Alcanza PEMEX producción de petroquímicos más alta del año
  Fuente: QuimiNet
Petróleos Mexicanos registró el pasado mes de julio la producción más alta de petroquímicos en el año y la mayor registrada desde febrero de 2002, al llegar a un volumen de 983 mil toneladas, que comparado con el mismo mes del año anterior, representa un incremento de 11 por ciento.
Como resultado de una mayor producción de derivados del etano, principalmente de cloruro de vinilo y de polietileno de baja y alta densidad, durante los primeros siete meses de 2006 la elaboración total acumulada de petroquímicos se ubicó en seis millones 399 mil toneladas, volumen 2.4 por ciento superior con respecto al reportado en igual periodo del año pasado.
De acuerdo con información de los indicadores petroleros, el mayor volumen de producción logrado de enero a julio del presente año, correspondió al etileno, al llegar a un total de 648 mil toneladas, 23 mil más que las reportadas en el mismo periodo de 2005.
Por lo que se refiere al cloruro de vinilo, Pemex petroquímica elaboró 126 mil toneladas de esta materia prima, volumen 73 por ciento superior al de los primeros siete meses del año pasado, en tanto la producción de amoniaco registró un incremento de 23 por ciento, con un total de 385 mil toneladas, 72 mil más que las obtenidas en el periodo anterior.
En cuanto a los polietilenos de alta y baja densidad, de enero a julio se produjeron 301 toneladas de ambas materias primas, destacando el incremento de 32 por ciento en la elaboración de polietileno de baja densidad.
Cabe señalar que el pasado mes de junio pemex puso en operación la planta swing en el Centro Petroquímico Morelos, con una capacidad de producción de 300 mil toneladas anuales de polietileno lineal de baja o de alta densidad, indistintamente.
Asimismo, en los primeros siete meses del año se elaboraron 66 mil toneladas de benceno, 82 mil de etilbenceno, 207 mil de óxido de etileno, 198 mil de propileno, 108 mil de tolueno, así como cuatro millones 278 mil de otros productos petroquímicos.
04-Agosto-2006
Se encarecen las gasolinas hasta 5.12% en enero-junio
  Fuente: El Espectador
La escalada en los precios del petróleo en el mercado internacional ha impactado a combustibles básicos como gasolinas, gas licuado de petróleo (LP) e incluso turbosina —combustible para los aviones.
El precio de las gasolinas Magna y Premium han aumentado 5.26 y 5.12%, respectivamente, en el primer semestre de este año respecto a los precios de 2005.
Los costos promedios pasaron de 6.27 a 6.60 pesos el litro de Magna y de 7.41 a 7.79 pesos el litro de la Premium.
El gas LP ha registrado un incremento de 11.9%, ya que en el primer semestre del 2005 tuvo un costo promedio de 8.09 pesos el kilogramo y este año aumentó a 9.06 pesos.
Para las aerolíneas el costo de la turbosina es una carga que merma sus ganancias y que en los primeros seis meses de este año se ha encarecido 27.44%, al pasar de 5.32 pesos el litro en 2005, a 6.78 pesos, comparado con igual periodo del año anterior, señala Pemex en sus Indicadores Financieros.
26-Julio-2006
Pierde EU la guerra en contra de las "llantitas"
  Industria: Alimenticia, Artículos médicos, Cuidado personal, Sector salud   Tipo: Gobierno, Asuntos sociales y de ONGs, Educación, Estadísticas
  Fuente: Intélite
Estas conclusiones se derivan de un estudio que realizó el Departamento de Ciencias Aplicadas de la Salud, de la Universidad de Indiana (UI). Las conclusiones son tajantes. Los adultos de EU no dejaron de engordar. Al contrario: cada vez hay más adultos con sobrepeso, obesidad u obesidad extrema, de modo que también cada vez hay más urgencia por encontrar medios para ayudarles a lograr un peso más sano.
