The Dow Chemical Company presenta los Copolímeros Olefínicos de Bloque (OBCs) INFUSE, un adelanto en elastómeros de olefinas.
La arquitectura de bloque exclusiva de los OBCs INFUSE ofrece un rendimiento mejorado y propiedades de procesamiento superiores a aquellas de los elastómeros de olefinas actuales, incluyendo excelentes propiedades a altas temperaturas, disminución en los ciclos de deformación permanente, resistencia a la abrasión mejorada, y excelentes propiedades de elasticidad y deformación permanente por compresión, tanto a temperatura ambiente como a temperaturas elevadas.
La fecha del lanzamiento comercial de INFUSE, aún no ha sido definida, pero la compañía ya está trabajando en la generación de oportunidades para el producto y sus clientes en distintas regiones del mundo, incluyendo Latinoamérica.
Los OBCs INFUSE fueron desarrollados mediante la tecnología INSITE, el enfoque propiedad de Dow para unir la ciencia de catalizadores, procesos y materiales a fin de satisfacer las necesidades de los clientes. A través de este enfoque, se desarrolló un sistema de catalizadores de vanguardia que permite el control de la arquitectura molecular requerida para producir la estructura de bloques de olefinas en un proceso continuo. La estructura de bloques es la clave para ofrecer las propiedades excepcionales de la familia de copolímeros olefínicos de bloque INFUSE. Estos nuevos elastómeros de olefinas posibilitarán una amplia gama de nuevas oportunidades de aplicación para los convertidores y fabricantes de artículos y productos flexibles.
Los Copolímeros Olefínicos de Bloque INFUSE fueron desarrollados en respuesta al interés de los clientes por elastómeros de olefinas de rendimiento superior, explica Kurt Swogger, Vicepresidente Global de Investigación y Desarrollo, Plásticos y Productos Químicos de Especialidad, The Dow Chemical Company. “Hemos logrado un avance revolucionario al ser los primeros en combinar la tecnología de copolímeros de bloques catalíticos con termoplásticos a base de olefinas lineales en un proceso continuo”.
“Las ventajas de los Copolímeros Olefínicos de Bloque INFUSE permitirán a los clientes diferenciar sus productos y optimizar los costos en uso respecto de los materiales de elastómeros tradicionales”, comentó Greg Jozwiak, Director de Negocios Global para Elastómeros y Plastómeros de Rendimiento, The Dow Chemical Company. “Los OBCs INFUSE respaldan aún más la tendencia hacia los elastómeros de especialidad a base de olefinas”.
Según Diego Donoso, Director Comercial para Plásticos Básicos y de Especialidad en Latinoamérica, el lanzamiento del INFUSE “refuerza el compromiso de Dow con el mercado de Plastómeros y Elastómeros. Seguiremos invirtiendo en Investigación y Desarrollo para ofrecer a nuestros clientes lo más avanzado en tecnología para Elastómeros”. INFUSE permitirá a los elastómeros de olefinas expandirse aún más en una amplia gama de aplicaciones de mercado, incluyendo artículos moldeados flexibles, productos extrudidos de perfiles, mangueras y tubos, fibras y films elásticos, espumas, tejidos recubiertos, adhesivos y cintas.
31-Mayo-2006
El alto costo de los precios bajos
  Industria: Tiendas y autoservicios   Tipo: Situación del mercado, Monopolio y oligopolio, Economía
  Fuente: Intélite
El último documental de Robert Greenwald, uno de los más incisivos directores de Estados Unidos y activista social, estrenado en noviembre del año pasado, gira en torno a uno de lo mayores corporativos del mundo, la cadena de tiendas Wal Mart.
La idea del documental Wal-Mart: The High Cost of Low Price nace a partir de la conversación de Greenwald con su vecino enfermo. El tema de la plática era la reciente contratación del vecino por Wal Mart, frente a lo cual Greenwald mostraba cierto beneplácito.
El director creía que el recién empleado ya no sufriría para cubrir sus gastos médicos, ya que contaría desde entonces con un seguro. La sorpresa de Greenwald fue mayúscula al enterarse, por su vecino, que el seguro médico que Wal Mart ofrecía a sus empleados tenía un costo tan elevado que era casi imposible de adquirir.
