Poliglicerol modificado conEster de Sorbitán, PEG modificado con Alcohol graso y Ester de Sorbitan, PEG modificado con Aceite de Ricino y Oleato de Sorbitan, PEG modificado con Aceite de Ricino y Ester de Sorbitan
  Industria: Agro, Alimenticia, Biotecnología   Tipo: Demandas y procesos legales, Ecología, Gobierno, Situación del mercado, Tratados comerciales, Economía, Descubrimientos e investigaciones científicas
  Fuente: Intélite
En un clima de incertidumbre postelectoral y a unos meses de que concluya la administración de Vicente Fox, las secretarías de Agricultura, Medio Ambiente y Salud buscan acelerar la autorización del cultivo experimental de maíz transgénico en campos de Sonora, Sinaloa y Tamaulipas, alertan grupos ambientalistas y legisladores.
Lo curioso es que México al ser centro de origen y banco de germoplasma vivo de maíz, por lo que la Ley de Bioseguridad salvaguarda este patrimonio en un régimen especial, no necesita de una variedad genéticamente modificada.
Sin embargo, el gobierno federal busca dar el primer paso en lo que sería el cultivo comercial de esta clase de maíz, con lo que abriría la puerta de la dependencia tecnológica y alimentaria de por vida con las empresas transnacionales que poseen esta biotecnología, a las que además se les deberá pagar regalías por ser poseedoras de las patentes.
A través del Proyecto Maestro de Maíz, que será llevado a cabo por investigadores del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) del IPN y por el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap), se buscará cultivar las semillas de maíz genéticamente modificadas en cinco campos experimentales, simientes que pertenecen a las transnacionales Monsanto, Pioneer y Dow Agrosciences.
Los resultados de la investigación se entregarán a la Sagarpa, que a su vez los presentará ante la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad y Organismos Genéticamente Modificados (Cibiogem), integrada por funcionarios de la Sagarpa, Semarnat y Salud.
La producción anual de maíz alcanzó en 2005 los 20.9 millones de toneladas, pero la demanda anual, según datos de Sagarpa, es de 29.3 millones de toneladas, de las cuales 72% se destinan al consumo humano, industrial, autoconsumo y semillas, y el resto al sector pecuario. El déficit se cubre con importaciones, principalmente de EU, de donde el último año se adquirieron seis millones de toneladas.
Científicos británicos postularon que un defecto genético que perturba la maduración de los pulmones podría ser una posible causa del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), señala un artículo publicado en la revista británica New Scientist.
La muerte súbita suele ocurrir durante el segundo o tercer mes, y es rara cuando el niño tiene más de seis meses. Es más común en los niños que en las niñas. Los niños negros o indoamericanos parecen tener un riesgo mayor que los niños asiáticos, blancos o hispanos.
David Drucker y colegas de la Universidadde Manchester hallaron a partir del análisis del genoma de 25 menores que murieron por SMSL defectos en un gen que controla importantes factores de crecimiento para el desarrollo pulmonar.
Asimismo, otro gen, que interviene en la lucha contra inflamaciones, estaba modificado en esos bebés.
Drucker sostiene que la combinación de una restringida función pulmonar y un sistema inmune debilitado eleva el riesgo de SMSL en los infantes.
En la mayoría de los casos de SMSL, los bebés mueren entre el segundo y cuarto mes de vida, cuando se reduce la inmunidad conferida por la madre y el propio sistema inmunológico aún se está formando, simplemente porque dejan de respirar cuando están durmiendo.
El director de la Fundación para la Investigación del Síndrome de Muerte Súbita George Haycock calificó de interesantes los resultados de Drucker, que fueron publicados en la revista científica Human Immunology.
En general, para reducir los riesgos de SMSL, se recomienda amamantar a los bebés, mantener libre de humo de cigarrillo el ambiente en el que se encuentran y hacerlos dormir sobre un colchón duro, acostados de espalda y no demasiado abrigados.