Estas conclusiones se derivan de un estudio que realizó el Departamento de Ciencias Aplicadas de la Salud, de la UI, y que se publicará en la edición de agosto del Journal of the National Medical Association.
El estudio encontró que entre los estadounidenses hay cada vez más diabéticos, y que hay una clara relación, directa, entre el sobrepeso y problemas serios de salud.
Las estadísticas obtenidas se ajustaron para cancelar el efecto de varios factores, como raza, género, edad, ingreso y educación. Los datos ajustados dicen que: 1) los adultos obesos tienen 26% más probabilidad de reportar alguna condición seria de salud; 2) los adultos con obesidad severa tienen 50% más probabilidad de reportar serios problemas de salud.
¿Qué clase de problemas? La lista es común: afecciones cardiacas, diabetes, cáncer, artritis, hipertensión, embolias, males pulmonares, asma, desórdenes de la tiroides, problemas renales...
En los cinco años transcurridos desde 2001, los adultos con sobrepeso u obesidad pasaron de 58 a 63% de la población; en el mismo lapso, los sujetos con diabetes pasaron de 7.9 a 8.5 por ciento.
EU tiene un plan llamado Gente Sana 2010. Según dicho plan, el propósito nacional es reducir a menos de 15% el porcentaje de adultos obesos para el año 2010.
¿Es una meta alcanzable? Dong-Chul Seo, experto en salud pública de la UI, cree que los datos del estudio indican lo contrario.
“Nuestros hallazgos indican que en conjunto, los adultos estadounidenses siguen ganando peso”, dijo. “Pese a los enormes esfuerzos y recursos dedicados a controlar la epidemia de obesidad, algo que incluye iniciativas del gobierno y cobertura mediática, no hay señal de que entre los adultos de EU se haya contenido la epidemia de obesidad”.
La muestra del estudio comprendió a 981 adultos representativos de la población nacional, y los indicadores utilizaron el conocido índice de masa corporal (BMI, en inglés) para determinar quiénes tenían sobrepeso (BMI de 25 o más), obesidad (30 o más) u obesidad severa (40 o más).
El BMI, un indicador bastante confiable de la gordura, se calcula dividiendo el peso en kilogramos entre el cuadrado de la altura en metros de la persona.
El estudio dio a los expertos muchos otros datos: por ejemplo, que 18% de la población estadounidense tiene algún problema serio de salud.
Otros hallazgos: que hay una clara disparidad en la obesidad entre mujeres (no entre los hombres) en función de la raza: 41% de las negras eran obesas, 19% de las blancas lo eran.
Trece por ciento de los sujetos con BMI normal reportaron problemas de salud serios. Entre los obesos, el indicador fue de 27%; entre los severamente obesos, de 55 por ciento.
Cuando se cotejó en contra del nivel educativo, el BMI se redujo entre mujeres al crecer la escolaridad, pero no ocurrió entre los hombres. En otras palabras, ellas sí aprenden. Ellos no.
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Los pigmentos usados como agentes colorantes por los pueblos antiguos estarían ahora prohibidos, por ser sustancias muy venenosas. Por ejemplo, para el maquillaje de la cara, el plomo blanco daba color pálido, el fósforo rojo se usaba como colorante para añadir un toque de color a las mejillas, y el cinabrio amarillo (HgS) daba brillo a los labios. Se acentuaba la intensidad de los ojos usando sombra de oropimente (As2S3) y rimel de estibinita (Sb2S3). Dado que estos cosméticos solían contener venenos metálicos como plomo, arsénico, mercurio y antimonio, los mismos eran a menudo tanto un riesgo para la salud como una contribución a la belleza.
Hoy en día los cosméticos son mucho mas seguros y las compañías que los fabrican llevan a cabo pruebas exhaustivas para asegurarse de que sus productos no van a hacer daño a sus clientes. Los cosméticos modernos están hechos de un número relativamente pequeño de sustancias y las diferencias entre marcas suelen ser muy escasas en términos de composición química.
