El gobierno mexicano tiene intenciones de negociar un Acuerdo de Complementación Económica con Coreadel Sur, frente a lo cual las opiniones al interior de la iniciativa privada mexicana están claramente divididas. Algunos grupos están a favor, como la mayor parte del sector agropecuario, la industria de los alimentos y el electrónico, pero otros se dicen en contra, como el del acero, el automotriz y el químico, los cuales buscan ser excluidos de las negociaciones.
Corea del Sur es parte del continente asiático y el FMI la considera una economía avanzada. Cuenta con una población de aproximadamente 48 millones de personas y una superficie de 99.260 kilómetros cuadrados, y se ha caracterizado por un crecimiento anual del orden de 5.74 por ciento. Los principales socios comerciales de este país en cuanto a sus importaciones, son Japón, con 20.3%; EU, 13.9; China, 12.3; Arabia Saudita, 5.2, y Alemania, 3.8. Con relación a sus exportaciones destacan China, con 18.1%; EU, 17.7; Japón, 8.9; Hong Kong, 7.6, y Taiwán, 3.6. Corea del Sur sobresale por contar con superávit en su balanza comercial.
Los principales productos que Corea exporta al mundo son aparatos y material eléctrico, máquinas y aparatos mecánicos, vehículos automotores, tractores, barcos y embarcaciones, materiales plásticos y sus manufacturas, fundición, hierro y acero. Entre los que importa destacan combustibles, aceite mineral, aparatos y material eléctrico, máquinas y aparatos mecánicos, fundición, hierro y acero, aparatos ópticos, de medición, médicos, y productos químicos orgánicos.
México exporta a Corea del Sur productos como minerales, partes de equipos de telecomunicaciones, aparatos electrónicos y alimentos, y desde el país asiático importa computadoras, equipo de telecomunicaciones y maquinaria eléctrica.
En ese marco es importante que México analice cuidadosamente los sectores que pondrá en la mesa de negociaciones con Corea del Sur, ya que esta economía es altamente dependiente de las exportaciones, según información del gobierno coreano, y como lo reflejan las estadísticas, 7% de su PIB depende de las ventas al exterior, según el ministro coreano Hyun-chong Kim.
La concreción de dicho acuerdo traería ventajas a México en materia de inversión y en algunos subsectores del ámbito agropecuario, ya que Corea del Sur carece de recursos naturales y, por tanto, una parte considerable de sus importaciones son materias primas y petróleo, aunque posee alta tecnología aplicable a amplios sectores de la economía. De ahí que es de vital importancia que la iniciativa privada mexicana presente posiciones debidamente sustentadas para que nuestro gobierno realice un minucioso análisis de las ventajas de liberar el comercio con Corea del Sur.
20-Septiembre-2005
Importará México 350 mil ton de carne en 2006: EU
  Industria: Alimenticia   Tipo: Reportes de resultados y acciones
  Fuente: El Financiero
EU previó que en 2006 las importaciones que haga México de carne de res llegará a 350 mil toneladas, 30 más de las estimadas para 2005 y 63 mil sobre las registradas en 2004.
Javier Trujillo, director del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) explicó que desde marzo las autoridades veterinarias de EU, Canadá y México firmaron un acuerdo para homologar los estándares relacionados con la encefalopatía espongiforme bobina (EEB).
La Secretaría de Agricultura (de la que depende la Senasica) aprobó la reapertura fronteriza de la carne con hueso, lu8ego de haberla mantenido prohibida desde mayo de 2003.
El funcionario explicó que salud tiene la prerrogativa de mantener sus decisiones en consideración con la salud humana y que la Sagarpa no ha hecho intentos por disuadirla en el sentido de que ratifique el convenio de marzo.
Datos del Banxico, en 2004 nuestro país importó mil 875 millones 530 mil dólares de carnes frescas.
Trujillo recordó que en 2004 la Ssa realizó 11 visitas a plantas procesadoras de carne en EU para observar la forma en que se removía el material nervioso de la carne, donde se constató que las plantas estadounidenses utilizaban procesos mecánicos para la eliminación del material nervioso.
