México, fértil para el negocio de la salud
La industria de la salud ha demostrado ser muy próspera en las últimas décadas y México ha sido terreno fértil para el desarrollo tanto de farmacéuticas exitosas como de una industria hospitalaria en crecimiento.
Hay una larga lista de empresas relacionadas:
Van desde las que fabrican la materia prima para los medicamentos (sustancias químicas llamadas principios activos), las propias productoras de fármacos, las del equipo médico, de prótesis, agentes de diagnóstico, materiales quirúrgicos, productos de curación, de servicios de salud y aseguradoras, hasta las de productos veterinarios.
Pero, ¿por qué el aumento sin freno en los costos de los tratamientos médicos?
La respuesta básica está en el precio de los medicamentos que en muchos casos son casi inaccesibles. Por años, la industria farmacéutica se pudo dar el lujo de elevar sus precios en dos o tres veces más allá de la inflación, lo cual es insostenible.
Por ejemplo, los precios promedio de las insulinas nuevas (de menos de 10 años) contra las anteriores (de más de 15 años) se han elevado en más de 70 por ciento; de los antiinflamatorios, en casi 130 por ciento. Los antibióticos, de 51 pesos, ahora alcanzan los 600 pesos.
Un comparativo con el resto de las naciones de América Latina muestra que en México el precio promedio de los medicamentos es más alto: así, durante el 2003, cuando en México se cobró 7.31 dólares, en Chile fue de 3.1, en Brasil de 3.76, en Venezuela de 4.61 y en Argentina de 5.04.
Además, la canasta de medicamentos que consumen los mexicanos contiene productos menos innovadores (moléculas con mayor número de años en el mercado) en comparación con los demás países.
La industria de medicamentos en México reporta ventas superiores a los 8,000 millones de dólares anuales, es líder en América Latina, novena productora mundial y la tercera en el continente sólo después de Estados Unidos y Canadá.
Sin embargo, enfrenta un reto muy concreto: debe reducir sus precios si no quiere empezar a sufrir alguna dolencia.
Sus jugosas ganancias y crecimientos constantes que le caracterizaron por muchos años, deberá conseguirlos de diferente manera y ya no con precios desmesurados.
Un estudio de la Cofepris advierte sobre la necesidad de abatir en el país los costos del tratamiento médico y convoca a dirigir la atención hacia los medicamentos genéricos intercambiables (GI)
Lo paradójico es que en países más ricos, donde el ingreso per cápita es más elevado, como Alemania, Reino Unido, Canadá o Estados Unidos, el uso de genéricos es más común que en México.
El presidente de los industriales del ramo, reunidos en la Canifarma (Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica), Jorge Lanzagorta estima que en este 2006 el sector crecerá entre 5 y 8 %, es decir que prevé vender unos 600 millones de dólares más que el año anterior.
De hecho, en el análisis "América Latina, prescripción para el crecimiento" la consultoría especializada en esta industria PWC, calcula que la producción de medicinas en México podría crecer a niveles de 13 por ciento en los próximos años.
Y no es para menos si se considera que el mexicano gasta en medicamentos más que cualquiera otro ciudadano latinoamericano (70 dólares per cápita) y sus gastos en salud en general también están en la parte alta de la tabla (553 dólares) junto con Argentina (604 dólares)
Estas perspectivas junto con una tendencia para promover más el capital privado en los servicios de salud, en general hacen prever, que ésta Industria se siga expandiendo ante una contracción del papel del Estado, al presentarse un cambio epidemiológico y demográfico que viviremos en los próximos 20 años.
Información cortesía de Moleculas Finas S.A. de C.V.