Industria: Petroquímica   Tipo: Reportes de resultados y acciones
Fuente:
El Universal
06-Agosto-2004
Sigma, división de alimentos de Alfa, pagó cinco mdd a Chepina Peralta, persona altamente reconocida en la comunidad gastronómica de México, por el uso de su nombre como marca en su nueva línea de alimentos preparados.
Esta iniciativa forma parte de un plan de la compañía por expandir su presencia en este mercado, en el que participa con carnes frías, yoghurt, quesos y ahora también comida preparada.
En su último reporte financiero, Sigma informó que parte de 15 mdd que invirtió en activos fijos en el segundo trimestre están dirigidos a preparar el lanzamiento de bebidas de soya, pizzas refrigeradas y postres, entre otros.
El lanzamiento de los productos Chepina Peralta estará a cargo de la propia cocinera.
Sigma no pasa por su mejor momento. Sus costos se han incrementado debido al aumento en el costo de las materias primas, provocado por la devaluación del peso y el cambio en el abasto de pollo debido a la fiebre aviar en EU, que restringió las importaciones de ese país.
Las carnes procesadas son la principal fuente de ingresos de Sigma, con 69%; 28% procede de lácteos y 3% de alimentos procesados.
En consecuencia, su utilidad de operación dólares en el segundo trimestre se retrajo 15% respecto al mismo periodo de 2003, el margen operativo de 11.7% también fue menor, en tanto que el flujo de efectivo, de 42 mdd, mostró un retroceso de 11 por ciento .
Aunque las ventas mostraron leves avances gracias a un aumento en volumen y mayores precios, la aportación de Sigma a los ingresos del grupo se redujo a 23 por ciento. (Reporteros: Lourdes Contreras y Zacarías Ramírez)
Nuevo vicepresidente ejecutivo en Lowe Lintas
Fuente:
Intélite
04-Enero-2001
Gunther Saupe, presidente de Lowe Lintas & Partners México, informó que la agencia cerró el año pasado rompiendo su propio récord, con la asignación de cerveza Sol e Indio, Colchones Sealy y Hoteles Camino Real. Esto sumado a Renault, Cannon Mills y 3Com, que fueron ganadas en el curso de 2000. Asimismo, dos de sus clientes les asignaron nuevos productos: Nestlé, quien añadió Yoghurts Nestlé y Svelty, mientras Boehringer Ingelheim Promeco les otorgó Lonol, Mensifem, Venastar y Laxoberón.
Jorge Cuchí como vicepresidente ejecutivo de LL&P. Jorge inició su carrera como gerente de marca junior. Se integró a Leo Burnett donde fue promovido a director creativo para Goodyear. En 1995 decidió emigrar a Bozell para tomar la dirección creativa para la cuenta de Chrysler.
Los aditivos se han utilizado durante muchos años para conservar el sabor, la mezcla, el espesor y el color de los alimentos y han jugado un papel transcendente en la reducción de importantes deficiencias nutricionales. Los aditivos ayudan a garantizar alimentos accesibles, apetitosos y saludables que cumplan con las demandas de los consumidores.
Aunque la sal, el polvo para hornear, la vainilla y la levadura se utilizan de manera común en los alimentos, mucha gente piensa que los aditivos que se adicionan a la comida son compuestos químicos muy complejos.
En general, un aditivo para alimentos es una sustancia que se adiciona a los alimentos. Legalmente, el término se refiere a “la sustancia que se adiciona directamente a los alimentos y bebidas durante su elaboración, para proporcionar o intensificar aroma, color o sabor, para mejorar su estabilidad o para su conservación”. Esta definición incluye cualquier sustancia utilizada en la producción, procesamiento, tratamiento, empaque, transportación o almacenamiento de los alimentos.
Si se adiciona una sustancia a la comida para un propósito en especial, se conoce como aditivo directo. Muchos de los aditivos directos aparecen en la etiqueta de ingredientes de los alimentos. Los aditivos indirectos son aquellos que se convierten en parte del alimento en cantidades muy pequeñas, debido a su empaque, almacenamiento u otro manejo.
Los aditivos desempeñan una variedad de funciones útiles en la comida y debido a que la mayoría de la gente ya no vive en el campo, los aditivos ayudan a mantener los alimentos saludables y en buen estado durante su transportación a los mercados, que en ocasiones se encuentran a miles de kilómetros de distancia del lugar en donde se cultivan o procesan. También aumentan el valor nutricional de ciertos comestibles y los pueden hacer más atractivos al mejorar su sabor, textura, consistencia o color.
Los aditivos se utilizan en los alimentos por cinco razones principales:
Para mantener la consistencia del producto: los emulsificantes dan a los productos una textura consistente y evitan que se separen. Los estabilizadores y los espesantes proporcionan una textura suave y uniforme. Los agentes antiglomerantes, ayudan a que sustacias como la sal fluyan libremente.