Hace unos días el ministro de Agricultura de Alberta, Canadá, Doug Horner visitó México y expresó su certidumbre de que México reabrirá el comercio de carne de hueso. (Reportera: Lourdes Edith Rudiño)
Otros actores:
Asociación para la Prosperidad de América del Norte
28-Diciembre-2004
La integración regional
  Fuente: La Nacion (Argentina)
Peleas entre los socios, falta de coordinación económica y desequilibrios estructurales crean una difícil situación: el Mercosur, ante la comezón del décimo año
El bloque nació hace 13 años como zona de libre comercio, pero en 1994 se convirtió en una unión aduanera cuyo funcionamiento es defectuoso
El Mercosur, otra vez en replanteo, arrastra las mismas comezones desde que hace diez años se reconvirtió la zona de libre comercio creada en 1991 en una unión aduanera, que siempre ha sido técnicamente imperfecta y que hasta ahora no ha podido evolucionar hacia el destino impuesto por su nombre: un Mercado Común del Sur. La falta de solución de esas picazones, principalmente los desequilibrios entre los cuatro países socios, los terminó agravando sobre todo a partir de la descoordinación macroeconómica de 1999, cuando Brasil devaluó y la Argentina mantuvo la convertibilidad. Sin embargo, la comezón, definida por la Real Academia Española como "desazón moral que ocasiona el deseo o apetito de alguna cosa mientras no se logra", se combina con logros políticos e incluso económicos que rescatan desde académicos hasta empresarios.
"Si se mira el vaso medio lleno, el Mercosur ha sido un impulso al crecimiento económico, sobre todo de la Argentina y Brasil, mientras que Paraguay pareciera que perdió", evaluó el catedrático de la Universidad Di Tella y ex subsecretario de Política Comercial, Julio Nogués. "Uno de los elementos fuertes para atraer inversión fue que el Mercosur era una plataforma para la exportación, primero a Brasil, y después al mundo. Esto fue real para muchos productos agroalimentarios", destacó Nogués.
En el vaso medio vacío, el ex funcionario del gobierno de Fernando de la Rúa enumeró una serie de factores: "En otros productos nunca funcionó la plataforma. Hay industrias decadentes frente a la competencia internacional, no sólo de Brasil, como las de línea blanca (cocinas, heladeras, lavarropas), textiles, neumáticos, calzado, en las que habría que reentrenar a los trabajadores". Nogués advirtió que el único instrumento común del Mercosur, el tener un arancel externo común (AEC) para las importaciones que llegan de la extrazona, no rige para todos los productos, de ahí que se considere imperfecta a la unión aduanera, "aunque no está tan agujereado como se dice". También la falta de salvaguardias para protegerse de importaciones dañinas en el bloque, mecanismos de defensa comercial y normas sanitarias y fitosanitarias comunes, que suelen utilizarse como barreras comerciales.
"Hoy estamos tan lejos del mercado común como en 1994", reconoció Nogués. "No hubo una estrategia para llegar a él", agregó.
Un informe del Centro de Estudios Bonaerenses (CEB) recuerda entre la Argentina y Brasil siempre había reinado un "clima de indisimulada desconfianza mutua que alcanzó su clímax en la década del 70 con amenazas de conflicto bélico", por lo que el Mercosur "constituyó, felizmente, una respuesta desde la cordura y el compromiso a la insensatez de aquellos tiempos". De todos modos, el CEB, que dirige el ex secretario de Industria Dante Sica, lamenta que el contexto de "reproches cruzados no desapareció y se manifiestan con mayor fuerza frente a la aparición de desequilibrios macroeconómicos entre los países".
Las exportaciones anuales argentinas a Brasil pasaron de un ritmo promedio de US$ 364 millones en los años 70 y de 622 millones en los 80 a 4492 millones en la década siguiente y a 5681 millones en el período 2000/2003. En los primeros once meses de 2004, se vendió al socio mayor del Mercosur por 5064 millones.