14-Agosto-2006
Urge a México desarrollar sus propias semillas transgénicas, señala Cibiogem
  Industria: Agro, Alimenticia, Sector salud, Naturista / herbolaria, Biotecnología   Tipo: Ecología, Gobierno, Situación del mercado, Economía, Nuevos productos, Descubrimientos e investigaciones científicas
  Fuente: Intélite
México debe experimentar con las semillas transgénicas de las trasnacionales, pero debe desarrollar su propia biotecnología -aunque aún no hay recursos para ello- con el fin de no depender tecnológicamente del exterior, advierte el secretario ejecutivo de la Comisiónde Bioseguridad y Organismos Genéticamente Modificados (Cibiogem) Marco Antonio Meraz.
Reconoce que en relación con los transgénicos el maíz es el tema de debate, por todo lo que representa en la cultura mexicana, y que debe hacerse la experimentación con los granos transgénicos de la industria, pero precisa que para darse el cultivo comercial, como demandan las empresas y grupos de productores apoyados por ellas, aún falta tiempo.
El científico que ha trabajado en el Centro de Investigaciones Avanzadas (Cinvestav), del IPN, y en el Conacyt, y ahora responsable de la Cibiogem -institución integrada por las secretarías de Medio Ambiente, Salud, Educación, Economía y Hacienda, así como por Conacyt-, que se hace cargo de las políticas de bioseguridad y organismos genéticamente modificados, reconoce las presiones de la industria y asegura que la existencia de esta comisión ha impedido que éstas sean mayores.
Detalla que para que se dé el cultivo comercial del maíz transgénico que demandan empresas trasnacionales como Monsanto y Dupont, entre otras, primero se debe establecer el régimen especial de maíz, después el programa experimental y por último el programa piloto; según los resultados que se arrojen se decidirá si se dan las autorizaciones comerciales.
También se tienen que construir los mapas para definir los sitios donde se puede hacer el cultivo; “se dice que en todo el país hay centros de origen; esto se tiene que explicar con bases científicas”.
Además, no descarta que se den mezclas o contaminación entre maíz tradicional y transgénico, ya que la gente tiene la costumbre de compartir el grano, sustraerlo de las siembras o robarlo, para mejorar sus variedades.
Marco Antonio Meraz refiere que la existencia de la Leyde Bioseguridady Organismos Genéticamente Modificados, donde se establece una serie de procedimientos para poder llegar a la liberación o a la aceptación de ingreso de un producto, es algo que las empresas deben cumplir.
Reconoce que las empresas buscan fundamentalmente encontrar el mejor negocio posible.
Indica que la Cibiogem se encarga de evaluar esto: si hay un nuevo producto, se estudia qué hacer con él y si a México le conviene, no sólo desde el punto de vista económico, sino también del ambiental, de la salud y de la agricultura.
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Una buena absorción de agua por las harinas de trigo, es esencial en la preparación de masas para panificación, puesto que el agua confiere un mejor volumen a las harinas y por consiguiente, a las masas. El agua se adhiere a las moléculas de las proteínas y del almidón modificado, ambos contenidos en las harinas.
Por lo tanto, para mejorar la absorción de agua, se puede mejorar el contenido de proteínas en las harinas a través de los métodos de cultivo del trigo.
También se puede modificar el contenido de almidón activado, siendo de hecho el único parámetro que se puede lograr a través de un proceso mecánico.
La influencia del almidón activado (modificado) en la preparación de masas para panificación, se debe a la formación de una matriz de gluten cuando se combinan las proteínas y el agua, lo cual ayuda a su vez a integrar el almidón activado a la mezcla. Al ser activado el almidón, absorbe mayor cantidad de agua dando un mejor volumen a la harina y por consiguiente a la masa preparada con esta.
La activación del almidón se logra con base en una molienda eficiente en la fabricación de las harinas. Los métodos tradicionales de molienda de harina de trigo han demostrado que son limitados en cuanto al incremento de la activación del almidón que pueden lograr, por lo que se han desarrollado otros métodos de molienda adicional, llamados “procesos de atrición” que brindan mayor eficiencia.
La calidad del grano de trigo influye en la activación de su contenido de almidón. Un grano duro representa mayor dificultad de molienda, por lo que en un proceso de atrición, su contenido de almidón se activará de forma inversamente proporcional a su dureza. En el caso contrario, el almidón contenido en la harina preparada a partir de un grano suave, será mas fácilmente activado por los efectos de la molienda adicional a través de procesos de atrición.
