La aplicación de plaguicidas
OBJETIVOS Y EFICACIA DE LOS TRATAMIENTOS FITOSANITARIOS
Los principales objetivos que se persiguen cuando se realiza un tratamiento fitosanitario son los siguientes:
- Aprovechar al máximo los productos aplicados, con el fin de reducir tanto los costos como el impacto medioambiental, ya que son caros y en algunos casos tóxicos.
- Maximizar el rendimiento del trabajo, entendido como superficie tratada por unidad de tiempo, por razones principalmente de carácter económico.
- Conseguir la máxima eficacia posible, desde los puntos de vista económico y agronómico, para lo cual se requiere una distribución uniforme
Para alcanzar este último objetivo hay que tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
- Las materias activas empleadas deben ser eficaces contra la plaga o agente patógeno y debe considerarse su peligrosidad para la salud y el ambiente, así como sus efectos secundarios sobre la fauna auxiliar.
- Para conseguir los resultados esperados, la dosificación debe ser correcta, de forma que la planta quede cubierta homogéneamente. Para ello es necesario elegir la maquinaria adecuada, de acuerdo con el producto a emplear y la plaga o enfermedad a combatir.
- La plaga o agente patógeno debe encontrarse en la fase más sensible al plaguicida.
- Las condiciones climáticas deben ser lo más favorables posibles con respecto al tipo de producto a emplear.
PRINCIPALES MÉTODOS DE APLICACIÓN DE PLAGUICIDAS
La clasificación de los métodos de aplicación de plaguicidas se realiza en función del vehículo que soporta al producto, que puede ser sólido, líquido o gaseoso:
- Espolvoreo . Consiste en la distribución del fitosanitario en forma de polvo, mediante al aplicación de una corriente de aire, que a su paso por el depósito de tratamiento arrastra parte del producto.
Ventajas y desventajas del espolvoreo
Ventajas |
Desventajas |
Mayor penetración de los productos en la masa vegetal |
Barrera de protección poco segura |
Permite los tratamientos fitosanitarios en lugares con escasez de agua |
Poca adherencia de los productos a la planta |
Mayor rapidez de ejecución |
Falta de homogeneidad en la distribución |
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Hay que manejar mucho volumen de producto para la misma cantidad de materia activa |
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Problemas de almacenaje (higroscopicidad) |
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Apelmazamiento del polvo con la humedad |
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Tratamiento incontrolado en días de viento, con la consiguiente invasión del producto a ligares próximos. |
Fuente: López et al. (1997).
- Pulverización . Mediante este método la distribución de los plaguicidas se realiza en forma de líquido, que se deposita sobre las plantas en forma de pequeñas gotas. Los factores que influyen en la pulverización son:
1.Lugar a tratar: suelo desnudo, cultivos bajos, entre líneas de cultivo, cultivos arbóreos, etc.
2.Cantidad de producto: volumen normal, reducido o ultrabajo.
3.Clase de producto: plaguicidas (herbicidas, insecticidas, etc.), fitorreguladores (aceleradores y retardadores del crecimiento, aclareo químico), fertilizantes líquidos (soluciones nitrogenadas, complejos claros y complejos en suspensión).
4.Características del producto: densidad, viscosidad, tensión superficial, agresividad, composición química, abrasividad, forma de absorción).
5.Agentes externos: temperatura, humedad relativa, viento, presión atmosférica.
- Fumigación . Consiste en la aplicación del producto en forma de gas y requiere la intervención de personal especializado, autorizado al efecto.
- Aplicación de Cebos . Colocación de determinados preparados para atraer o repeler agentes nocivos (ej: roedores, etc.).
- Tratamientos vía riego . Es un sistema de aplicación muy frecuente en plantaciones con sistema de riego localizado.
- Aplicación en el suelo. Consiste en la incorporación al suelo del plaguicida sólido en forma de gránulos, que una vez enterrados desprenden gases que se mezclan con el aire del suelo.
MAQUINARÍA DE APLICACIÓN DE PLAGUICIDAS
MÁQUINAS ESPOLVOREADORAS
Se emplean para distribuir el formulado en forma de polvo a través de la corriente de aire. Esta corriente es producida por un ventilador y entra en el depósito, arrastrando el polvo y distribuyéndolo de forma más o menos homogénea sobre el vegetal.
El gasto (número de kilogramos distribuidos en un minuto) de un aparato espolvoreador a través de las boquillas o mangueras de reparto puede ser regulado de varias formas:
-Abriendo o cerrando la abertura del regulador de salida del polvo.
-Variando las revoluciones del ventilador.
-Regulando la entrada de aire en el depósito.
Las principales características a tener en cuenta en un espolvoreador son el tamaño de la partícula y el caudal de aire del ventilador.
