estas 4 fuentes, la más utilizada a nivel mundial, y la única disponible en nuestro país, es el 60 Co. Los rayos gamma provenientes de 60 Co y 137 Cs, poseen una longitud de onda muy corta, similares a la luz ultravioleta y las microondas; y debido a que no pueden quitar neutrones (partículas subatómicas que pueden hacer a las sustancias radioactivas), los productos y envases irradiados no se vuelven radioactivos. Los rayos gamma penetran el envase y el producto pasando a través de él, sin dejar residuo alguno. La cantidad de energía que permanece en el producto es insignificante y se retiene en forma de calor; el cual puede provocar un aumento muy pequeño de temperatura( 1-2 grados) que se disipa rápidamente.
Aplicaciones
De acuerdo con la cantidad de energía entregada, se pueden lograr distintos efectos. En un rango creciente de dosis, es posible inhibir la brotación de bulbos, tubérculos y raíces (papas sin brote durante 9 meses a temperatura ambiente); esterilizar insectos como la "mosca del Mediterráneo" (Ceratitis capitata) para evitar su propagación a áreas libres, cumpliendo así con los fines cuarentenarios, en productos frutihortícolas y granos; esterilizar parásitos, como Trichinella spiralis en carne de cerdo, interrumpiendo su ciclo vital en el hombre e impidiendo la enfermedad (triquinosis); retardar la maduración de frutas tropicales como banana, papaya y mango (en general tanto en este caso como en los siguientes, la vida útil se duplica o triplica); demorar la senescencia de champiñones y espárragos; prolongar el tiempo de comercialización de, por ejemplo, carnes frescas y "frutas finas", por reducción de la contaminación microbiana total, banal, en un proceso similar al de la pasteurización por calor, lo cual se denomina "radurizacion" (frutillas de 21 días, filete de merluza de 30 días, ambos conservados en refrigeración); controlar el desarrollo de microorganismos patógenos no esporulados (excepto virus), tales como Salmonella en pollo y huevos, en un proceso que se conoce como "radicidación"; y por último, esterilizar alimentos, es decir, aplicar un tratamiento capaz de conservarlos sin desarrollo microbiano, a temperatura ambiente durante años, lo cual se asemeja a la esterilización comercial, y se indica como "radapertización".
La clasificación de la OMS según la dosis, es la siguiente:
Dosis Baja (hasta 1 kGy): es usada para demorar los procesos fisiológicos, como maduración y senescencia de frutas frescas y vegetales, y para controlar insectos y parásitos en los alimentos.
Dosis Media (hasta 10 kGy): es usada para reducir los microorganismos patógenos y descomponedores de distintos alimentos; para mejorar propiedades tecnológicas de los alimentos, como reducir los tiempos de cocción de vegetales deshidratados; y para extender la vida en anaquel de varios alimentos.
Dosis Alta (superior a 10 kGy): es usada para la esterilización de carne, pollo, mariscos y pescados, y otras preparaciones en combinación con un leve calentamiento para inactivar enzimas, y para la desinfección de ciertos alimentos o ingredientes, como ser especias.
Dosis específicas de radiación destruyen las células en reproducción, lo que está vivo en un alimento: microorganismos, insectos, parásitos, brotes. Por otro lado, la energía ionizante produce poco efecto sobre el producto. Los cambios nutricionales y sensoriales son comparables a los de los procesos de enlatado, cocción y congelado, y muchas veces, menores.
La irradiación puede también ser alternativa al uso de sustancias químicas de toxicidad sospechada, tales como fumigantes, algunos conservadores (nitrito de sodio en carnes), e inhibidores de brotación (hidrazida maleica). Tanto el bromuro de metilo como la fosfina se emplean para fumigar productos frutihortícolas y granos destruyendo insectos con fines cuarentenarios; el empleo de ambos está en vías de ser prohibido debido a los crecientes indicios sobre su toxicidad al hombre, tanto el consumidor como el operador. Además, el bromuro de metilo es un depresor de la capa de ozono, y según el protocolo de Montreal (Nov. 1995), está sujeto a restricciones crecientes hasta su prohibición estimada en el 2010. La irradiación tiene además otras ventajas sobre el uso de los fumigantes: mayor penetración; tratamiento más rápido; no requiere aireación posterior, no deja residuos.
Beneficios de la Irradiación de los Alimentos
Ciertamente, el más importante beneficio es la mayor calidad desde el punto de vista microbiológico que ofrecen estos alimentos, ya que el proceso destruye patógenos problemáticos desde el punto de vista de la salud pública, entre los que podemos mencionar: Salmonella, E. coli O157:H7, Campylobacter, Listeria monocitogenes, Trichinella spiralis, etc. Es de destacar que los productos pueden ser tratados ya envasados, lo que aumenta aún más la seguridad e inocuidad del alimento.
Otro de los beneficios es que aumenta la vida en anaquel de los alimentos tratados. Al retardar el deterioro natural de carnes, granos y sus derivados, frutas, disminuyen la cantidad de pérdidas del producto por deterioro, lo que ayuda a mantener bajo el precio de los alimentos y hacerlos llegar a poblaciones que muchas veces no tienen acceso a ellos.
Disminuye también la utilización de compuestos químicos. Un típico ejemplo es el uso de fumigantes en las especias y condimentos, que luego dejan residuos tóxicos en el producto. Otros compuestos químicos cuyo empleo se puede reducir o anular son los nitritos en carnes; los inhibidores de la brotación, como la hidrazida maleica; sustancias antimicrobianas (sorbatos, benzoatos).
El hecho de ser un método que no utiliza calor, es ventajoso también en el caso de las especias, debido a que se conservan en gran medida los aromas y sabores típicos, que de otra forma se perderían.
Aspectos Nutricionales
El proceso de irradiación aumenta pocos grados la temperatura del alimento, por esto, las perdidas de nutrientes son muy pequeñas y en la mayoría de los casos, son menores a las que se producen por otros métodos de conservación como ser el enlatado, desecado, y pasteurización ó esterilización por calor.
Los nutrientes más sensibles a la irradiación, se corresponden con los también más sensibles a los tratamientos térmicos, el ácido ascórbico, la vitamina B1 y la E. Estas pérdidas, al igual que la de ácidos grasos esenciales, pueden minimizarse si se trabaja en un ambiente libre de oxígeno o si se irradia en estado congelado. Con respecto a los macronutrientes, no se producen alteraciones significativas.
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Los agentes conservadores son sustancias capaces de inhibir, retardar o detener los procesos de fermentación, enmohecimiento, putrefacción y otras alteraciones biológicas de los alimentos y bebidas.
Los microorganismos de los alimentos son en general los principales culpables del deterioro o toxicidad de los alimentos. Los conservadores se usan principalmente para producir alimentos más seguros para el consumidor, previniendo la acción de agentes biológicos. Este método nos permite poder consumir alimentos que han sido cosechados y preparados con anterioridad.
La conservación de los productos alimenticios ha permitido al hombre disponer de alimentos desde una cosecha hasta la siguiente. Por lo tanto, la función principal de la conservación es retrasar el deterioro de los alimentos y prevenir alteraciones de su sabor, olor, o aspecto.