A cambio de éste, la firma estadunidense ofrecía orientación gratuita a sus trabajadores para obtener seguros médicos subsidiados por el Estado, que se pagan con dinero de los impuestos.
Estadísticas y testimonios de empleados dan forma a esta investigación que termina por mostrar cómo se aplica el tiempo extra forzado y sin pago, la discriminación por raza o por sexo y situaciones de crueldadlaboral, sobre todo en ciudades de China y Bangladesh.
Escenas donde se muestran calles principales de ciudades y pueblos desiertas, con tiendas pequeñas cerradas, una tras otra, como si fueran el rastro de la llegada de los almacentes de Sam Walton.
Más allá del contenido del documental, que es por sí mismo interesante, y del trabajo que se podría realizar en México al revisar los efectos que ha tenido Wal Mart en nuestra sociedad, el ejemplo del trabajo de Greenwald y su compañía Brave New Films es digno de análisis desde otra perspectiva: su distribución.
Desde antes de empezar la filmación, gente de Brave New Films contactó a grupos y organizaciones alrededor de Estados Unidos para empezar a interesarlos en el documental y su posible alcance. Poco antes del estreno la página oficial recibía a diario peticiones de personas que buscaban llevar a cabo la exhibición del documental, en cuestión de pocos meses se pasó de diez exhibiciones a tres mil.
El nuevo modelo de distribución alternativa, según el propio Greenwald, es absolutamente ideal para llegar a grandes audiencias cuando no se tiene dinero para pagar publicidad.
Este modelo ya había sido utilizado por la compañía y el director para dos de sus anteriores documentales: Uncovered: The War on Iraq y Outfoxed: Rupert Murdoch’s War on Journalism. Queda claro que es imposible pensar este modelo sin el alcance de internet.
Por otro lado, la distribución del documental también se apoya fuertemente en la red, a través de la página Bravenewstore.com, con una política de afiliación mediante la obtención de un link para la venta y promoción del DVD, desafiando no sólo al gigante de las supertiendas, sino a las reglas de la publicidad tradicional.
El grupo chileno Sigdo Koppers inauguró su nueva planta de nylon biorientado de su filial Sigdopack, única compañía que produce en Chile películas biorientadas para elaborar envases flexibles de alimentos. La inversión de la nueva planta fue de 40 millones de dólares y tiene una capacidad de producción de 5,000 toneladas anuales.
Las nuevas instalaciones productivas de Sigdopack se incluyen como parte del plan de inversiones del grupo por 560 millones de dólares para el periodo 2006-2008, a través de sus diferentes empresas filiales. Ubicada en Quilicura, en un terreno de 15,000 metros cuadrados, la nueva línea de Sigdopack es única en Latinoamérica y se ubica como la de mayor capacidad en su tipo a nivel mundial.
Actualmente, Sigdopack exporta el 75 por ciento de su producción a más de 35 países de Latinoamérica, Estados Unidos, Europa, Asia y Africa. Abastece de films a los principales fabricantes de envases flexibles de alimentos. El 25% restante de su producción lo destina al mercado local, donde se ubica como líder indiscutido, consecuencia de la constante innovación en el desarrollo de productos, la calidad de servicio y la velocidad de respuesta que otorga Sigdopack a todos sus clientes.
¿Qué son los Bioplásticos o plásticos biodegradabes?
Seguramente, el público en algún momento de los últimos años habrá leído o escuchado hablar de los bioplásticos, y tanto como un aporte para su esclarecimiento, como para poder entender hacia donde se orienta en este tema el mercado internacional, es importante aclarar algunos conceptos básicos.
Se definen como bioplásticos a aquellos materiales fabricados a partir de recursos renovables (por ejemplo, almidón, celulosa, melazas, etc.) y también a los sintéticos fabricados a partir de petróleo que son biodegradables (por ejemplo, la policaprolactona). Esta clasificación incluye las mezclas de ambos tipos, tal como las de almidón y policaprolactona, ya comercializadas en el primer mundo.
