Celanese Chemicals aumenta el precio de productos acetil y aminas
  Fuente: Boletín de Prensa Celanese
Celanese Chemicals incrementará el precio de lista y off-list para los siguientes productos acetil, efectivos a partir del primero de octubre del 2006 o como el contrato lo permita.
Producto
Estados Unidos, Canadá y México
Sur y Centro América
Europa
África y Medio Oriente
Asia
US$/libra
US$/tonelada métrica
EUR/tonelada métrica
US$/tonelada métrica
US$/tonelada métrica
Ácido acético (todos los grados)
0.10
220
100
125
100
Anhídrido acético
0.12
250
120
150
120
Acetato de Vinilo
0.10
220
100
125
100
Además se incrementará el precio de venta en lista y off-list para los siguientes productos de aminas, efectivos a partir del 15 de septiembre del 2006, o como el contrato lo permita:
Producto
América $US/tonelada
Mono Metilamina
150
Di-Metilamina
150
Tri-Metilamina
150
Di-Metil Formamida
200
15-Noviembre-2005
Inicia BASF construcción de nueva planta de isopropilaminas
  Fuente: QuimiNet
BASF ha
iniciado la construcción de una nueva planta de isopropilaminas (IPOA)
en su complejo industrial de Ludwigshafen en Alemania. Con una capacidad anual
de 15,000 toneladas métricas, esta será la única planta
dedicada de este tipo en Europa. Reemplazará a la planta actual multi-producto
que produce isopropilaminas. Al expandir su capacidad la compañía
responde a la creciente demanda de estos intermediarios.
La planta
usará un proceso innovador: una mezcla que incluye mono, di y tri isopropanolamina
(MIPOA, DIPOA, TIPOA) será producida a partir de óxido de propileno
y amonio. El nuevo proceso asegura mejor control sobre la composicón
de la mezcla, lo que permite responder mejor a las necesidades de los clientes.
06-Abril-2004
Puerto de Arica recibe a interesados en concesión
  Fuente: Intélite
La Empresa Portuaria Arica (Empora) recibe a los interesados en la licitación del terminal marítimo nortino, para explicarles la situación financiera y operativa del puerto.
Actualmente Ferrocarril Andino -filial del grupo Luksic-, Agunsa, Wolf Von Appen y Sudamericana de Vapores son las firmas que han adquirido las bases de licitación internacional (cuya venta culmina el 31 de marzo próximo) para la concesión del Frente de Atraque N¡ 1, constituido por los sitios 1 al 6, bajo un esquema de mono-operador a un plazo de 20 años.
Cabe recordar que las exigencias económicas contempladas en las bases de licitación piden una inversión mínima de unos US$ 17 millones y un patrimonio a las firmas que postulan que asciende a los US$ 15 millones.
Dado el carácter internacional de este proceso y la ubicación estratégica del Puerto de Arica, capitales bolivianos y brasileños han manifestado su interés en este concurso, situación respaldada por el Gobierno chileno.
De todos los productos químicos industriales, el ácido sulfúrico es probablemente uno de los más importantes por su gran cantidad de usos.
La industria que más utiliza el ácido fosfórico es la de los fertilizantes. Otras aplicaciones importantes se encuentran en la refinación del petróleo, producción de pigmentos, tratamiento del acero, extracción de metales no ferrosos, manufactura de explosivos, detergentes, plásticos y fibras.
En muchos casos el ácido sulfúrico funge como una material prima indirecta y pocas veces aparece en el producto final.
En el caso de la industria de los fertilizantes, la mayor parte del ácido sulfúrico se utiliza en la producción del ácido fosfórico, que a su vez se utiliza para fabricar materiales fertilizantes como el superfosfato triple y los fosfatos de mono y diamonio. Cantidades más pequeñas se utilizan para producir superfosfatos y sulfato de amonio. Alrededor del 60% de la producción total de ácido sulfúrico se utiliza en la manufactura de fertilizantes.
Cantidades substanciales de ácido sulfúrico también se utilizan como medio de reacción en procesos químicos orgánicos y petroquímicos involucrando reacciones como nitraciones, condensaciones y deshidrataciones. En la industria petroquímica se utiliza para la refinación, alquilación y purificación de destilados de crudo.
En la industria química inorgánica, el ácido sulfúrico se utiliza en la producción de pigmentos de dióxido de titanio, ácido hidroclórico y ácido hidrofluórico.