MÁQUINAS PULVERIZADORAS
Las máquinas pulverizadoras están constituidas por un depósito con agitadores que mantienen en íntima unión el producto y el agua, y por una bomba que obliga al agua a salir a través de las boquillas, fragmentándola en gotas de diámetro variable y dispersándolas sobre el terreno o plantas. A menor tamaño de las gotas, mayor es la superficie cubierta. Así mismo, es muy importante la regularidad del tamaño de las gotas; con un tamaño pequeño de gotas y una gran uniformidad se consigue mejorar la eficacia del tratamiento, disminuir el volumen de caldo por unidad de superficie y, por tanto, una reducción en los costes. El gasto en estos tratamientos oscila entre 500 y 1.300 litros/Ha, dependiendo del producto, densidad de la plantación, etc.
Tamaño de la gota según aplicación
Tipo de producto |
Tamaño de la gota |
Objetivo de la pulverización |
Funguicidas |
10-15 micras |
Recubrir perfectamente la planta para eliminar al patógeno |
Insecticidas-acaricidas |
10-300 micras |
Conseguir gran número de impactos para alcanzar individuos pequeños y escondidos |
Herbicidas |
300-1.000 micras |
Evitar la deriva |
Abonos |
> 1.500 micras |
Evitar la deriva y facilitar la absorción |
Número de gotas recomendado para un buen tratamiento
Número de gotas/cm 2 |
Tipo de producto |
20-30 |
Sistémicos |
50-60 |
De contacto |
10 |
Productos por inhalación |
Fuente: López et al. (1997)
Los factores que influyen en la pulverización ya han sido descritos y dan una idea de la complejidad de esta técnica, por lo que es necesario que el agricultor aprenda a manejarla o se asesore correctamente.
La maquinaria de uso más extendido es el pulverizador hidráulico , mediante el cual la pulverización se realiza por presión del líquido impulsado por una bomba. El paso del líquido a presión a través de la boquilla de pulverización produce gotas de diámetros diferentes, según la presión de trabajo y el tipo de boquilla que se utilice y oscila entre 250 y 1.00 micras.
Los atomizadores realizan lo que se conoce como pulverización hidroneumática, dando gotas de similar tamaño (100-500 micras) que los pulverizadores hidroneumáticos, con la diferencia de que incorporan un ventilador. Se consigue una gran penetración, aunque una escasa homogeneidad.
Los nebulizadores son pulverizadores neumáticos que se caracterizan por producir gotas muy finas, similares a la niebla. Constan de una turbina que produce aire a gran velocidad (80-160 m/s), en cuya corriente se deposita el líquido que es micronizado al chocar con la corriente de aire que lo transporta así hasta el vegetal. El tamaño de la gota está comprendido entre 20 y 150 micras, según sea la velocidad del aire. Se consigue una gran penetración en el vegetal.
La pulverización centrífuga produce gotas gracias a la fuerza centrífuga que se origina cuando se hace pasar el líquido a uno o varios discos que giran a gran velocidad. Los elementos fundamentales en estos equipos son las boquillas, las cuales constan de un disco que es accionado por un motor eléctrico, a pilas en los equipos manuales. El tamaño de la gota varia en función de la velocidad de giro del disco y normalmente está comprendido entre 150 y 300 micras, aunque se pueden obtener tamaños más pequeños, llegando a tratamientos de ultrabajo volumen (U.L.V.). Los equipos más difundidos son los manuales, con capacidades de trabajo de 5 litros de caldo.
La pulverización térmica resulta de la unión de la pulverización neumática y el aporte de calor, produciendo tamaños de gota muy pequeños (10-50 micras). Estos equipos constan básicamente de: un depósito para el producto, un depósito de combustible, motor y tubo de escape en forma de emisor de niebla. El plaguicida es inyectado en forma líquida en el extremo del tubo de escape, mediante una boquilla similar a las utilizadas en pulverización neumática; al ser arrastrado por los gases de escape se produce la formación de gotas, que son calentadas, llegando a evaporarse; y cuando salen al exterior se condensan en forma de niebla, depositándose sobre los vegetales.
NORMAS GENERALES DE MANEJO Y APLICACIÓN DE PRODUCTOS FITOSANITARIOS
El manejo y la aplicación adecuados de productos fitosanitarios, implica la reducción de los riesgos de toxicidad tanto para el personal manipulador como para el consumidor, así como la reducción del impacto sobre las distintas faunas y el medio ambiente y el aumento de la eficacia contra la plaga o enfermedad que se desea combatir. Para ello es necesario seguir de forma general una serie de normas de salud, seguridad y condiciones de trabajo, si no se especifica lo contrario:
• La decisión de tratar y la elección del producto deben ser llevadas a cabo por personal cualificado, teniendo en cuenta los aspectos mencionados en el apartado anterior, así como cualquier otro criterio técnico que racionalice el empleo de productos fitosanitarios.
• Normas relacionadas con la compra y el transporte:
- No se deben comprar productos que no estén envasados o con envases deteriorados. Dicho envase además debe estar precintado y debidamente etiquetado en la lengua oficial del país.
- Leer atentamente la etiqueta para comprobar si se adecua a nuestro problema, teniendo en cuenta las precauciones para su correcto uso.
- Comprobar la existencia de un número de registro oficial, ya que el uso de productos no autorizados es un riesgo para todos.
- El transporte debe realizarse separado de pasajeros y mercancías de consumo.
• Normas relacionadas con el almacenamiento:
- Guarde los pr