La biodegradabilidad es la degradación de sustratos complejos por parte de microorganismos siguiendo vías metabólicas catalizadas por enzimas segregadas por estos últimos, para obtener sustancias sencillas, básicamente agua, dióxido de carbono y biomasa, fácilmente asimilables por el medio ambiente. La velocidad de la biodegradación depende de la flora microbiana, la temperatura, la humedad y la presencia de oxígeno. Los microorganismos no segregan enzimas capaces de romper las uniones químicas de las macromoléculas poliméricas que constituyen los plásticos sintéticos commodities más usados comúnmente (en su mayoría derivados del petróleo), como polietileno (PE), polipropileno (PP), policloruro de vinilo (PVC), polietilentereftalato (PET), poliamidas (PA), poliestireno (PS), poliuretanos (PU), etc., por lo que estos materiales, de gran uso en la vida moderna, no son biodegradables.
Si no son biodegradables: ¿por qué se siguen usando entonces?, es la pregunta tantas veces formulada. Con los bioplásticos ocurre que su uso cobra real importancia sólo cuando, con un adecuado análisis de ciclo de vida (life cycle analysis) favorable, se cierra el círculo desde las materias primas hasta la disposición final de los residuos orgánicos que encara una determinada comunidad, y su aprovechamiento en la generación de biomasa.
También existen materiales biodesintegrables , que son mezclas de bioplásticos con polímeros sintéticos no biodegradables, que por acción de los microorganismos se pueden desintegrar, convirtiéndose básicamente en agua y dióxido de carbono sólo las macromoléculas de bioplástico, mientras que las macromoléculas de alto peso molecular del polímero sintético permanecen intactas. Desde el punto de vista de la “contaminación”, se percibe que no son una mejora al problema, por dejar ese residuo sintético sin degradar.
Por otro lado, se define como “plástico compostable” a aquel que es biodegradable , generando básicamente dióxido de carbono, agua, y humus, a una velocidad similar a la de los materiales orgánicos sencillos (por ejemplo la celulosa) y que no deja residuos tóxicos ni visibles. Existe normativa en la Unión Europea, como la Norma EN 13432 en vigencia desde enero de 2005, entre otras, que permite certificar los plásticos compostables y los envases fabricados a partir de éstos, de forma tal que el consumidor pueda distinguirlos fácilmente. La certificación y el etiquetado de los bioplásticos como biodegradables / compostables, permitiría tratar estos materiales post-consumo junto con la fracción orgánica (restos de comida, poda, papeles) de los residuos sólidos urbanos en plantas de compostaje, obteniéndose un compost de alta calidad que puede ser usado en fruti-horticultura o jardinería, entre otras aplicaciones.
Las empresas internacionales fabricantes de materiales plásticos están orientando sus esfuerzos en investigación y desarrollo hacia materiales producidos a partir de recursos renovables como alternativa a los combustibles fósiles, y utilizando como modelo el ciclo del carbono que se da en la naturaleza. Si hasta ahora los esfuerzos empresariales en este ámbito se concentraban sobre todo en Europa, Japón y USA, han comenzado a surgir empresas muy activas también en Australia, Brasil, Canadá, China, Corea, India y Taiwán. Respecto a los años anteriores, el incremento de la capacidad productiva ha causado un gran crecimiento relativo de su aplicación en la industria del envasado.
En Europa, el consumo de bioplásticos en envases y embalajes alcanzó en el año 2003 las 40000 toneladas, duplicando el consumo de 2001. Los envases y embalajes ecológicos compostables pueden encontrarse hoy en numerosos supermercados de toda Europa. Algunas grandes cadenas comerciales de Francia, Gran Bretaña, Italia y Países Bajos han comenzado a utilizarlos principalmente para el envasado de productos frescos como frutas y verduras, y para productos de higiene personal. También se los utiliza en el agro.
El elevado precio, en comparación con los materiales plásticos sintéticos commodities no biodegradables, es una variable que paulatinamente se está modificando.
Debido a que durante el último año el precio de los plásticos sintéticos convencionales creció entre un 30 y un 80%, algunos bioplásticos ya han alcanzado competitividad en costos. Dado que en el año 2005 el azúcar y el almidón han sido materias primas más económicas que el petróleo, se piensa que optimizando los procesos de fabricación y mejorando la relación costo-producción, el futuro de los bioplásticos a largo plazo (20 a 30 años) sería promisorio*. Es por eso que muchas empresas han comenzado a invertir en la fabricación de estos materiales.
