La farmacéutica Pfizer señaló que sus ganancias del segundo trimestre del año crecieron 21 por ciento, debido a más de mil millones de dólares en utilidades especiales y ajustes tributarios, aunque las ventas de fármacos bajo prescripción médica bajaron levemente.
La firma, con base en Nueva York, ganó 3,460 millones de dólares frente a los 2,860 millones del mismo período del año pasado.
Pfizer espera una "modesta declinación" en sus ingresos este año así como menores ganancias, debido a un dólar más fuerte, al reciente retiro del medicamento para la artritis Bextra y la competencia con los genéricos más baratos. La firma prevé un aumento de ganancias de dos dígitos en el 2006 y en el 2007.
Para recuperar el crecimiento en sus ganancias, la compañía busca recortar gastos anuales por 4.000 millones de dólares hasta el 2008, a través de reducciones en viajes, entretenimiento y consultoría, ahorro de energía y una reestructuración de fábricas y acuerdos con proveedores.
Las ventas de Lipitor subieron 21 por ciento en el trimestre, a 2.900 millones de dólares, luego de que los médicos fueron más agresivos en recetarlo para tratar el colesterol.
Las ventas de Norvasc, para la presión sanguínea alta, subieron 12 por ciento, a 1.160 millones de dólares.
Pero las ventas del medicamento para la epilepsia Neurontin, que encara una dura competencia de los genéricos, se desplomaron 79 por ciento a 161 millones de dólares.
Los ingresos por el fármaco contra la artritis Celebrex cayeron 45 por ciento, a 401 millones de dólares, debido a preocupaciones por su eventual vinculación con afecciones cardíacas.
Los resultados trimestrales de Pfizer fueron apoyados por una ganancia especial de 490 millones de dólares vinculada a una revisión de su pasivo tributario estimado por los retornos de casi 37.000 millones de dólares en ganancias del extranjero hacia Estados Unidos, así como 586 millones en utilidades por una resolución de otros temas impositivos.