Tanto los polvos para la cara como las sombras de ojos están formados básicamente por pigmentos distribuidos en una base. Los polvos faciales contienen por lo general una sustancia opaca como el zinc o el óxido de titanio (TiO) para cubrir la piel; talco mineral o zinc, o estearato de magnesio para proporcionar adhesión y hacer que el polvo sea fácil de aplicar; caolín o carbonato de magnesio para absorber la transpiración; y posiblemente guanina o mica para darles brillo. Para el color, se añaden pigmentos generalmente como un revestimiento sobre mica. Para obtener el color blanco se usa el dióxido de titanio. Se pueden obtener otros colores usando pigmentos como el azul de hierro o el carmín o el óxido de hierro.
Las barras o lápices de labios están hechos con mezclas de líquidos oleosos como el aceite de castor y ceras como la cera de abejas y pigmentos. Las buenos lápices de labios proporcionan un intenso color uniforme con buena cobertura, son brillantes pero no grasientos, tienen un sabor neutro y no son tóxicos ni irritantes. También se les prepara de manera que no se derritan en agua caliente ni se cuarteen con el frío. El lápiz de labios es una mezcla de aceite de castor y una cera, como la de las abejas o la de carnaúba, que tiene un punto de fusión elevado. Está diseñado para que se mantenga rígido en el tubo pero que deslice al ser presionado por los labios. El color de los lápiz de labios procede de tintes a menudo los mismos que se utilizan en la alimentación. Entre ellos está el azul brillante (azul de trifenileno), la eritrosina (rojo de xanteno), el amaranto (azóico rojo) y la tartracina (azóico amarillo). Para utilizarlos en lápices de labios, los tintes solubles en agua se mezclan con óxido de aluminio. Esto les hace precipitarse como un pigmento sólido insoluble o laca. La laca se suspende entonces en aceite de castor, pero no se disuelve realmente en él. En las barras de labios que cambian de color, que tienen un color en el tubo pero que en contacto con los labios lo alteran, se añade un tinte como la eosina (tetrabromofluorescina), ligeramente coloreada, pero que se vuelve roja cuando se combina con los grupos amina libres que están en las proteínas de la piel. La barra de labios suele estar coloreada con una laca. Cuando se extiende en los labios, la laca queda oscurecida por la eosina al volverse roja.
Los protectores solares, cosméticos para proteger de la luz del Sol a la piel, llevan compuestos como las benzofenonas y los aminobenzoatos. Estos absorben la luz en determinadas longitudes de onda y evitan que llegue a la piel. Para ser efectivos, los protectores solares deben permanecer químicamente estables a la luz. También ser solubles en la base cosmética, pero insolubles en agua o la transpiración, para que no se vayan fácilmente. Los protectores solares están disponibles en una amplia gama de factores de protección contra el Sol (SPF).
La química de la cosmética amplía su gama de productos con las cremas faciales, cremas corporales (body milks), champús, geles de baño, cremas capilares, dentífricos, etc y un amplísimo conjunto de productos que nos ayudan a proteger la piel de los agentes externos que tienden a dañarla y a conseguir con los cosméticos de belleza, propiamente elaborados, a mejorar nuestro aspecto.
Los tintes azóicos son compuestos muy estables. Muchos contienen grupos de ácido sulfónico (-SO3-) en su estructura para hacerlos soluble en agua. Los extractos naturales de plantas y animales se usaban como agentes colorantes mucho antes que se desarrollaran los tintes sintéticos. La mostaza produce tinte azul, el púrpura se extrae de la concha de un molusco Murex, el polen del crocus morado de otoño es la base de un tinte amarillo brillante llamado azafrán.
Los aditivos desempeñan una variedad de funciones útiles en los alimentos, las que, por lo general, damos por sentado. Se podrían eliminar algunos aditivos si estuviéramos dispuestos a cultivar, cosechar, moler nuestros propios alimentos, dedicar muchas horas a la cocción y al envasado o aceptar los riesgos de la descomposición. Por ese motivo es que muchos consumidores confían en los muchos beneficios tecnológicos, estéticos y convenientes que proporcionan los aditivos.
