Baje costos y aumente su productividad
El mercado ha evolucionado de manera que hoy la demanda es menor que la oferta. Los clientes han aumentado sus requerimientos, en precios, plazos y cumplimiento de especificaciones.
Satisfacer al consumidor, permite que éste repita los hábitos de consumo, y se fidelice a los productos o servicios de la empresa. Consiguiendo más beneficios, cuota de mercado, capacidad de permanencia y supervivencia de las empresas en el largo plazo.
La competitividad de una organización se determina por la calidad, precio y tiempo de entrega de los productos o servicios que ofrece al mercado. Se mejora la posición competitiva de su empresa; si ofrece mejor calidad, a bajo costo y en un menor tiempo de entrega.
La calidad la definen los clientes y éstos son su fuente de ingresos; la calidad es ante todo satisfacción del cliente. La satisfacción está ligada a las expectativas que el cliente tiene sobre el producto o servicio ofrecido por la empresa.
Las empresas deben cuidar que su publicidad no genere expectativas en los clientes que el sistema no sea capaz de cumplir.
La calidad de un producto o servicio no tiene porqué ser costosa; ya que al evitar errores, reprocesos, desperdicios, tiempos de entrega largos. Adicional a lo anterior también se debe evitar tener:
- Clientes insatisfechos
- Inspección excesiva para tratar de que los productos defectivos no salgan al mercado.
- Problemas con proveedores
- Devoluciones del producto
- Quejas y/o reclamaciones
- Altos inventarios
Para evitar lo anterior; los Directivos de cada una de las organizaciones deben tener la firme convicción de que la calidad es un aspecto esencial para la permanencia del negocio dentro del mercado.
La mejora de la calidad no es labor de un mes, ni de una administración, sino que es responsabilidad de todas las áreas y la alta dirección debe trabajar para crear condiciones propicias para la mejora.
Actualmente existen muchos recursos para lograr que una organización aumente productividad, baje costos, sea un proveedor confiable; etc.
Un ejemplo de ello es trabajar de manera sistemática con:
- ISO-9001:2000
- Lean manufacturing
- 5´s
- Six sigma
- Buenas prácticas de manufactura
- HACCP
- Modelo del Premio Nacional de Calidad
Sólo por mencionar algunas de ellas.
La implantación de un sistema o herramienta de mejora continua, nos permite crear:
- Una filosofía de prevención más que de corrección
- Incremento de la productividad
- Control de costos (y reducción)
- Desarrollar un proceso confiable
- Comunicación consistente entre empleados, clientes y proveedores.
- Disminución de los recursos de inspección
- Se reducen auditorias externas (clientes potenciales)
- Orientación a resultados
Cabe aclarar que el establecer un sistema o herramienta de calidad o mejora, no aumenta el papeleo o la burocracia interna de la organización. Al contrario; el sistema nos ayuda a definir el rol de cada uno de los empleados; para trabajar sistemáticamente, en la toma de decisiones, así como también a ser confiables como proveedores, entre otras muchas ventajas competitivas.
Loregil es una empresa conciente en la responsabilidad de fabricar y entregar un excelente producto totalmente ajustado a la necesidad del mercado, ofrece servicios complementarios para las empresas del Corporativo fabricando y comercializando químicos.
Contacte a la empresa para conocer más sobre los productos y servicios que ofrecen, haciendo clic aquí.
Para saber más de Loregil, haga clic aquí y visite su showroom.