En el procesado de metales el ácido sulfúrico se utiliza para el tratamiento del acero, cobre, uranio y vanadio y en la preparación de baños electrolíticos para la purificación y plateado de metales no ferrosos.
Algunos procesos en la industria de la Madera y el papel requieren ácido sulfúrico, así como algunos procesos textiles, fibras químicas y tratamiento de pieles y cuero.
En cuanto a los usos directos, probablemente el uso más importante es el sulfuro que se incorpora a través de la sulfonación orgánica, particularmente en la producción de detergentes. Un producto común que contiene ácido sulfúrico son las baterías, aunque la cantidad que contienen es muy pequeña.
Estas son algunas aplicaciones del ácido sulfúrico que Netchem, distribuidor especializado de químicos, puede ofrecerle.
Los aditivos se han utilizado durante muchos años para conservar el sabor, la mezcla, el espesor y el color de los alimentos y han jugado un papel transcendente en la reducción de importantes deficiencias nutricionales. Los aditivos ayudan a garantizar alimentos accesibles, apetitosos y saludables que cumplan con las demandas de los consumidores.
Aunque la sal, el polvo para hornear, la vainilla y la levadura se utilizan de manera común en los alimentos, mucha gente piensa que los aditivos que se adicionan a la comida son compuestos químicos muy complejos.
En general, un aditivo para alimentos es una sustancia que se adiciona a los alimentos. Legalmente, el término se refiere a “la sustancia que se adiciona directamente a los alimentos y bebidas durante su elaboración, para proporcionar o intensificar aroma, color o sabor, para mejorar su estabilidad o para su conservación”. Esta definición incluye cualquier sustancia utilizada en la producción, procesamiento, tratamiento, empaque, transportación o almacenamiento de los alimentos.
Si se adiciona una sustancia a la comida para un propósito en especial, se conoce como aditivo directo. Muchos de los aditivos directos aparecen en la etiqueta de ingredientes de los alimentos. Los aditivos indirectos son aquellos que se convierten en parte del alimento en cantidades muy pequeñas, debido a su empaque, almacenamiento u otro manejo.
Los aditivos desempeñan una variedad de funciones útiles en la comida y debido a que la mayoría de la gente ya no vive en el campo, los aditivos ayudan a mantener los alimentos saludables y en buen estado durante su transportación a los mercados, que en ocasiones se encuentran a miles de kilómetros de distancia del lugar en donde se cultivan o procesan. También aumentan el valor nutricional de ciertos comestibles y los pueden hacer más atractivos al mejorar su sabor, textura, consistencia o color.
Los aditivos se utilizan en los alimentos por cinco razones principales:
Para mantener la consistencia del producto: los emulsificantes dan a los productos una textura consistente y evitan que se separen. Los estabilizadores y los espesantes proporcionan una textura suave y uniforme. Los agentes antiglomerantes, ayudan a que sustacias como la sal fluyan libremente.
Para mejorar o mantener el valor nutricional: se adicionan vitaminas y minerales a muchos alimentos como la leche, la harina, el cereal y la margarina para compensar aquellos faltantes en la dieta de la gente, o los que se pierden durante la etapa de procesamiento. Dicha fortificación y enriquecimiento ha ayudado a reducir la mala nutrición entre la población de muchos países. Todos los productos que contengan nutrientes adicionados deberán estar debidamente etiquetados.
Para mantener el aspecto y la higiene: los conservadores retrasan la descomposición del producto ocasionada por microorganismos como bacterias y hongos. La cotaminación bacteriana puede ocasionar enfermedades transmitidas por los alimentos incluyendo botulismo (bloqueo de la liberación de la sustancia acetilcolina en las terminaciones nerviosas, con lo que se paralizan los músculos y puede ocasionar la muerte por paro respiratorio). Los antioxidantes son conservadores que evitan que las grasas y los aceites de los productos horneados y de otros alimentos se vuelvan rancios o adquieran un sabor desagradable. También evitan que las frutas frescas cortadas, como las manzanas, se pongan de color pardo cuando están expuestas al aire.
Para proporcionar propiedades de ventilación o control de acidez/alcalinidad: los agentes de ventilación liberan ácidos cuando se calientan y reaccionan con el polvo para hornear ayudando a que los pasteles, panes y otos productos se esponjen durante su horneado. Otros aditivos ayudan a modificar la acidez y la alcalinidad de los alimentos para dar un sabor, gusto y color adecuados.
