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01-Marzo-2006
El director del área de negocio química de la multinacional Repsol, Antonio Gomis, señaló que la empresa destinará 120 millones de euros a inversiones en nuevos proyectos en su centro de producción químico en Tarragona hasta finales del próximo año.
El grueso de este desembolso se destinará a ampliar en un 33 por ciento la capacidad de su planta de óxido de propileno y estireno monómero inaugurada en 2000. Se trata de dos materias primas empleadas en distintos tipos de plásticos, utilizados en los sectores de la construcción y la automoción para elaborar desde espumas para colchones hasta asientos de vehículos. El coste de la ampliación oscilará entre 80 y 90 millones.
El proyecto, cuyas obras se iniciaron el año pasado, concluirá a finales de este ejercicio. La planta original fue una de las mayores inversiones de Repsol Química en Tarragona, ya que supuso en su día un coste superior a 600 millones de euros, recuerda Gomis.
La actual ampliación obedece al incremento de la demanda. En la actualidad, el complejo tiene una capacidad de producción de 340.000 toneladas al año de estireno monómero y 150,000 toneladas al año de óxido de propileno.
Además, la compañía ha iniciado los trámites para construir su primera planta de benceno en Tarragona. El benceno es un derivado del petróleo usado como materia prima en la elaboración de estireno. Entre sus aplicaciones figuran los plásticos para hacer bolígrafos y envases de yogures.
La nueva planta supondrá un desembolso aproximado de 40 millones, tendrá una capacidad de producción de 180,000 toneladas anuales y creará entre 30 y 40 empleos. Repsol prevé que sea operativa a principios de 2007.
Estos proyectos se enmarcan en la inversión de 276.3 millones de euros previstos en el complejo en el periodo 2005-2007.
La división química de Repsol factura en España 4,000 millones de euros, lo que supone el 10 por ciento del negocio de la empresa, y genera 300 millones de beneficios. En Tarragona, el área química emplea a 550 personas, y la refinería a 750.
Por su parte, el director del complejo Repsol Química en Tarragona, César Meler, presentó la unidad construida por la compañía para eliminar los restos de hidrocarburos responsables de los malos olores generados por la planta de óxido de propileno y estireno. La instalación, una unidad de oxidación catalítica, cuya puesta en marcha fue avanzada ayer por el Diari , ha supuesto una inversión de 3,5 millones de euros. Su plazo de ejecución ha sido de año y medio y en su construcción trabajaron 30 personas. Los vecinos de los municipios afectados por los malos olores en el polígono norte -Perafort, La Pobla de Mafumet y El Morell- se han quejado insistentemente. La instalación permitirá reducir el 95 por ciento de los componentes que los generan y cumplir con los requisitos medioambientales impuestos por Bruselas. Repsol Química ha comprado la tecnología de la instalación a la empresa danesa Haldor Topsoe.
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