A continuación algunas de las razones por las cuales se agregan aditivos a los alimentos:
Aditivos para mantener o mejorar la seguridad y la frescura de los alimentos
Los conservantes retardan la descomposición de los productos que causa el moho, el aire, las bacterias, los hongos o la levadura. Además de mantener la calidad de los alimentos, también ayudan a controlar la contaminación que puede causar enfermedades, como por ejemplo, el mortal botulismo. Un grupo de conservantes — los antioxidantes — evitan que las grasas, los aceites y los alimentos que los contienen se vuelvan rancios o adquieran un sabor desagradable. También evitan que los trozos de frutas frescas, como por ejemplo las manzanas, adquieran una coloración marrón al entrar en contacto con el aire.
Aditivos para mejorar o mantener el valor nutricional de los alimentos
Las vitaminas y los minerales (y la fibra) se agregan a muchos alimentos para compensar los que faltan en la dieta de la persona o que se pierden durante el procesamiento, o bien para mejorar la calidad nutricional de un alimento. Dicho proceso de fortificación y enriquecimiento ha ayudado a reducir la desnutrición en los Estados Unidos y en otros países del mundo. Todos los productos que contienen nutrientes agregados deben estar correctamente etiquetados.
Las especias, los sabores naturales y artificiales y los endulzantes se agregan para mejorar el sabor de los alimentos. Los colores mantienen o mejoran la apariencia. Los emulsificantes, estabilizantes y espesantes otorgan a los alimentos la textura y la consistencia que los consumidores esperan. Los agentes leudantes permiten que los productos horneados aumenten de tamaño durante la cocción. Algunos aditivos ayudan a controlar la acidez y alcalinidad de los alimentos, mientras que otros ingredientes ayudan a mantener el sabor y el atractivo de los alimentos que tienen un contenido bajo de grasa.
Tipos de ingredientes alimenticios
A continuación se incluye un resume de los ingredientes más comunes y del motivo por el que se usan y también algunos ejemplos de los nombres que pueden figurar en las etiquetas de los productos. Algunos aditivos se usan para más de un propósito.
Evita la descom-posición
de los alimentos que producen las bacterias, el moho, los hongos o la levadura (antimicro-bianos), retardan o evitan los cambios en el color, sabor o textura, y la ranciedad (anti-oxidantes); mantienen la frescura.
Salsas y jaleas de frutas, bebidas, productos horneados, carnes curadas, aceites y margarinas, cereales, aderezos, botanas, frutas y verduras
ácido ascórbico, ácido cítrico, benzoato de sodio, propionato de sodio, eritorbato de sodio, nitrato de sodio, sorbato de calcio, sorbato de potasio, BHA, BHT, EDTA, tocoferoles (Vitamina E)
Bebidas, productos horneados, confituras, azúcar de mesa, sustitutos, muchos alimentos procesados
Sucrosa (azúcar), glucosa, fructosa, sorbitol, mannitol, jarabe de maíz, jarabe de maíz de alta fructosa, sacarina, aspartamo, sucralosa, acesulfame de potasio (acesulfame-K), neotamo
Compensan la pérdida de color que se produce
por la exposición
a la luz, aire, temperaturas extremas, humedad y condiciones de almace-namiento, corrige las variaciones naturales en color, realzan los colores naturales, proporcionan color a alimentos “divertidos” que carecen de color.