Para intensificar el sabor o dar el color deseado: muchas especias y saborizantes naturales y sintéticos intensifican el sabor de los alimentos. Asimismo, los colorantes mejoran la apariencia de ciertos alimentos para cumplir con las expectativas de los clientes. Muchas de las sustancias que se adicionan a los alimentos parecerían ser muy extrañas cuando se leen en las etiquetas de ingredientes pero en realidad son muy conocidas. Por ejemplo, el ácido ascórbico es otro nombre para la vitamina C, alfatocoterol para la vitamina E y el beta caroteno es una fuente de vitamina A. A pesar de que no existen sinónimos fáciles para los aditivos, es útil recordar que todos los alimentos están constituidos por compuestos químicos. El carbono, el hidrógeno y otros elementos químicos proporcionan bloques estructurales básicos de todos los seres vivos.
Hoy en día los aditivos y colorantes para alimentos se reglamentan con más rigor que nunca antes en la historia. Las reglamentaciones oficiales exigen que antes de adicionar cualquier sustancia a los alimentos, esta debe de contar con evidencia de que es inocua al nivel al cual se pretende usar.
En la siguiente tabla se muestran ejemplos de las sustancias que realizan cada una de las cinco razones que se mencionaron anteriormente:
Especias para pasteles, pan de jengibre, refrescos, yoghurt, sopa, confitería, productos horneados, quesos, mermeladas, gomas
De acuerdo a la Normatividad Europea, existen cuatro grandes familias de aditivos alimenticios, codificados desde E–100 a E–500, (E por Europa).
Los colorantes (E–100 a E–199)
Los conservantes (E–200 a E–299)
Los antioxidantes (E–300 a E–399)
Los agentes de textura (E–400 a E–499)
Los colorantes sirven para dar al alimento un aspecto más presentable. Existen más de 22 productos autorizados para colorear la masa o la superficie del alimento. Seis de ellos se utilizan exclusivamente para la coloración superficial y uno para la corteza de los quesos. Unos son naturales y otros son sintéticos, de estos últimos los más frecuentes son:
Para el rojo: la azorrubina (E–122), el amaranto (E–123), el rojo de cochinilla A (E–124), el pigmento rubí (E–180), la eritrocina (E–127).
Para el azul: carmín de índigo (E–132), el azul patente V (E–131).
Para el verde: el verde brillante (E–142).
Para el amarillo: la tartracina (E–102).
Los conservantes impiden que se produzcan fermentaciones, putrefacciones y el desarrollo de mohos que pueden alterar el alimento. Hay 30 legales autorizados, de los cuales muchos son antioxidantes y sólo 14 tienen un efecto conservador secundario. Muchos son productos naturales o copias exactas de su fórmula.
Los antioxidantes sirven para evitar los fenómenos de oxidación que podrían alterar los alimentos. Los más eficaces y de uso corriente no presentan ningún peligro en las dosis que se utilizan y son:
Acido Ascórbico o Vitamina C (E–300) a dosis mínimas de < 300 mg/Kg.
Los tocoferoles o Vitamina E (E–306 a E–309).
Los agentes de textura se añaden a los alimentos para darles una consistencia agradable y para estabilizar estas consistencias.
Los emulsionantes son los que realizan la emulsión y la mantienen estable. Los más usuales son las lecitinas (E–352). Se emplean en la fabricación de margarinas, mantequillas “ligeras” o chocolate.
Los gelificantes aumentan la viscosidad de un preparado, retienen el agua, estabilizan los geles e impiden la pérdida de proteínas. Se encuentran en la leche condensada, cremas heladas, confituras, etc. Son sobre todo carragenatos (E–441) que provienen de algas marinas.
Para contactar empresas que comercializen aditivos para alimentos, haga click aquí .
Los aditivos desempeñan una variedad de funciones útiles en los alimentos, las que, por lo general, damos por sentado. Se podrían eliminar algunos aditivos si estuviéramos dispuestos a cultivar, cosechar, moler nuestros propios alimentos, dedicar muchas horas a la cocción y al envasado o aceptar los riesgos de la descomposición. Por ese motivo es que muchos consumidores confían en los muchos beneficios tecnológicos, estéticos y convenientes que proporcionan los aditivos.
