La Comisión Europea (CE) impuso una multa de más de 388 millones de euros a siete empresas químicas por formar un cartel en la fabricación de blanqueadores (peróxido de hidrógeno y perborato) incrementando artificialmente los precios en Europa entre los años de 1994 y el 2000.
Las multas se repartieron de la siguiente forma: Solvay pagará 167 millones de euros, Total/Elf Aquitaine/Arkema pagará 78 millones, Edison (ahora Solvay Solexis) pagará 58 millones, Kemira 33 millones de euros, Akzo Nobel poco más de 25 millones de euros, FM 25 millones de euros y Snia/Caffaro poco más de un millón de euros.
Siete de las empresas fueron multadas, mientras que Degussa recibió inmunidad completa a cambio de su cooperación en la investigación al ofrecer información sobre el funcionamiento del cartel, mientras que la Comisión no puede imponer sanciones a Air Liquide porque esta empresa dejó el sector en 1998.
El cartel estaba formado por nueve empresas, que realizaron prácticas como intercambio de información importante y confidencial, limitación de la producción, asignación de cuotas de mercado y de clientes y precios fijos y controlados.
La Comisión aumentó en un 50% las multas sobre Solvay, Arkema y Edison debido a que son reincidentes en un cartel prohibido por Bruselas en 1984.
Sin embargo, algunas sanciones han sido reducidas parcialmente a Solvay, Total/Elf Aquitaine y Akzo, debido a su cooperación en la investigación de los servicios de Competencia de la Comisión.
El peróxido de hidrógeno es un agente oxidante que se emplea en la fabricación de papel y textiles, la desinfección y aplicaciones medioambientales. Uno de sus derivados es el perborato, que se usa principalmente como sustancia activa en la fabricación de detergentes sintéticos.