Alpine a través de Hosokawa ofrece molinos especialmente diseñados para procesos de atrición que permiten maximizar la cantidad de almidón activado que se puede obtener de una harina y con ello logran mayor absorción de agua y una masa más voluminosa.
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Cortesía de Hosokawa Micron – Tecnologías de Proceso para el Mañana.
Las tuberías de materiales plásticos, usualmente utilizadas en aplicaciones tan importantes como la industria petrolera o las canalizaciones de agua, han evolucionado tecnológicamente hasta llegar a los materiales utilizados actualmente como son el policloruro de vinilo orientado molecularmente (MOPVC) y el poliéster reforzado con fibra de vidrio (PRFV).
El poliéster reforzado con fibra de vidrio (PRFV), es un material compuesto y formado por dos materiales fundamentales: una matriz, constituida por una resina sintética de tipo poliéster y un refuerzo de fibra de vidrio ubicado dentro del anterior.
La matriz de poliéster es un aglomerante perfecto para el refuerzo, ya que nos asegura la participación simultánea de todos los filamentos del mismo, siendo además una barrera excelente frente a los agentes químicos y ambientales.
La fibra de vidrio debe proporcionar la armadura necesaria para lograr la resistencia mecánica precisa para soportar tanto la presión interna como las cargas externas en las conducciones enterradas.
Tanto la matriz como el refuerzo, pueden ser aportados cualitativa y cuantitativamente dentro de un amplio espectro en función de la aplicación a que vaya a destinarse la tubería para obtener la relación coste/prestaciones más adecuada.
En cuanto a las matrices, existen en el mercado resinas de diferentes tipos, que empleadas, solas o en combinación, proporcionan el carácter anticorrosivo al producto terminado. Estas resinas son susceptibles de ser formuladas conjuntamente con aditivos que incrementen alguna de sus propiedades.
Respecto a las fibras de vidrio, podemos manejarlas en forma de velo muy fino, en fieltros (mat) de varios gramajes, en tejidos equilibrados o no, y en hilos continuos. Cada uno de ellos proporciona una característica resistente propia al producto terminado.
Norgam de México ofrece tecnología de tuberías reforzadas con fibra de vidrio para aplicaciones de alto desempeño, resistencia a la corrosión y a la abrasión.
Por ejemplo, nuestro sistema de tuberías Fiberglass Systems emplea una gran variedad de productos que se adecuan según sus necesidades:
Las tuberías GREEN THREAD® se fabrican con fibra de vidrio y resina epóxica en dos clases de presión. Todos los productos marinos y de Costa Afuera GREEN THREAD están fabricados con una barrera epóxica interna contra la corrosión y la erosión reforzada para proveer una máxima resistencia al severo ambiente marino.
GREEN THREAD 250 / 250F / 250C / 250CF Diámetros de 1” – 24”
Rango hasta 250 psig
Temperaturas hasta 200 F (93 C)
Factor de seguridad mayor para servicios críticos
Costo-Beneficio alto para servicios de baja presión
Sistemas de tuberías resistentes al fuego.
Green Thread 250: Para aplicaciones contra incendio para IMO nivel 3.
Green Thread 250F: Para aplicaciones contra incendio para IMO nivel 3 modificado.
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Los aditivos desempeñan una variedad de funciones útiles en los alimentos, las que, por lo general, damos por sentado. Se podrían eliminar algunos aditivos si estuviéramos dispuestos a cultivar, cosechar, moler nuestros propios alimentos, dedicar muchas horas a la cocción y al envasado o aceptar los riesgos de la descomposición. Por ese motivo es que muchos consumidores confían en los muchos beneficios tecnológicos, estéticos y convenientes que proporcionan los aditivos.
A continuación algunas de las razones por las cuales se agregan aditivos a los alimentos:
Aditivos para mantener o mejorar la seguridad y la frescura de los alimentos
Los conservantes retardan la descomposición de los productos que causa el moho, el aire, las bacterias, los hongos o la levadura. Además de mantener la calidad de los alimentos, también ayudan a controlar la contaminación que puede causar enfermedades, como por ejemplo, el mortal botulismo. Un grupo de conservantes — los antioxidantes — evitan que las grasas, los aceites y los alimentos que los contienen se vuelvan rancios o adquieran un sabor desagradable. También evitan que los trozos de frutas frescas, como por ejemplo las manzanas, adquieran una coloración marrón al entrar en contacto con el aire.