Muchos alimentos procesados (dulces, botanas, queso untable, margarina, gaseosas, mermeladas, gelatinas, rellenos para tartas y flanes)
Azules FD&C Nos. 1 y 2, Verde FD&C No. 3, Rojo FD&C Nos. 3 y 40, Amarillo
FD&C No. 5 (tartrazina) y No. 6, Naranja B, Citrus Rojo No. 2, extracto de anato, betacaroteno, extracto de ollejo de la uva, extracto de cochineal o carmin, oleoresina de la páprika, colorante caramelo, jugos de frutas y verduras, azafrán (Nota: No es necesario incluir a los aditivos colorantes exentos en las etiquetas de los alimentos, aunque se los puede declarar simplemente como “con agregado de colorantes o color”)
Agregan sabores específicos (naturales y sintéticos)
Flanes y rellenos para tartas, mezclas para postres de gelatina, mezclas para tortas, aderezos para ensaladas, caramelos, gaseosas, cremas heladas, salsa barbacoa
Proporcionan la textura esperada y una sensación “cremosa” en la boca
Productos horneados, aderezos, postres congelados, confituras, mezclas para tortas y postres y productos lácteos
Olestra, gel de celulosa, carragenan, polidextrosa, almidón modificado, proteína de clara de huevo micro-particulada, goma guar, goma xantan, concentrado de proteína de suero
Reemplazan a las vitaminas y a los minerales que se pierden durante el procesamiento (enrique-cimiento), agregan los nutrientes que pueden estar faltando en la dieta (fortificación)
Harinas, panes, cereales, arroz, maccaroni, margarina, sal, leche, bebidas de frutas, barras energéticas, bebidas instantáneas para el desayuno
Cloruro de tiamina, riboflavina (Vitamina B2), niacina, niacinamida, ácido fólico o folato, beta-caroteno, yoduro de potasio, sulfato ferroso o hierro, alfa tocoferoles, ácido ascórbico, Viamina D, aminoácidos (L-triptófano, L-lisina, L-leucina, L-metionina)
Permiten la suave combinación de los ingredientes, evitan la separación, mantiene estables a los productos emulsificados, reducen la pegajosidad, controlan la cristalización, mantienen a los ingredientes dispersos y ayudan a que los productos se disuelvan con más facilidad
Aderezos para ensaladas, mantequilla de maní, chocolates, margarina, postres congelados
Lecitina de soja, mono- y diglicéridos, yemas de huevo, polisorbatos, mono-estearato de sorbitan
Aceite para cocinar en aerosol, crema batida, gaseosas
Dióxido de carbono, óxido nitroso
¿Qué es un aditivo para alimentos?
Un aditivo, en su sentido más amplio, es cualquier sustancia que se agregue a los alimentos. Legalmente, el término hace referencia a “cualquier sustancia cuyo propósito resulte o pueda llegar a resultar — directa o indirectamente — un componente o agente que afecte las características de cualquier alimento”. Esta definición incluye a cualquier sustancia que se utilice en la producción, procesamiento, tratamiento, empaque, transporte o almacenamiento de los alimentos. Sin embargo, el propósito de la definición legal es imponer un requisito de aprobación anterior a la salida al mercado.
Por lo tanto, en esta definición se excluye a los ingredientes cuyo uso se reconoce como seguro (es decir, no requieren la autorización del gobierno), a los ingredientes que habían sido aprobados por la FDA o por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos antes de la sanción de las leyes que regulan a los aditivos. También se excluyen los aditivos colorantes y pesticidas porque en su caso se aplican otros requisitos de aprobación previos a la salida al mercado.
Los aditivos alimenticios directos son aquellos que se agregan a los alimentos para obtener un propósito específico. Por ejemplo, la goma xantan — que se utiliza para dar textura a aderezos para ensalada, leche chocolatada, rellenos de panadería, flanes y otros alimentos — es un aditivo directo. La mayoría de los aditivos directos están identificados en la etiqueta de información de los alimentos.
Los aditivos alimenticios indirectos son los que se incorporan a los alimentos en cantidades minúsculas a través del empaque, en el depósito o como consecuencia de la manipulación. Por ejemplo, durante el depósito de los productos es posible que diminutas cantidades de las sustancias del empaque se incorporen a los alimentos. Los fabricantes de empaques para alimentos deben probar ante la FDA que todos los materiales que entran en contacto con los alimentos son seguros para obtener la autorización de uso.
¿Qué es un aditivo colorante?