A continuación algunas de las razones por las cuales se agregan aditivos a los alimentos:
Aditivos para mantener o mejorar la seguridad y la frescura de los alimentos
Los conservantes retardan la descomposición de los productos que causa el moho, el aire, las bacterias, los hongos o la levadura. Además de mantener la calidad de los alimentos, también ayudan a controlar la contaminación que puede causar enfermedades, como por ejemplo, el mortal botulismo. Un grupo de conservantes — los antioxidantes — evitan que las grasas, los aceites y los alimentos que los contienen se vuelvan rancios o adquieran un sabor desagradable. También evitan que los trozos de frutas frescas, como por ejemplo las manzanas, adquieran una coloración marrón al entrar en contacto con el aire.
Aditivos para mejorar o mantener el valor nutricional de los alimentos
Las vitaminas y los minerales (y la fibra) se agregan a muchos alimentos para compensar los que faltan en la dieta de la persona o que se pierden durante el procesamiento, o bien para mejorar la calidad nutricional de un alimento. Dicho proceso de fortificación y enriquecimiento ha ayudado a reducir la desnutrición en los Estados Unidos y en otros países del mundo. Todos los productos que contienen nutrientes agregados deben estar correctamente etiquetados.
Las especias, los sabores naturales y artificiales y los endulzantes se agregan para mejorar el sabor de los alimentos. Los colores mantienen o mejoran la apariencia. Los emulsificantes, estabilizantes y espesantes otorgan a los alimentos la textura y la consistencia que los consumidores esperan. Los agentes leudantes permiten que los productos horneados aumenten de tamaño durante la cocción. Algunos aditivos ayudan a controlar la acidez y alcalinidad de los alimentos, mientras que otros ingredientes ayudan a mantener el sabor y el atractivo de los alimentos que tienen un contenido bajo de grasa.
Tipos de ingredientes alimenticios
A continuación se incluye un resume de los ingredientes más comunes y del motivo por el que se usan y también algunos ejemplos de los nombres que pueden figurar en las etiquetas de los productos. Algunos aditivos se usan para más de un propósito.
Evita la descom-posición
de los alimentos que producen las bacterias, el moho, los hongos o la levadura (antimicro-bianos), retardan o evitan los cambios en el color, sabor o textura, y la ranciedad (anti-oxidantes); mantienen la frescura.
Salsas y jaleas de frutas, bebidas, productos horneados, carnes curadas, aceites y margarinas, cereales, aderezos, botanas, frutas y verduras
ácido ascórbico, ácido cítrico, benzoato de sodio, propionato de sodio, eritorbato de sodio, nitrato de sodio, sorbato de calcio, sorbato de potasio, BHA, BHT, EDTA, tocoferoles (Vitamina E)
Bebidas, productos horneados, confituras, azúcar de mesa, sustitutos, muchos alimentos procesados
Sucrosa (azúcar), glucosa, fructosa, sorbitol, mannitol, jarabe de maíz, jarabe de maíz de alta fructosa, sacarina, aspartamo, sucralosa, acesulfame de potasio (acesulfame-K), neotamo
Compensan la pérdida de color que se produce
por la exposición
a la luz, aire, temperaturas extremas, humedad y condiciones de almace-namiento, corrige las variaciones naturales en color, realzan los colores naturales, proporcionan color a alimentos “divertidos” que carecen de color.
