Petróleos Mexicanos anunció la puesta en marcha de un programa de seguridad en todos sus centros de trabajo, con el propósito de prevenir y evitar accidentes en sus instalaciones y la infraestructura a su cargo.
Por instrucciones del director general de PEMEX, Luis Ramírez Corzo, y con el respaldo y compromiso de los directores generales de los cuatro organismos subsidiarios y del corporativo, este programa se establecerá de inmediato en todas las áreas de la empresa, poniendo énfasis en la operación y mantenimiento de la infraestructura de transporte por ducto.
A su vez, el programa incorpora las mejores prácticas preventivas y correctivas en materia de seguridad a nivel mundial, así como procedimientos, disciplina operativa, seguridad de los procesos e integridad mecánica, y en conjunto se denomina Sistema PEMEX-SSPA,
En este sentido, PEMEX invertirá más de 3,500 millones de pesos en el presente año para la rehabilitación y el mantenimiento integral de sus sistemas de transporte de hidrocarburos por ducto, principalmente en las instalaciones con niveles críticos de seguridad.
El concepto de mantenimiento integral que está siendo adoptado por PEMEX se basa en prácticas y estándares internacionales y tiene por objetivo reducir notablemente los tiempos entre las etapas de inspección y rehabilitación de ductos, incorporando la certificación de integridad mecánica para cumplir con los requerimientos de disponibilidad, confiabilidad, seguridad y uso económico de los sistemas de transporte.
Esta estrategia forma parte del Programa Emergente para el Fortalecimiento de la Seguridad, Salud y Protección Ambiental, anunciado por Ramírez Corzo el pasado 29 de abril, y considera que los recursos destinados a la mitigación del riesgo en ductos constituyen una inversión impostergable, necesaria y altamente redituable.
Entre las principales acciones que se realizarán, se encuentran el mantenimiento integral y preventivo a instalaciones, el control de corrosión y un programa permanente de inspección.
La infraestructura de ductos de transporte funciona los 365 días del año para garantizar el abasto de gas y productos petrolíferos y petroquímicos en todo el país. Aunque cada subsidiaria aplica estrictos programas de mantenimiento, el sistema es vulnerable a eventos que pueden llegar a afectar su integridad y operación.
Como base de este programa, PEMEX ha identificado los diversos factores de riesgo a los que puede estar sometido el sistema, así como los modos típicos de fallas que se presentan.
A partir del riesgo inherente a la industria de petróleo y gas en todo el mundo, se tiene la certeza que gran número de incidentes son provocados por terceras partes y fenómenos naturales comunes a los sitios geográficos donde se encuentran instalados los ductos.
Al respecto, los percances provocados por terceros pueden reducirse mediante la aplicación de medidas preventivas y de información a la población.
Dichos factores de riesgo inciden sobre todo en zonas urbanas o en desarrollo donde se registra alta actividad de construcción, que muchas veces se traduce en golpes que provocan fugas o rupturas de los ductos, como el ocurrido en el etanoducto de 20 pulgadas Cactus-Cangrejera el pasado día 24 como consecuencia del golpe de una máquina de una empresa privada.
Sin embargo, la empresa ha definido como un principio de seguridad que todos los incidentes y accidentes se pueden prevenir, así como que no existe ningún riesgo aceptable para sus ductos, y ha establecido con este fin un nivel de riesgo tolerable que se puede administrar con programas adecuados de mantenimiento.
El programa de seguridad está enmarcado dentro de un sistema de administración de integridad de ductos que garantiza que todos los elementos que forman parte del proceso de transporte de hidrocarburos queden incluidos y atendidos.
Este sistema ha probado su eficacia y éxito en varias compañías petroleras en el mundo y cuenta con el respaldo de entidades gubernamentales y gremios profesionales, como el Instituto Americano del Petróleo.
Bajo este esquema, todas las prácticas de operación, seguridad y mantenimiento quedarán homologadas en los cuatro organismos subsidiarios de PEMEX.
Por lo anterior, la empresa inició la integración de los elementos relacionados con el transporte de hidrocarburos en un solo proceso de administración de integridad, el cual incluye entre otros, la implementación de los procesos de: documentación y clasificación de fuentes y bases de datos disponibles; evaluación y administración de riesgo con monitoreo de comportamiento y tendencias a través del uso de sistemas de información geográfica; confiabilidad operativa de instalaciones superficiales, y la clasificación de sistemas de ductos (críticos, prioritarios y estratégicos).
Asimismo, se evalúa la optimización y seguridad de la operación de la red de ductos mediante sistemas automáticos de control y monitoreo, como el existente en la totalidad de la red de gasoductos a cargo de Pemex Gas, y se procederá a la reparación de anomalías detectadas en ductos, atacando de raíz las fuentes de degradación de materiales.