Aditivos para mejorar o mantener el valor nutricional de los alimentos
Las vitaminas y los minerales (y la fibra) se agregan a muchos alimentos para compensar los que faltan en la dieta de la persona o que se pierden durante el procesamiento, o bien para mejorar la calidad nutricional de un alimento. Dicho proceso de fortificación y enriquecimiento ha ayudado a reducir la desnutrición en los Estados Unidos y en otros países del mundo. Todos los productos que contienen nutrientes agregados deben estar correctamente etiquetados.
Las especias, los sabores naturales y artificiales y los endulzantes se agregan para mejorar el sabor de los alimentos. Los colores mantienen o mejoran la apariencia. Los emulsificantes, estabilizantes y espesantes otorgan a los alimentos la textura y la consistencia que los consumidores esperan. Los agentes leudantes permiten que los productos horneados aumenten de tamaño durante la cocción. Algunos aditivos ayudan a controlar la acidez y alcalinidad de los alimentos, mientras que otros ingredientes ayudan a mantener el sabor y el atractivo de los alimentos que tienen un contenido bajo de grasa.
Tipos de ingredientes alimenticios
A continuación se incluye un resume de los ingredientes más comunes y del motivo por el que se usan y también algunos ejemplos de los nombres que pueden figurar en las etiquetas de los productos. Algunos aditivos se usan para más de un propósito.
Evita la descom-posición
de los alimentos que producen las bacterias, el moho, los hongos o la levadura (antimicro-bianos), retardan o evitan los cambios en el color, sabor o textura, y la ranciedad (anti-oxidantes); mantienen la frescura.
Salsas y jaleas de frutas, bebidas, productos horneados, carnes curadas, aceites y margarinas, cereales, aderezos, botanas, frutas y verduras
ácido ascórbico, ácido cítrico, benzoato de sodio, propionato de sodio, eritorbato de sodio, nitrato de sodio, sorbato de calcio, sorbato de potasio, BHA, BHT, EDTA, tocoferoles (Vitamina E)
Bebidas, productos horneados, confituras, azúcar de mesa, sustitutos, muchos alimentos procesados
Sucrosa (azúcar), glucosa, fructosa, sorbitol, mannitol, jarabe de maíz, jarabe de maíz de alta fructosa, sacarina, aspartamo, sucralosa, acesulfame de potasio (acesulfame-K), neotamo
Compensan la pérdida de color que se produce
por la exposición
a la luz, aire, temperaturas extremas, humedad y condiciones de almace-namiento, corrige las variaciones naturales en color, realzan los colores naturales, proporcionan color a alimentos “divertidos” que carecen de color.
Muchos alimentos procesados (dulces, botanas, queso untable, margarina, gaseosas, mermeladas, gelatinas, rellenos para tartas y flanes)
Azules FD&C Nos. 1 y 2, Verde FD&C No. 3, Rojo FD&C Nos. 3 y 40, Amarillo
FD&C No. 5 (tartrazina) y No. 6, Naranja B, Citrus Rojo No. 2, extracto de anato, betacaroteno, extracto de ollejo de la uva, extracto de cochineal o carmin, oleoresina de la páprika, colorante caramelo, jugos de frutas y verduras, azafrán (Nota: No es necesario incluir a los aditivos colorantes exentos en las etiquetas de los alimentos, aunque se los puede declarar simplemente como “con agregado de colorantes o color”)
Agregan sabores específicos (naturales y sintéticos)
Flanes y rellenos para tartas, mezclas para postres de gelatina, mezclas para tortas, aderezos para ensaladas, caramelos, gaseosas, cremas heladas, salsa barbacoa
Proporcionan la textura esperada y una sensación “cremosa” en la boca
Productos horneados, aderezos, postres congelados, confituras, mezclas para tortas y postres y productos lácteos
Olestra, gel de celulosa, carragenan, polidextrosa, almidón modificado, proteína de clara de huevo micro-particulada, goma guar, goma xantan, concentrado de proteína de suero
Reemplazan a las vitaminas y a los minerales que se pierden durante el procesamiento (enrique-cimiento), agregan los nutrientes que pueden estar faltando en la dieta (fortificación)
Harinas, panes, cereales, arroz, maccaroni, margarina, sal, leche, bebidas de frutas, barras energéticas, bebidas instantáneas para el desayuno
Cloruro de tiamina, riboflavina (Vitamina B2), niacina, niacinamida, ácido fólico o folato, beta-caroteno, yoduro de potasio, sulfato ferroso o hierro, alfa tocoferoles, ácido ascórbico, Viamina D, aminoácidos (L-triptófano, L-lisina, L-leucina, L-metionina)
Permiten la suave combinación de los ingredientes, evitan la separación, mantiene estables a los productos emulsificados, reducen la pegajosidad, controlan la cristalización, mantienen a los ingredientes dispersos y ayudan a que los productos se disuelvan con más facilidad
Aderezos para ensaladas, mantequilla de maní, chocolates, margarina, postres congelados
Lecitina de soja, mono- y diglicéridos, yemas de huevo, polisorbatos, mono-estearato de sorbitan
Aceite para cocinar en aerosol, crema batida, gaseosas
Dióxido de carbono, óxido nitroso
¿Qué es un aditivo para alimentos?