La evolución favorable de la penetración argentina en el mercado brasileño, de 176,6 millones de habitantes, contrasta con su estructura basadas en materias primas, a cambio de la importación de manufacturas de mayor agregado desde Brasil. "En los últimos años, las exportaciones de la Argentina dependieron, fundamentalmente, de tres complejos. Dos de ellos, cereales y petróleo y combustibles, que se mueven según señales de ingreso dado un precio internacional, no del tipo de cambio, y vehículos y sus partes, que está sujeto a acuerdos institucionales", advirtió el CEB, en referencia a que el sector automotor rige un comercio compensado y no libre. La industria azucarera fue la otra excluida de la apertura.
En 1989, las tres principales exportaciones a Brasil consistían en productos de molinería, aparatos mecánicos y frutas, que suponían un 30,2% del total de los envíos a ese país. El año en que se creó la unión aduanera, las tres mayores eran vehículos y sus partes, combustibles y productos de molinería, que representaban el 48,9% del conjunto. El año pasado, los cereales, los combustibles y los vehículos y sus partes ocupaban el podio con el 51,5% de las exportaciones.
Las importaciones anuales desde Brasil se elevaron de los 315 millones en los 70 y los 796 millones en los 80 a los 4254 millones en la década pasada y a los 4722 millones en 2000/2003. En los primeros once meses del año actual alcanzaron los 6678 millones.
Las exportaciones brasileñas a la Argentina fueron creciendo también en valor agregado y diversificación de rubros. Si en 1989 las tres primeras ventas al país (químicos orgánicos, minerales metalíferos y aparatos mecánicos) concentraban el 46,4% del total, en 1994 bajó al 44,8%, con el liderazgo de vehículos y sus partes, aparatos mecánicos y fundición de hierro y acero, y en 2003 descendió al 40,9%, con el podio en manos de automotores y sus piezas, aparatos mecánicos y plástico y sus manufacturas.
La balanza comercial ha sido tradicionalmente favorable a la Argentina. En los 70, el superávit anual promedio fue de 48 millones. La década siguiente registró un déficit de 173 millones. Al crearse el Mercosur, la media anual de los 90 arrojó un saldo positivo de 238 millones. En 2000/2003, 959 millones. Sin embargo, el año pasado hubo un rojo de 82,5 millones y de enero a noviembre de 2004, 1614 millones. Este déficit se viene reduciendo en los últimos meses por la recuperación de la economía brasileña, que compra más de la Argentina y necesita liquidar menos producción en este país. Un alto funcionario del Ministerio de Economía pronosticó que el año próximo se equilibrará la balanza, frente a otros analistas, como Sica, que predicen una continuidad del déficit.
El sector industrial, en el que se encuentran las voces más díscolas contra el Mercosur, suelen advertir sobre la balanza bilateral manufacturera. Ya en 1996 arrojaba un rojo de 1792 millones y sólo en 2002, con la depresión argentina que derrumbó las importaciones, se produjo un superávit, de 322 millones. El CEB pronostica que este año el rojo llegará a 3000 millones. Los industriales recuerdan de que su sector genera más mano de obra que las exportaciones más exitosas a Brasil, basadas en materias primas.
Un reciente trabajo de la oficina porteña de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) sobre el Mercosur señala que desde 1995, año en que entró en vigencia el tratado de Ouro Preto, hasta 2003 los sectores manufactureros que comercian con Brasil perdieron 74.662 empleos. Crecieron las dotaciones de personal de industrias de alimentos conservados, automotores y lácteos, mientras que se redujeron mucho los maquinaria de oficina, calzado, equipamiento de uso especial, productos electrónicos y ropa.
"El Mercosur ha sido muy positivo por el comercio", opinó el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Benito Legeren. De todos modos, admitió: "Hay que evitar que haya elementos macroeconómicos, devaluaciones, protecciones o aranceles que afecten". Brasil amenazó con responder con barreras al agro argentino si la Argentina amplía los límites que este año impuso a textiles, calzado y electrodomésticos.
"Deben hacerse las rectificaciones para que la unión aduanera se acreciente", pidió el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Alberto Alvarez Gaiani, en alusión a la creación de salvaguardias, que habían sido eliminadas del Mercosur cuando se convirtió en unión aduanera. El jefe de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Carlos de la Vega, destacó: "Más allá de algunos problemas sectoriales [que representan el 4% del comercio bilateral], el Mercosur está trabado en el análisis de las asimetrías y las barreras". De la Vega defendió el comercio como generador de más trabajo y producción, pero respaldó la idea de que se diera un plazo de protección a algunos sectores durante el que debería "establecerse las condiciones necesarias para que puedan invertir y competir".