Un aditivo colorante es cualquier tintura, pigmento o sustancia que cuando se agrega o aplica a un alimento, medicamento o producto cosmético, o al cuerpo humano, es capaz (ya sea solo o como consecuencia de reacciones con otras sustancias) de impartir color.
La FDA está encargada de regular todos los aditivos colorantes para asegurar que los alimentos que contienen aditivos colorantes son seguros y pueden ingerirse, contienen sólo ingredientes aprobados y están correctamente etiquetados. Los aditivos colorantes se utilizan en los alimentos por muchas razones: 1) para compensar la pérdida de color que se produce por la exposición a la luz, aire, temperaturas extremas, humedad y condiciones de almacenamiento, 2) para corregir las variaciones naturales en color, 3) para realzar los colores naturales, y 4) para proporcionar color a alimentos “divertidos” que carecen de color.
Sin los aditivos colorantes, las bebidas colas no serían marrones, la margarina no sería amarilla y el helado de menta no sería verde. En la actualidad se reconoce a los aditivos colorantes como una parte importante de casi todos los alimentos procesados que consumimos.
La FDA clasifica a los colores permitidos en 2 grupos: los que necesitan certificación y los exentos de certificación. Igualmente, ambos deben aprobar rigurosos estándares de seguridad antes de ser aprobados e incluidos en las listas de productos autorizados para usarse en los alimentos.
Los colores certificados son producidos artificialmente (o fabricados por el hombre) y se los usa ampliamente porque imparten colores intensos, uniformes, son más económicos y se combinan más fácilmente para crear una variedad de tonalidades. Hay nueve aditivos colorantes certificados aprobados para su uso en los Estados Unidos (por ej. FD&C amarillo no. 6. Ver el cuadro si desea leer la lista completa). Los colores alimenticios certificados no agregan sabores no deseados a los alimentos.
Los colores que están exentos de certificación incluyen a los pigmentos que se derivan de fuentes naturales como las verduras, los minerales o los animales. Los aditivos colorantes derivados de productos naturales son más costosos que los colores certificados y pueden agregar sabores no deseados a los alimentos. Algunos ejemplos de estos colores son el extracto de annatto (amarillo), las remolachas deshidratadas (rojo azulado a marrón), caramelo (amarillo a tostado), betacaroteno (amarillo a naranja) y el extracto de ollejo de uva (rojo, verde).
¿Cómo se aprueban los aditivos para su uso en los alimentos?
En la actualidad, los aditivos alimenticios y los colorantes se estudian con mayor detenimiento, se regulan y supervisan con más atención que en otras épocas. La FDA tiene la responsabilidad legal primaria de determinar que son seguros para el uso. Para comercializar un nuevo aditivo alimenticio o colorante (o antes de usar un aditivo ya aprobado para un uso distinto), un fabricante u otro patrocinador deberá primero presentar un pedido de autorización ante la FDA. Dichas peticiones deben acompañarse de pruebas que demuestren la seguridad del uso que se le pretende dar. Desde 1999 y como consecuencia de legislación de reciente sanción, los aditivos indirectos han sido aprobados a través de un proceso de notificación previo a la salida al mercado que requiere la presentación de la misma información que se debía presentar junto con la petición.
Cuando la FDA evalúa la seguridad de una sustancia y cuando decide si aprobarla o no, toma en cuenta lo siguiente: 1) la composición y las propiedades de la sustancia, 2) la cantidad que se puede llegar a consumir, 3) los efectos inmediatos y a largo plazo que pueden tener en la salud y 4) otros varios factores de seguridad. La evaluación determina un nivel apropiado de uso que incluye un margen de seguridad incorporado — un factor que permite cierta inseguridad con relación a los niveles de consumo que se supone no son nocivos. En otras palabras, los niveles de uso que son aprobados son mucho más bajos que los que podrían llegar a tener algún efecto adverso.