Muchos alimentos procesados (dulces, botanas, queso untable, margarina, gaseosas, mermeladas, gelatinas, rellenos para tartas y flanes)
Azules FD&C Nos. 1 y 2, Verde FD&C No. 3, Rojo FD&C Nos. 3 y 40, Amarillo
FD&C No. 5 (tartrazina) y No. 6, Naranja B, Citrus Rojo No. 2, extracto de anato, betacaroteno, extracto de ollejo de la uva, extracto de cochineal o carmin, oleoresina de la páprika, colorante caramelo, jugos de frutas y verduras, azafrán (Nota: No es necesario incluir a los aditivos colorantes exentos en las etiquetas de los alimentos, aunque se los puede declarar simplemente como “con agregado de colorantes o color”)
Agregan sabores específicos (naturales y sintéticos)
Flanes y rellenos para tartas, mezclas para postres de gelatina, mezclas para tortas, aderezos para ensaladas, caramelos, gaseosas, cremas heladas, salsa barbacoa
Proporcionan la textura esperada y una sensación “cremosa” en la boca
Productos horneados, aderezos, postres congelados, confituras, mezclas para tortas y postres y productos lácteos
Olestra, gel de celulosa, carragenan, polidextrosa, almidón modificado, proteína de clara de huevo micro-particulada, goma guar, goma xantan, concentrado de proteína de suero
Reemplazan a las vitaminas y a los minerales que se pierden durante el procesamiento (enrique-cimiento), agregan los nutrientes que pueden estar faltando en la dieta (fortificación)
Harinas, panes, cereales, arroz, maccaroni, margarina, sal, leche, bebidas de frutas, barras energéticas, bebidas instantáneas para el desayuno
Cloruro de tiamina, riboflavina (Vitamina B2), niacina, niacinamida, ácido fólico o folato, beta-caroteno, yoduro de potasio, sulfato ferroso o hierro, alfa tocoferoles, ácido ascórbico, Viamina D, aminoácidos (L-triptófano, L-lisina, L-leucina, L-metionina)
Permiten la suave combinación de los ingredientes, evitan la separación, mantiene estables a los productos emulsificados, reducen la pegajosidad, controlan la cristalización, mantienen a los ingredientes dispersos y ayudan a que los productos se disuelvan con más facilidad
Aderezos para ensaladas, mantequilla de maní, chocolates, margarina, postres congelados
Lecitina de soja, mono- y diglicéridos, yemas de huevo, polisorbatos, mono-estearato de sorbitan
Aceite para cocinar en aerosol, crema batida, gaseosas
Dióxido de carbono, óxido nitroso
¿Qué es un aditivo para alimentos?
Un aditivo, en su sentido más amplio, es cualquier sustancia que se agregue a los alimentos. Legalmente, el término hace referencia a “cualquier sustancia cuyo propósito resulte o pueda llegar a resultar — directa o indirectamente — un componente o agente que afecte las características de cualquier alimento”. Esta definición incluye a cualquier sustancia que se utilice en la producción, procesamiento, tratamiento, empaque, transporte o almacenamiento de los alimentos. Sin embargo, el propósito de la definición legal es imponer un requisito de aprobación anterior a la salida al mercado.
Por lo tanto, en esta definición se excluye a los ingredientes cuyo uso se reconoce como seguro (es decir, no requieren la autorización del gobierno), a los ingredientes que habían sido aprobados por la FDA o por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos antes de la sanción de las leyes que regulan a los aditivos. También se excluyen los aditivos colorantes y pesticidas porque en su caso se aplican otros requisitos de aprobación previos a la salida al mercado.
Los aditivos alimenticios directos son aquellos que se agregan a los alimentos para obtener un propósito específico. Por ejemplo, la goma xantan — que se utiliza para dar textura a aderezos para ensalada, leche chocolatada, rellenos de panadería, flanes y otros alimentos — es un aditivo directo. La mayoría de los aditivos directos están identificados en la etiqueta de información de los alimentos.
Los aditivos alimenticios indirectos son los que se incorporan a los alimentos en cantidades minúsculas a través del empaque, en el depósito o como consecuencia de la manipulación. Por ejemplo, durante el depósito de los productos es posible que diminutas cantidades de las sustancias del empaque se incorporen a los alimentos. Los fabricantes de empaques para alimentos deben probar ante la FDA que todos los materiales que entran en contacto con los alimentos son seguros para obtener la autorización de uso.
¿Qué es un aditivo colorante?
Un aditivo colorante es cualquier tintura, pigmento o sustancia que cuando se agrega o aplica a un alimento, medicamento o producto cosmético, o al cuerpo humano, es capaz (ya sea solo o como consecuencia de reacciones con otras sustancias) de impartir color.
La FDA está encargada de regular todos los aditivos colorantes para asegurar que los alimentos que contienen aditivos colorantes son seguros y pueden ingerirse, contienen sólo ingredientes aprobados y están correctamente etiquetados. Los aditivos colorantes se utilizan en los alimentos por muchas razones: 1) para compensar la pérdida de color que se produce por la exposición a la luz, aire, temperaturas extremas, humedad y condiciones de almacenamiento, 2) para corregir las variaciones naturales en color, 3) para realzar los colores naturales, y 4) para proporcionar color a alimentos “divertidos” que carecen de color.
Sin los aditivos colorantes, las bebidas colas no serían marrones, la margarina no sería amarilla y el helado de menta no sería verde. En la actualidad se reconoce a los aditivos colorantes como una parte importante de casi todos los alimentos procesados que consumimos.