En la Cancillería, el director del Centro de Economía Internacional (CEI), Hernán Lacunza, opinó que el Mercosur fue exitoso en cuanto a la creación y desvío de comercio, dado que Brasil se consolidó como principal cliente y proveedor. "No fue tan exitoso en términos de integración productiva. Faltaron políticas industriales armónicas", añadió Lacunza, que destacó que el bloque ha sido una de las pocas políticas de Estado que se han mantenido en la Argentina. "Salir del Mercosur tendría un costo: se perdería lo ganado", opinó el director del CEI, que consideró que las salvaguardias, contrariamente a lo que sostiene Brasil, no afectará al libre comercio siempre y cuando se acote a un porcentaje bajo del comercio.
"La crisis actual del Mercosur es un momento más de un estado de estancamiento y deterioro de la unión aduanera", lamentó Roberto Bouzas, profesor de la Universidad de San Andrés. "Es una buena idea, pero dudo que sea realizable porque hay incentivos políticos que no crean condiciones favorables para la coordinación, la identificación de posiciones comunes y la resignación de espacios", se apesadumbró Bouzas, un ex optimista.
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Todo material que mantiene unidas dos piezas de madera o una pieza de madera con otra metálica, de tal forma que la piezas unidas resistan los esfuerzos físicos y mecánicos se denomina adhesivo. La unión se realiza de una forma muy compleja que incluye aspectos mecánicos y aspectos físico y químicos.
Muchas veces se utiliza la palabra “colas” para denominar a los adhesivos de la madera, pero está acepción es un poco más restrictiva, ya que sólo hace referencia a los adhesivos en fase acuosa.
COMPOSICIÓN DE LOS ADHESIVOS
- Componente principal: material que actúa de ligante, actualmente se corresponden con productos orgánicos de síntesis.
- Endurecedores: sustancias que se añaden para acelerar su fraguado.
- Cargas: sustancias que se añaden para mejorar las características del adhesivo. Pueden ser productos insecticidas, fungicidas, ignifugantes, etc.
- Complementos: sustancias que se añaden para rebajar su precio.
- Solventes: vehículo en que va disuelto el adhesivo, pueden ser acuosos, orgánicos, hidrodispersables, espumas, etc.
TIPOS
En función del material utilizado para realizar la unión se distinguen los siguientes tipos de colas o adhesivos algunos de los cuales sólo se mencionan por su valor histórico.
- Adhesivos o colas inorgánicos (de silicato sódico)
- Adhesivos orgánicos
- Adhesivos o colas naturales: animales (pieles, huesos, pescado, albúmina, caseína) y vegetales (almidón, semilla de soja)
- Adhesivos sintéticos.
Dentro de los adhesivos sintéticos, que son las que más se utilizan actualmente, se distinguen:
1.- Adhesivos termoplásticos
Una vez fraguados recobran su plasticidad por la acción del calor.
- Emulsiones vinílicas: acetato de polivinilo (PVAC), policloruro de vinilo (PVC), Acetato de vinilo y etileno (EVA), etc
- de un solo componente
- de dos componenes
- Adhesivos termofusibles (hot - melt)
El término termofusible define su forma de aplicación. Se suministran en forma de resina sólida, que se vuelven líquidas con la aplicación del calor y que se vuelven a endurecer cuando se enfrían.
- Adhesivos de caucho natural o sintético
- Adhesivos de poliuretano
- Adhesivos epoxídicos
- de un solo componente
- de varios componentes
- Adhesivos mixtos de epoxi y poliuretano
2.- Adhesivos termoestables
Una vez fraguadas no recobran su plasticidad por la acción del calor.