En razón de las limitaciones inherentes de la ciencia, la FDA jamás podrá estar absolutamente segura de que no existan riesgos cuando se usen ciertas sustancias. Por consiguiente, la FDA debe determinar — sobre la base de la información científica disponible — si existe una seguridad razonable de que los consumidores no correrán riesgos cuando usen los aditivos de la manera propuesta.
Una vez aprobado, la FDA emite normas tales como los tipos de alimentos en los que se puede usar el aditivo, la cantidad máxima que se puede utilizar, y la forma en que se lo debe identificar en la etiqueta de los alimentos. En 1999 se modificaron los procedimientos y ahora la FDA debe consultar con el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos durante el proceso de revisión cuando se trate de ingredientes propuestos para su uso en carnes y aves. A continuación, los funcionarios federales supervisan el nivel de consumo de los nuevos aditivos y los resultados de cualquier investigación nueva que se realice sobre la seguridad.
Si las evidencias nuevas sugieren que un producto que ya está en el mercado podría no ser tan seguro, o si los niveles de consumo se han modificado lo suficiente como para requerir otra evaluación, las autoridades federales pueden prohibir su uso o ordenar la realización de más estudios para determinar si el uso puede aún considerarse seguro.
Las normas conocidas con el nombre de Buenas Prácticas de Fabricación (Good Manufacturing Practices (GMP)) limitan las cantidades de aditivos y colorantes permitidos en los alimentos para lograr el efecto deseado.
Si desea contactar a proveedores de aditivos alimenticios haga click aquí
Reproducido con el permiso de International Food Information Council Foundation, (
marzo de 2005
).
E100
· Curcumina. Colorante amarillo, de origen natural.
Constituye una parte del curry. Es un extracto de la
curcuma, rizoma procedente de la India. Se parece al
gengibre, incluso en el olor. Algo amargo. Se obtiene
también químicamente. Se obtiene por síntesis.
· Alimentos: mantequillas, quesos, leche, mostazas,
té y productos de pastelería.
· Toxicidad: ninguna
E101
· Lactoflavina. Colorante amarillo. Origen: natural
(huevos, leche, hígado). También se obtiene
por medios químicos. Es la vitamina B-2
· Alimentos: mantequillas, quesos, leches, productos
de pastelería y postres instantáneos.
· Toxicidad: ninguna
E102
· Tartrazina. colorante amarillo artificial.
Pertenece al grupo de de los colorantes azoicos.
· Alimentos:Productos de pastelería y
pescados.
· Toxicidad: ALTA. Es peligroso. Puede producir
asmas, alergias y eczemas, si se mezcla con analgésicos
como la spirina por ejemplo.
E103
· Crisoina S. Colorante amarillo. Artificial.
Prohibido desde 1978 en todos los paises del mercado
común.
· Alimentos: pastelería y helados
· Toxicidad: peligroso, especialmente para los
niños.
E104
· Amarillo de Quinoleína. colorante amarillo
artificial. Inocuidad controvertida.
· Alimentos: Pastelería y helados.
· Toxicidad: sospechoso. Evitarlo
E105
· Amarillo sólido. Colorante amarillo
artificial del grupo de los colorantes azoicos. Prohibido
desde 1978 en todos los paises del Mercado Común.
· Alimentos: pastelería y helados.
· Toxicidad: peligroso. Provoca alergias si se
mezcla con analgésicos.
E106
· Fosfato de Lactoflavina. Colorante amarillo
de la vitamina B-2. Muchas plantas lo poseen. Tambien
es conocido como E101a
· Alimentos: pescados y productos de pastelería.
· Toxicidad: no es tóxico.
E110
· Amarillo naranja S. Colorante anaranjado artificial.
Pertenece al grupo de los colorantes azoicos.
· Alimentos: galletas y productos de pastelería.
· Toxicidad: Peligroso! Provoca alergias si se
mezcla con analgésicos.. Causa urticaria y asma.
No usar
107
· Amarillo 2G. Colorante amaillento artificial
· Alimentos: galletas y productos de pastelería.
· Toxicidad: peligoso! Mismos efectos que el
E110.