Industria: Artículos médicos, Sector salud   Tipo: Industria en general, Descubrimientos e investigaciones científicas
  Fuente: Intélite
Quizá para la mayoría de los lectores el nombre de Arthur Zankel no le diga absolutamente nada. Exitoso estudiante en la Harvard Business School en los años cincuenta, Zankel dedicó toda su vida al mundo de las finanzas, tanto desde su propia firma de inversión o como asociado con Citigroup y Warren Buffet, en el que una combinación de habilidad, conocimiento e intuición le permitió acumular una fortuna de cientos de mdd con parte de la cual realizaba obras de caridad y contribuciones a instituciones como la universidad de Columbia, el Carnegie Hall o el colegio Skidmore, a las que donó 120 mdd.
Era, en suma, lo que podría definirse como una persona muy satisfecha con su vida. Pero hace algo más de un año, a las 11 de la mañana del 28 de julio, Zankel se lanzó desde su departamento en el noveno piso de un lujoso edificio ubicado en el número 920 de la Quinta Avenida de Nueva York. Era un hombre que en apariencia tenía todo. Incluida una depresión clínica.
La historia de Zankel, como las de mucha gente anónima y de distintas esferas sociales y económicas que también terminan en el suicidio, suele rara vez llamar la atención de los medios, pero refleja el crecimiento de las enfermedades relacionadas con la salud mental y emocional en las sociedades actuales, ofrece una evidencia trágica de la forma tan compleja en que funciona el cerebro y el sistema neurotransmisor de los seres humanos.
Aunque al parecer los cuadros depresivos, los trastornos obsesivos y las manifestaciones de angustia, ansiedad o estrés son patologías que existen desde hace siglos, no es sino hasta la segunda mitad del siglo pasado que la investigación clínica se ha ocupado con rigor y método de estas enfermedades, y los fármacos que han mostrado mejor desempeño en este terreno quizá tengan menos de dos décadas en el mercado.
Como quiera que sea, las estadísticas muestran que se trata de un problema real y al que tanto las autoridades como los profesionales y líderes de opinión deben poner mayor atención antes de que se vuelva una cuestión de salud pública.
Todos los expertos coinciden en que la depresión y otros trastornos mentales son una enfermedad y que, por lo tanto, debe reaccionarse de la misma forma que frente a otras patologías más visibles, es decir, recurriendo a los profesionales de la salud, obteniendo un diagnóstico exacto, recibiendo la atención que corresponda y siguiendo el tratamiento con plena disciplina.
La OMS proyecta que este tipo de enfermedades, para 2020, ocuparán el segundo lugar entre los padecimientos, tan sólo después de las cardiopatías. Es evidente que las autoridades mexicanas debían concederle a este tema al menos la misma atención que al tabaquismo y el alcoholismo, promover una divulgación de carácter preventivo que permita a la población estar consciente del riesgo, y estimular y financiar la investigación aplicada de excelencia en este renglón.
23-Agosto-2006
Beber más de dos litros de agua puede causar problemas cardiacos
La recomendación de todos los médicos y expertos en salud de beber más de dos litros de agua al día “no conlleva una mejora en la salud”, tal y como declara Ángel Concepción Clemente, jefe del servicio de Cardiología de USP Hospital La Colina, de España, quien advierte que beber agua en exceso puede desencadenar un deterioro del corazón con la consiguiente repercusión en arritmias, independientemente de si se es o no enfermo del corazón.
Sin embargo, lo que sí aconseja este especialista en cardiología es ingerir líquidos que suplementen las pérdidas de la transpiración, más acusada en verano, para mantener nuestro organismo adecuadamente hidratado. Por consecuente, el agua debe tomarse en una cantidad suficiente para no tener sed, no para saciarnos.
El exceso de agua en el organismo contribuye a que los minerales como el potasio, sodio y magnesio se diluyan rápidamente en el torrente sanguíneo, causando cansancio, calambres e incluso pérdida de agilidad mental, explica Concepción Clemente
Cuando la sangre tiene niveles bajos de sodio, el funcionamiento cerebral se compromete seriamente. Uno de los principales síntomas son el vómito, dolor de cabeza, convulsiones, parálisis. Los riesgos más severos pueden ser la alteración en el funcionamiento de los riñones y la pérdida del equilibrio de los fluidos internos de la sangre, apuntó el experto.
El potasio es un mineral que también se elimina a través de la orina por lo que la ausencia de este causa que el corazón pierda su ritmo y la persona puede sufrir un paro cardiaco. Otra afectación se manifiesta a nivel muscular ya que al disminuir el número de impulsos nerviosos aparecen calambres ocasionando fatiga a la persona.
El consumo de agua para una persona normal, sedentaria es de un litro y medio, máximo dos, sin embargo, los maratonistas, boxeadores o gimnastas requieren entre seis y diez litros diarios, dependiendo de su actividad física.
Respecto de los efectos adversos del calor en pacientes con cardiopatías, la temperatura elevada provoca alteraciones hemodinámicas, como presión arterial, frecuencia cardiaca o dilataciones vasculares. Esto se debe a la vasodilatación provocada por el calor, además de la mayor pérdida de líquidos por la transpiración excesiva que puede desencadenar una bajada de tensión por partida doble.
22-Agosto-2006
Desvelo peligroso
  Industria: Cuidado personal, Sector salud   Tipo: Asuntos sociales y de ONGs, Educación, Industria en general, Descubrimientos e investigaciones científicas
  Fuente: Intélite
¿Qué tanto afecta la salud el dormir diariamente una hora menos? Mucho más de lo que se cree, pues quienes lo hacen sufren deterioro neurológico aun antes de sentir somnolencia o percibir una declinación en sus facultades mentales. Un estudio reveló que la falta de sueño puede afectar la memoria, la concentración, el estado de alerta y el tiempo de reacción.