- Urea formaldehído (UF)
- Melamina urea formaldehído (MUF)
- Melamina fenol formaldehído (MPF)
- Fenol formaldehído (PF)
- Resorcina formaldehído (RF) y de resorcina - fenol formaldehído (RPF)
- Isocianato
CLASIFICACIÓN DE LOS ADHESIVOS - DURABILIDAD
Actualmente se está trabajando en las normas que definan la clases de durabilidad, hasta el momento sólo se han definido las clases para los adhesivos termoendurecibles.
Clase
Condiciones climáticas y campos de aplicación
C1
Interior, contenido de humedad de la madera < 15%.
C2
Interior, con exposiciones cortas y ocasionales al agua líquida o a condensaciones de vapor de agua y/o a altas humedades relativas del aire. Contenido de humedad de la madera < 18%.
C3
Interior, con exposiciones cortas y frecuentes al agua líquida o a condensaciones de vapor de agua y/o a altas humedades relativas del aire. Exterior no expuesto a las condiciones atmosféricas
C4
Interior, con exposiciones largas y frecuentes al agua líquida o a condensaciones de vapor de agua. Exterior expuesto a las condiciones atmosféricas
Adhesivos termoplásticos
- Emulsiones vinílicas: acetato de polivinilo (PVAC), policloruro de vinilo (PVC), Acetato de
vinilo y etileno (EVA), etc
- de un solo componente
- de dos componenes
- Adhesivos termofusibles (hot - melt)
- Adhesivos de caucho natural o sintético
- Adhesivos de poliuretano
- Adhesivos epoxídicos
- de un solo componente
- de varios componentes
- Adhesivos mixtos de epoxi y poliuretano
Adhesivos termoestables
- Urea formaldehído (UF)
- Melamina urea formaldehído (MUF)
- Melamina fenol formaldehído (MPF)
- Fenol formaldehído (PF)
- Resorcina formaldehído (RF) y de resorcina - fenol formaldehído (RPF)
Un plástico reforzado está constituido por una matriz de resina polimérica combinada con algún agente de refuerzo. La matriz polimérica permite la conformación del material, dándole cohesión, y las fibras de refuerzo confieren propiedades mecánicas como resistencia y rigidez. Las fibras de refuerzo más utilizadas en aplicaciones para ingeniería son las de vidrio y las de carbono, pudiendo recurrir para aplicaciones específicas las fibras de boro o aramida.
Normalmente el material compuesto está formado por la matriz polimérica y un solo tipo de fibras, de diferente tamaño (cortas, continuas) y disposición (unidireccional, trenzada), siendo menos común la combinación de fibras de distinta naturaleza (vidrio y carbono).
La utilización de los materiales compuestos se ha incrementado en diversos campos de la ciencia y la tecnología debido a su elevada rigidez y resistencia específica, bajo peso, buena resistencia al desgaste y la corrosión, estabilidad dimensional, excelente relación resistencia a fatiga/peso y propiedades direccionales, ofreciendo claras ventajas sobre los materiales convencionales como componentes resistentes o estructurales en un gran número de aplicaciones en los sectores de aeronáutica, automoción, construcción de máquinas y biomecánica. La mayor funcionalidad y la menor necesidad de mantenimiento son también dos razones adicionales para el desarrollo de estos materiales.
Las fibras de vidrio constituyen el refuerzo utilizado de forma mayoritaria debido a que reducen la tasa de expansión, incrementan el módulo de elasticidad, tienen características deseables como su alta rigidez y durabilidad y resistencia a las altas temperaturas y a la corrosión y su bajo precio.
Los materiales compuestos de matriz polimérica se utilizan ampliamente en diversas estructuras como aeronaves, robots, máquinas y prótesis. Estas aplicaciones requieren de una alta calidad superficial, incluyendo exactitud y integridad superficial.
El maquinado en torno
La utilización de los materiales compuestos de matriz polimérica requiere el desarrollo de adecuados proceso de fabricación para obtener componentes mecánicos con características dimensiónales rigurosas.