Un aditivo, en su sentido más amplio, es cualquier sustancia que se agregue a los alimentos. Legalmente, el término hace referencia a “cualquier sustancia cuyo propósito resulte o pueda llegar a resultar — directa o indirectamente — un componente o agente que afecte las características de cualquier alimento”. Esta definición incluye a cualquier sustancia que se utilice en la producción, procesamiento, tratamiento, empaque, transporte o almacenamiento de los alimentos. Sin embargo, el propósito de la definición legal es imponer un requisito de aprobación anterior a la salida al mercado.
Por lo tanto, en esta definición se excluye a los ingredientes cuyo uso se reconoce como seguro (es decir, no requieren la autorización del gobierno), a los ingredientes que habían sido aprobados por la FDA o por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos antes de la sanción de las leyes que regulan a los aditivos. También se excluyen los aditivos colorantes y pesticidas porque en su caso se aplican otros requisitos de aprobación previos a la salida al mercado.
Los aditivos alimenticios directos son aquellos que se agregan a los alimentos para obtener un propósito específico. Por ejemplo, la goma xantan — que se utiliza para dar textura a aderezos para ensalada, leche chocolatada, rellenos de panadería, flanes y otros alimentos — es un aditivo directo. La mayoría de los aditivos directos están identificados en la etiqueta de información de los alimentos.
Los aditivos alimenticios indirectos son los que se incorporan a los alimentos en cantidades minúsculas a través del empaque, en el depósito o como consecuencia de la manipulación. Por ejemplo, durante el depósito de los productos es posible que diminutas cantidades de las sustancias del empaque se incorporen a los alimentos. Los fabricantes de empaques para alimentos deben probar ante la FDA que todos los materiales que entran en contacto con los alimentos son seguros para obtener la autorización de uso.
¿Qué es un aditivo colorante?
Un aditivo colorante es cualquier tintura, pigmento o sustancia que cuando se agrega o aplica a un alimento, medicamento o producto cosmético, o al cuerpo humano, es capaz (ya sea solo o como consecuencia de reacciones con otras sustancias) de impartir color.
La FDA está encargada de regular todos los aditivos colorantes para asegurar que los alimentos que contienen aditivos colorantes son seguros y pueden ingerirse, contienen sólo ingredientes aprobados y están correctamente etiquetados. Los aditivos colorantes se utilizan en los alimentos por muchas razones: 1) para compensar la pérdida de color que se produce por la exposición a la luz, aire, temperaturas extremas, humedad y condiciones de almacenamiento, 2) para corregir las variaciones naturales en color, 3) para realzar los colores naturales, y 4) para proporcionar color a alimentos “divertidos” que carecen de color.
Sin los aditivos colorantes, las bebidas colas no serían marrones, la margarina no sería amarilla y el helado de menta no sería verde. En la actualidad se reconoce a los aditivos colorantes como una parte importante de casi todos los alimentos procesados que consumimos.
La FDA clasifica a los colores permitidos en 2 grupos: los que necesitan certificación y los exentos de certificación. Igualmente, ambos deben aprobar rigurosos estándares de seguridad antes de ser aprobados e incluidos en las listas de productos autorizados para usarse en los alimentos.