En el mercado actual, los expertos opinan que los bioplásticos tienen inserción en algunos nichos de mercado, pudiendo llegar a cubrir hasta un 10% del mercado total de aplicaciones en plásticos en Europa, que es de 40 millones de toneladas. De acuerdo con este potencial, el presupuesto para investigación, desarrollo y lanzamiento de productos con aprovechamiento de materias primas renovables se ha duplicado en Alemania en 2005, alcanzando la cifra de 54 millones de euros*.
El desarrollo del sector también es impulsado por el firme respaldo de la clase política en Europa. La normativa de envases y embalajes alemana incluyó a partir de mayo de 2005 un ítem especial para envases y embalajes “compostables certificados”. Dicha normativa, establece que durante la fase de lanzamiento los productos quedan exentos de la obligación de cuotas de recolección y reciclado. Se prevé así impulsar la utilización de los bioplásticos en ese país*.
La mayor parte de la materia prima para la producción de bioplásticos proviene de los residuos agrícolas. Para la obtención de almidón se utiliza maíz, otros cereales y papa, como por ejemplo en Países Bajos. Los carbohidratos de estas fuentes naturales, se utilizan para la producción de plásticos biodegradables como ser ácido poliláctico (PLA) y polihidroxialcanoatos (PHAs). También pueden obtenerse a partir de subproductos obtenidos en la elaboración de alimentos, como el suero de leche. Esta vía tecnológica permitiría reducir y aprovechar los residuos sólidos de la industria alimentaria, así como el compostaje haría otro tanto a nivel de los residuos sólidos urbanos.
Para mencionar algunos ejemplos de nuevas inversiones encaradas por grandes productores de materia prima cabe destacar:
· Toyota (Japón) construyó una planta piloto para la producción de PLA (1000 toneladas anuales).
· Hycail (Países Bajos) abrió una planta de 50000 toneladas anuales de PLA de capacidad instalada.
· En China, Tianan opera una planta de PHA.
· En Europa, Procter and Gamble Chemicals está planeando instalar una planta para productir PHA.
Aplicaciones de los bioplásticos
Entre las aplicaciones de bioplásticos más destacadas que se han presentado en las Ferias Kunststoffe 2004 e Interpack 2005, realizadas en Düsseldorf, Alemania, se pueden mencionar:
· films de PLA para envasar productos frescos: frutas y verduras, quesos y productos de panadería;
· bandejas termoformadas rígidas de PLA cristal con tapa, para productos de confitería, pastas frescas y otros productos frescos (ensaladas y ensaladas de fruta, etc.);
· botellas de PLA para agua mineral y productos lácteos;
· envases de PLA para CDs y componentes electrónicos;
· bandejas de PLA para dispositivos descartables de uso en medicina humana y diagnóstico;
· vajilla descartable de PLA (por ejemplo vasos descartables de dispensers de agua);
· bandejas de polímero sobre la base de almidón de maíz, solubles en agua, utilizadas para bombones de chocolate y galletitas;
· films biodegradables sobre la base de almidón, con macro y microperforaciones para permitir la respiración de frutas y vegetales envasados;
· films de celulosa modificada para envases de dulces, chocolates y productos de panadería;
· cintas adhesivas de celulosa modificada;
· bandejas fabricadas con Mater-Bi ® expandido (Novamont) -mezclas de almidón y polímeros sintéticos biodegradables- para productos frescos;
· films de Ecoflexâ (Basf) (poliésteres biodegradables) para bolsas de residuos orgánicos; films para uso en agricultura (plasticultura); envases de frutas, ensaladas, hortalizas frescas y productos congelados; se lo puede biorientar para obtener films stretch, similares a los usados en nuestros hogares para envolver alimentos); puede usarse también como recubrimiento de bandejas de celulosa o almidón; films de mezclas de Ecoflex ® con PLA y almidón, para envasado de alimentos con atmósfera modificada (MAP), etc.
Como se puede observar, el tema de los bioplásticos, en sus diversas facetas, tiene un gran potencial a futuro por su evidente aporte ecológico y aprovechamiento de recursos naturales renovables, lo que constituye sus principales fortalezas. Sin embargo, en el estado actual de la técnica, podrían ocupar nichos de mercado acotados debido, entre otras cosas, a su alto costo y a su baja resistencia a la acción de los microorganismos en aplicaciones a la intemperie y en productos de larga vida útil. Ello debe ser tenido en cuenta por las empresas en el momento del desarrollo de nuevos productos, y por las autoridades, para encarar legislaciones racionales referentes al manejo de los residuos sólidos urbanos, en función de las capacidades tecnológicas actuales y de la realidad socio-económica de cada comunidad.