La FDA clasifica a los colores permitidos en 2 grupos: los que necesitan certificación y los exentos de certificación. Igualmente, ambos deben aprobar rigurosos estándares de seguridad antes de ser aprobados e incluidos en las listas de productos autorizados para usarse en los alimentos.
Los colores certificados son producidos artificialmente (o fabricados por el hombre) y se los usa ampliamente porque imparten colores intensos, uniformes, son más económicos y se combinan más fácilmente para crear una variedad de tonalidades. Hay nueve aditivos colorantes certificados aprobados para su uso en los Estados Unidos (por ej. FD&C amarillo no. 6. Ver el cuadro si desea leer la lista completa). Los colores alimenticios certificados no agregan sabores no deseados a los alimentos.
Los colores que están exentos de certificación incluyen a los pigmentos que se derivan de fuentes naturales como las verduras, los minerales o los animales. Los aditivos colorantes derivados de productos naturales son más costosos que los colores certificados y pueden agregar sabores no deseados a los alimentos. Algunos ejemplos de estos colores son el extracto de annatto (amarillo), las remolachas deshidratadas (rojo azulado a marrón), caramelo (amarillo a tostado), betacaroteno (amarillo a naranja) y el extracto de ollejo de uva (rojo, verde).
¿Cómo se aprueban los aditivos para su uso en los alimentos?
En la actualidad, los aditivos alimenticios y los colorantes se estudian con mayor detenimiento, se regulan y supervisan con más atención que en otras épocas. La FDA tiene la responsabilidad legal primaria de determinar que son seguros para el uso. Para comercializar un nuevo aditivo alimenticio o colorante (o antes de usar un aditivo ya aprobado para un uso distinto), un fabricante u otro patrocinador deberá primero presentar un pedido de autorización ante la FDA. Dichas peticiones deben acompañarse de pruebas que demuestren la seguridad del uso que se le pretende dar. Desde 1999 y como consecuencia de legislación de reciente sanción, los aditivos indirectos han sido aprobados a través de un proceso de notificación previo a la salida al mercado que requiere la presentación de la misma información que se debía presentar junto con la petición.
Cuando la FDA evalúa la seguridad de una sustancia y cuando decide si aprobarla o no, toma en cuenta lo siguiente: 1) la composición y las propiedades de la sustancia, 2) la cantidad que se puede llegar a consumir, 3) los efectos inmediatos y a largo plazo que pueden tener en la salud y 4) otros varios factores de seguridad. La evaluación determina un nivel apropiado de uso que incluye un margen de seguridad incorporado — un factor que permite cierta inseguridad con relación a los niveles de consumo que se supone no son nocivos. En otras palabras, los niveles de uso que son aprobados son mucho más bajos que los que podrían llegar a tener algún efecto adverso.
En razón de las limitaciones inherentes de la ciencia, la FDA jamás podrá estar absolutamente segura de que no existan riesgos cuando se usen ciertas sustancias. Por consiguiente, la FDA debe determinar — sobre la base de la información científica disponible — si existe una seguridad razonable de que los consumidores no correrán riesgos cuando usen los aditivos de la manera propuesta.
Una vez aprobado, la FDA emite normas tales como los tipos de alimentos en los que se puede usar el aditivo, la cantidad máxima que se puede utilizar, y la forma en que se lo debe identificar en la etiqueta de los alimentos. En 1999 se modificaron los procedimientos y ahora la FDA debe consultar con el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos durante el proceso de revisión cuando se trate de ingredientes propuestos para su uso en carnes y aves. A continuación, los funcionarios federales supervisan el nivel de consumo de los nuevos aditivos y los resultados de cualquier investigación nueva que se realice sobre la seguridad.
Si las evidencias nuevas sugieren que un producto que ya está en el mercado podría no ser tan seguro, o si los niveles de consumo se han modificado lo suficiente como para requerir otra evaluación, las autoridades federales pueden prohibir su uso o ordenar la realización de más estudios para determinar si el uso puede aún considerarse seguro.
Las normas conocidas con el nombre de Buenas Prácticas de Fabricación (Good Manufacturing Practices (GMP)) limitan las cantidades de aditivos y colorantes permitidos en los alimentos para lograr el efecto deseado.
Si desea contactar a proveedores de aditivos alimenticios haga click aquí
Reproducido con el permiso de International Food Information Council Foundation, (
marzo de 2005
).