Los colores certificados son producidos artificialmente (o fabricados por el hombre) y se los usa ampliamente porque imparten colores intensos, uniformes, son más económicos y se combinan más fácilmente para crear una variedad de tonalidades. Hay nueve aditivos colorantes certificados aprobados para su uso en los Estados Unidos (por ej. FD&C amarillo no. 6. Ver el cuadro si desea leer la lista completa). Los colores alimenticios certificados no agregan sabores no deseados a los alimentos.
Los colores que están exentos de certificación incluyen a los pigmentos que se derivan de fuentes naturales como las verduras, los minerales o los animales. Los aditivos colorantes derivados de productos naturales son más costosos que los colores certificados y pueden agregar sabores no deseados a los alimentos. Algunos ejemplos de estos colores son el extracto de annatto (amarillo), las remolachas deshidratadas (rojo azulado a marrón), caramelo (amarillo a tostado), betacaroteno (amarillo a naranja) y el extracto de ollejo de uva (rojo, verde).
¿Cómo se aprueban los aditivos para su uso en los alimentos?
En la actualidad, los aditivos alimenticios y los colorantes se estudian con mayor detenimiento, se regulan y supervisan con más atención que en otras épocas. La FDA tiene la responsabilidad legal primaria de determinar que son seguros para el uso. Para comercializar un nuevo aditivo alimenticio o colorante (o antes de usar un aditivo ya aprobado para un uso distinto), un fabricante u otro patrocinador deberá primero presentar un pedido de autorización ante la FDA. Dichas peticiones deben acompañarse de pruebas que demuestren la seguridad del uso que se le pretende dar. Desde 1999 y como consecuencia de legislación de reciente sanción, los aditivos indirectos han sido aprobados a través de un proceso de notificación previo a la salida al mercado que requiere la presentación de la misma información que se debía presentar junto con la petición.
Cuando la FDA evalúa la seguridad de una sustancia y cuando decide si aprobarla o no, toma en cuenta lo siguiente: 1) la composición y las propiedades de la sustancia, 2) la cantidad que se puede llegar a consumir, 3) los efectos inmediatos y a largo plazo que pueden tener en la salud y 4) otros varios factores de seguridad. La evaluación determina un nivel apropiado de uso que incluye un margen de seguridad incorporado — un factor que permite cierta inseguridad con relación a los niveles de consumo que se supone no son nocivos. En otras palabras, los niveles de uso que son aprobados son mucho más bajos que los que podrían llegar a tener algún efecto adverso.
En razón de las limitaciones inherentes de la ciencia, la FDA jamás podrá estar absolutamente segura de que no existan riesgos cuando se usen ciertas sustancias. Por consiguiente, la FDA debe determinar — sobre la base de la información científica disponible — si existe una seguridad razonable de que los consumidores no correrán riesgos cuando usen los aditivos de la manera propuesta.
Una vez aprobado, la FDA emite normas tales como los tipos de alimentos en los que se puede usar el aditivo, la cantidad máxima que se puede utilizar, y la forma en que se lo debe identificar en la etiqueta de los alimentos. En 1999 se modificaron los procedimientos y ahora la FDA debe consultar con el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos durante el proceso de revisión cuando se trate de ingredientes propuestos para su uso en carnes y aves. A continuación, los funcionarios federales supervisan el nivel de consumo de los nuevos aditivos y los resultados de cualquier investigación nueva que se realice sobre la seguridad.
Si las evidencias nuevas sugieren que un producto que ya está en el mercado podría no ser tan seguro, o si los niveles de consumo se han modificado lo suficiente como para requerir otra evaluación, las autoridades federales pueden prohibir su uso o ordenar la realización de más estudios para determinar si el uso puede aún considerarse seguro.
Las normas conocidas con el nombre de Buenas Prácticas de Fabricación (Good Manufacturing Practices (GMP)) limitan las cantidades de aditivos y colorantes permitidos en los alimentos para lograr el efecto deseado.
Si desea contactar a proveedores de aditivos alimenticios haga click aquí
Reproducido con el permiso de International Food Information Council Foundation, (
marzo de 2005
).
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