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El c omplejo Industrial Portuario de Altamira tiene una altitud de 26 metros sobre el nivel del mar y se encuentra a 218 Km de la capital del Estado,sus coordenadas geográficas son 22° 29' 32'' de latitud norte y 97° 51' 45'' de longitud oeste.
Ubicado en el Estado de Tamaulipas en la República Mexicana, limita al norte con el Municipio de Aldama, al sur con los de Madero y Tampico, al este con el Golfo de México y al oeste con el Municipio de González.
Su proximidad a la frontera con los Estados Unidos de Norteamérica, así como a importantes centros industriales de Monterrey, Saltillo, San Luis Potosí, Guadalajara, León, Edo. de México, el Distrito Federal y las zonas agrícolas del noreste y centro del país han soportado su desarrollo.
Sirviendo a los mercados mundiales desde su estratégica localización en el Golfo de México, el Puerto cuenta con un Enlace Multimodal, a través de carreteras y el sistema ferroviario hacia Estados Unidos y los centros productivos antes mencionados.
La apertura comercial de México a través de sus 8 tratados de cooperación económica con 31 países del mundo, incluidos los dos principales mercados mundiales, el de Norteamérica y el Europeo, garantizan para los exportadores mexicanos la certidumbre de acceso a mercados, la transparente aplicación de reglas de comercio y la aplicación de mecanismos institucionales para la solución de controversias. Esto se traduce en una participación preferencial en los mercados extranjeros para los exportadores industriales mexicanos y extranjeros establecidos en México.
México es el tercer país en desarrollo receptor de inversión extranjera directa. Actualmente, más de 35 mil empresas, en su mayoría de menor tamaño, exportan productos mexicanos, representando las manufacturas casi el 90% de dichas exportaciones.
Para sustentar la manufactura y la distribución internacional de mercancías, el Complejo Industrial Portuario de Altamira ha destinado 5,096 has. para el desarrollo industrial mas grande del país y uno de los parques industriales más grandes de América Latina. Adicionalmente, el proyecto contempla un perímetro de amortiguamiento ecológico, con una reserva de 1,422 hectáreas.
El proyecto industrial y portuario de Altamira soporta económicamente su desarrollo inmobiliario en dos principales rubros de negocio. El primero consta de operaciones de compra-venta y arrendamiento de bienes inmuebles industriales ubicados en el área para el desarrollo industrial. El segundo, consta de una contraprestación del uso y aprovechamiento de la infraestructura
portuaria para la instalación de terminales marítimas en el Puerto de Altamira.
El Complejo, representa un punto estratégico para las compañías en busca de una sola fuente competitiva de infraestructura que provea la instalación de empresas de la industria plástica, automotriz, acerera, industrial, petroquímica, metal-mecánica, minera, química y textil.
El Parque Industrial de Altamira representa el punto central de la
integración estratégica del Complejo. La relación costo-beneficio favorece extraordinariamente a las empresas con producción a gran escala e inversiones a largo plazo.
Altamira como participante e inmerso en este entorno, se consolida como el complejo industrial y portuario más importante de México, proveyendo a la industria de infraestructura básica para el desarrollo.
Empresas instaladas en el Complejo Industrial de Altamira
Compañía
Año
Producto
Industria a la que se Integra
Grupo Primex
1983
Resinas y Compuestos de PVC, Anhídrido Ftálico (AF), Plastificante Di-octilftalato (DOP), Tri-octil Trimelitato (TOTM)
Textil, Calzado, Automotriz, Eléctrica, Alimenticia y otras
Kaltex
1985
Fibras Sintéticas, Acrílicas
Industria Textil
GE Plastics
1991
Resinas de Acrilonitrilo Butadieno Estireno (ABS), Copolímero de Policarbonato (PC), Materias primas para Plásticos, Resina de Estireno-Acrinitrilo (SAN), y Polímeros de Butadieno (HRG)