Para mejorar o mantener el valor nutricional: se adicionan vitaminas y minerales a muchos alimentos como la leche, la harina, el cereal y la margarina para compensar aquellos faltantes en la dieta de la gente, o los que se pierden durante la etapa de procesamiento. Dicha fortificación y enriquecimiento ha ayudado a reducir la mala nutrición entre la población de muchos países. Todos los productos que contengan nutrientes adicionados deberán estar debidamente etiquetados.
Para mantener el aspecto y la higiene: los conservadores retrasan la descomposición del producto ocasionada por microorganismos como bacterias y hongos. La cotaminación bacteriana puede ocasionar enfermedades transmitidas por los alimentos incluyendo botulismo (bloqueo de la liberación de la sustancia acetilcolina en las terminaciones nerviosas, con lo que se paralizan los músculos y puede ocasionar la muerte por paro respiratorio). Los antioxidantes son conservadores que evitan que las grasas y los aceites de los productos horneados y de otros alimentos se vuelvan rancios o adquieran un sabor desagradable. También evitan que las frutas frescas cortadas, como las manzanas, se pongan de color pardo cuando están expuestas al aire.
Para proporcionar propiedades de ventilación o control de acidez/alcalinidad: los agentes de ventilación liberan ácidos cuando se calientan y reaccionan con el polvo para hornear ayudando a que los pasteles, panes y otos productos se esponjen durante su horneado. Otros aditivos ayudan a modificar la acidez y la alcalinidad de los alimentos para dar un sabor, gusto y color adecuados.
Para intensificar el sabor o dar el color deseado: muchas especias y saborizantes naturales y sintéticos intensifican el sabor de los alimentos. Asimismo, los colorantes mejoran la apariencia de ciertos alimentos para cumplir con las expectativas de los clientes. Muchas de las sustancias que se adicionan a los alimentos parecerían ser muy extrañas cuando se leen en las etiquetas de ingredientes pero en realidad son muy conocidas. Por ejemplo, el ácido ascórbico es otro nombre para la vitamina C, alfatocoterol para la vitamina E y el beta caroteno es una fuente de vitamina A. A pesar de que no existen sinónimos fáciles para los aditivos, es útil recordar que todos los alimentos están constituidos por compuestos químicos. El carbono, el hidrógeno y otros elementos químicos proporcionan bloques estructurales básicos de todos los seres vivos.
Hoy en día los aditivos y colorantes para alimentos se reglamentan con más rigor que nunca antes en la historia. Las reglamentaciones oficiales exigen que antes de adicionar cualquier sustancia a los alimentos, esta debe de contar con evidencia de que es inocua al nivel al cual se pretende usar.
En la siguiente tabla se muestran ejemplos de las sustancias que realizan cada una de las cinco razones que se mencionaron anteriormente:
Especias para pasteles, pan de jengibre, refrescos, yoghurt, sopa, confitería, productos horneados, quesos, mermeladas, gomas
De acuerdo a la Normatividad Europea, existen cuatro grandes familias de aditivos alimenticios, codificados desde E–100 a E–500, (E por Europa).
Los colorantes (E–100 a E–199)
Los conservantes (E–200 a E–299)
Los antioxidantes (E–300 a E–399)
Los agentes de textura (E–400 a E–499)
Los colorantes sirven para dar al alimento un aspecto más presentable. Existen más de 22 productos autorizados para colorear la masa o la superficie del alimento. Seis de ellos se utilizan exclusivamente para la coloración superficial y uno para la corteza de los quesos. Unos son naturales y otros son sintéticos, de estos últimos los más frecuentes son:
Para el rojo: la azorrubina (E–122), el amaranto (E–123), el rojo de cochinilla A (E–124), el pigmento rubí (E–180), la eritrocina (E–127).
Para el azul: carmín de índigo (E–132), el azul patente V (E–131).
Para el verde: el verde brillante (E–142).
Para el amarillo: la tartracina (E–102).
Los conservantes impiden que se produzcan fermentaciones, putrefacciones y el desarrollo de mohos que pueden alterar el alimento. Hay 30 legales autorizados, de los cuales muchos son antioxidantes y sólo 14 tienen un efecto conservador secundario. Muchos son productos naturales o copias exactas de su fórmula.
Los antioxidantes sirven para evitar los fenómenos de oxidación que podrían alterar los alimentos. Los más eficaces y de uso corriente no presentan ningún peligro en las dosis que se utilizan y son:
Acido Ascórbico o Vitamina C (E–300) a dosis mínimas de < 300 mg/Kg.
Los tocoferoles o Vitamina E (E–306 a E–309).
Los agentes de textura se añaden a los alimentos para darles una consistencia agradable y para estabilizar estas consistencias.
Los emulsionantes son los que realizan la emulsión y la mantienen estable. Los más usuales son las lecitinas (E–352). Se emplean en la fabricación de margarinas, mantequillas “ligeras” o chocolate.
Los gelificantes aumentan la viscosidad de un preparado, retienen el agua, estabilizan los geles e impiden la pérdida de proteínas. Se encuentran en la leche condensada, cremas heladas, confituras, etc. Son sobre todo carragenatos (E–441) que provienen de algas marinas.
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