La Administración de Información Energética de EU considera que el transporte representa 56% del consumo global de crudo, en tanto a la industria (incluso manufacturas, agricultura, minería y construcción) le corresponde 33%. El uso doméstico representa casi 7%, y los usos comerciales son 4% del balance.
El petróleo domina en transporte, pero no en la generación de energía, donde está declinando debido a la competencia del gas natural y del carbón. Las estaciones de energía que usan el gas como combustible son más baratas de construir que las de petróleo y también más amigables con el ambiente. La electricidad generada a partir de carbón puede ser más barata en países como China, que tiene grandes reservas de ese mineral.
El consumo de petróleo tiende a crecer en el último trimestre del año, cuando comienzan a hacerse las provisiones para el invierno en el norte. En América del Norte, Europa y Asia el consumo del crudo se eleva durante el primer trimestre, cuando los requerimientos de calefacción están en su punto más alto (aunque esto es cada vez menos acentuado en Europa y Asia, donde se usa más gas para calefacción).
Las naciones de la OCDE contribuyen al descenso del consumo mundial de petróleo. En conjunto, su participación en el consumo global de petróleo ha ido de 70% en 1975 a casi 59% en 2005 (de los cuales la participación de América del Norte fue de 30%, Europa 19% y Asia 10%).
El consumo de los países no integrantes de la OCDE ha aumentado más rápido en Asia, a una tasa anual de más de 14% entre 1995 y 2005. La región representa ahora más de 18% del consumo global, lo que se compara con menos de 13% hace diez años. China e India se llevan la parte del león.
Durante los pasados 30 años, más o menos, la estructura de la industria petrolera ha cambiado, debido principalmente a fusiones y adquisiciones, de las cuales los más notables ha sido los acuerdos Chevron Texaco, Exxon Mobil y BP Amoco.
Las petroleras nacionales controlan la mayoría de las reservas mundiales. Esto se debe a que la propiedad y el control de los recursos petrolíferos y de la producción han pasado, en gran medida, de las empresas privadas a los gobiernos nacionales.
En términos de valor de capital, las principales petroleras son aún imponentes, pero en términos de propiedad de los recursos han sido minimizadas por las empresas nacionales. Saudi Aramco, Gazprom, el Ministerio de Petróleo de Irak y la Empresa Petrolera Nacional de Irán (en ese orden) eran los más grandes propietarios de reservas petroleras en 2005, seguidas por ExxonMobil, Kuwait Petroleum Corp, BP, Shell y Pemex.
De acuerdo con British Petroleum, las reservas probadas de petróleo (que representan la cantidad del patrimonio petrolero que puede extraerse en una fecha específica) se estimaban en 1.2 billones de barriles a finales de 2005, en comparación con 762 mil millones de barriles en 1984. En términos de tasa de reservas globales para producción (R/P) o de número de años de reservas remanentes, las estimaciones varían entre 36 y 45.
EU es el importador más grande, al comprar más de la mitad de sus necesidades, pero Japón y Alemania dependen de las importaciones en más de 90%. Las exportaciones son dominadas por Medio Oriente, que contribuye con 41.3% del total mundial. La región Asia-Pacífico depende de Medio