Los procesos de conformación primarios utilizados son numerosos (inyección, extrusión, bobinado, etc) y dependen tanto de la naturaleza termoplástico o termoestable del material como de la propia aplicación concreta (forma de la pieza, prestaciones deseadas, imperativos de producción). Por procesos de conformación secundarios entendemos las diferentes operaciones de maquinado (torneado, fresado, taladrado). El maquinado es un proceso de fabricación en el cual se utiliza una herramienta de corte para eliminar el exceso de material hasta conseguir la forma y dimensiones deseadas. En los últimos años ha crecido el interés por el maquinado de los materiales compuestos mediante técnicas convencionales y los esfuerzos han ido encaminados a predecir las fuerzas de corte observando los modos de fractura que cusan la separación de la viruta.
El torneado es una de las operaciones de maquinado mas utilizadas en la industria para producir una gran variedad de componentes de acuerdo con especificaciones estrictas de diseño. Las superficies de los acoplamientos mecánicos para diversas aplicaciones tribiologicas se consiguen en la actualidad mediante operaciones de torneado.
El proceso de torneado de los materiales compuestos de matriz polimérica reforzados con fibras es diferente al de los metales y el cuerpo de conocimientos teórico y experimental de los metales no es aplicable directamente.
Los materiales compuestos contienen dos fases con propiedades mecánicas y térmicas muy diferentes, que se traducen en interacciones complejas entre la matriz y el refuerzo.
Las propiedades físicas y térmicas del material compuesto dependen del tipo, porcentaje y orientación de la fibra, de las propiedades de la matriz polimérica así como de la variabilidad de la propia matriz.
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27-04-2006
Los Adhesivos epóxicos para revestimientos, molduras y tabiques
Fuente: QuimiNet
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Los Adhesivos epóxicos para revestimientos, molduras y tabiques
Los productos epóxicos se presentan comúnmente en dos o más elementos: Las resinas y el endurecedor forman el sistema básico del material, mientras que el resto de los componentes son adiciones inertes para características determinadas y específicas.
La resina es el adhesivo en sí, mientras que el endurecedor permite la reactividad y reticulación de las moléculas para formar la malla de pegado en el producto.
Los epóxicos tienen más de medio siglo, pero la investigación y desarrollo sigue llevándose a cabo, llegando continuamente al mercado nuevo productos con características específicas como la aplicación bajo agua, la resistencia a bajas temperaturas o su alta velocidad de pegado.
Es importante recordar que los adhesivos en base a resinas epóxicas requieren el uso de elementos de seguridad personal para su aplicación, que cuentan con un tiempo limitado de almacenado y sellado en su envase original, y que se debe establecer con claridad su uso específico, verificando que efectivamente responda a los requerimientos.
Dos son las líneas que predominan en este campo: Puentes de adherencia y adhesivos para anclajes y reparaciones
Adhesivos epóxicos: Puentes de adherencia
Ésta es una de las líneas más importante en las que se puede encontrar el adhesivo epóxico. El principio del producto consiste en darle continuidad al hormigonado de una obra de construcción, porque éste no se puede hacer en forma constante y con este producto se le puede dar continuidad monolítica.
Adhesivos epóxicos para anclajes y reparaciones
Otra de las aplicaciones más frecuentes en las que se utilizan productos epóxicos se observa en anclajes y reparaciones industriales, por ejemplo en la reparación de las estructuras dañadas por sismos. Sus usos van desde la inyección de grietas, unión de hormigones, anclaje de armaduras, adhesión de placas de acero al hormigón, hasta rellenos en general.
Los epóxicos también se utilizan en el campo de pilotes para la vinculación de micropilotes con estructuras de fundación, cabezales y zapatas. Aquí lo importante es la alta resistencia, facilidad de preparación y colocación.
Adhesivos para tabiques
Entre las gamas de adhesivos de alto consumo se encuentran los destinados para tabiques, con una serie de variedades orientadas a la construcción.
Adhesivos para molduras
En esta línea de productos, las alternativas son tan variadas como los materiales sobre los que operan, desde moldura de yeso, de madera, poliuretano hasta el polietileno. En la medida que se cambia de material, se debe utilizar el adhesivo específico pues las exigencias son distintas.
Adhesivos para revestimientos
Este segmento tiene características particulares, pues los adhesivos que se incluyen en esta línea en numerosas ocasiones no sólo deben tomar en cuenta factores técnicos y mecánicos, sino también considerar variables estéticas relacionadas con los materiales sobre los que van a operar.