La petrolera estatal brasileña Petrobras mantiene a América del Sur como una de sus prioridades para la expansión de sus operaciones en el exterior. Asi lo afirmaron a la prensa ejecutivos de la empresa citados por El Universal.
Petrobras está llevando a cabo medidas para dejar atrás los problemas regulatorios que ha enfrentado en Argentina, Bolivia y Venezuela.
"Nosotros estamos consolidando nuestra presencia en América del Sur, diversificando nuestra área de actuación" en la región, dijo a la prensa el presidente de Petrobras, José Sérgio Gabrielli.
Al comentar los resultados de la compañía en el 2005, el director financiero de Petrobras, Almir Barbassa, dijo que la empresa estatal batirá este año sus records de producción y ganancias y consolidará su presencia internacional.
En América del Sur, Petrobras ha enfrentado dificultades por cambios de regulaciones en Argentina, Bolivia y Venezuela, pero está trabajando activamente para ampliar su presencia en esos países.
Barbassa confirmó que para fines de mes Petrobras suscribirá un acuerdo con el gobierno de Bolivia para cambiar el contrato de exploración y compra de gas natural boliviano.
En tanto la estatal ya llegó a un acuerdo con Venezuela por el pago de impuestos mayores a los anteriormente previstos, agregó.
Asimismo, Petrobras iniciará negociaciones con la estatal argentina Enarsa para una asociación de exploración y producción en ese país, en la cual también podrá entrar la española Repsol-YPF.
La compañía brasileña tenía dos concesiones en Argentina, pero fueron anuladas luego de la creación de Enarsa en el 2004.
Por otro lado, Petrobras pretende aumentar su participación a un 70 por ciento en la refinería estadounidense Passadena Refining System, en Texas.
El Consejo de Administración de Petrobras aprobó el 3 de febrero el acuerdo de compra y venta con Astra Oil Trading NV para la adquisición del 50% de la refinería Pasadena Refining System Inc. (PRSI), antes Crown Refinery, en Pasadena (Texas), por el valor de cerca de US$ 370 millones. El plan de negocios inicial de Petrobras comprende la operación conjunta y la gestión comercial de la refinería.
Con capacidad para procesar 100,000 barriles de petróleo por día, la refinería está pasando por un proceso de modernización, para atender a los nuevos estándares ambientales fijados por la agencia Environmental Protection Agency (EPA) para la gasolina.
La entrada de Petrobras como aliada estratégica del emprendimiento hará que la refinería se modifique en cuanto a su volumen de procesamiento: su objetivo será procesar cerca de 70,000 barriles diarios de aceite pesado y demás cargas, de los 100,000 de su capacidad, lo que incluye la producción del campo de Marlim, en la cuenca de Campos. Se concluirá la modernización operacional de la refinería dentro de cuatro años, y todos los derivados producidos se ajustarán a los más elevados estándares de calidad adoptados en EE.UU.
Esta operación de compra se alinea con el Plan Estratégico de Petrobras, que establece, de entre sus propuestas, consolidarse como una empresa integrada de energía, con fuerte presencia internacional, que está ampliando sus actividades de refino y comercialización, en el país y en el exterior, en sintonía con el crecimiento de los mercados.
Esta adquisición deberá incluso añadir valor al aceite pesado producido por la Compañía, con foco en una mezcla de productos de mejor calidad y más valorados en el mercado. Para lograrlo, Petrobras aplicará su capacitación tecnológica para hacer que las unidades de refino construidas originalmente para refinar aceite ligero procesen cargas pesadas, como está sucediend