Los suministros de alta calidad de nafta venezolana y abundante gas natural son clave para competir en América y Europa con los proveedores de productos petroquímicos del Medio Oriente, es por eso que la gigante petroquímica brasileña Braskem se expandirá en Venezuela e invertirá en dos plantas.
Esta iniciativa es el primer proyecto de Braskem fuera de Brasil y es parte de su esfuerzo de internacionalización.
Dentro de los planes de inversión, se encuentra una planta con capacidad de 450,000 toneladas anuales de polipropileno, que debe comenzar a operar a principios del 2010, y otra de polietileno de 1.2 millones de toneladas al año que opera con etano producido a partir del gas natural, que se lanzaría en el 2012.
El costo total de ambas plantas se estima entre 3,200 millones y 3,500 millones de dólares, provenientes en su mayor parte de un proyecto de financiamiento. La inversión de Braskem estará entre los 520 millones de dólares.
Además del proyecto en Venezuela, Braskem se encuentra analizando una posible planta de polietileno en la costa del Pacífico de Perú, que podría usar gas natural proveniente del campo de Camisea.
Así mismo, Braskem está considerando una planta de polietileno en Bolivia, que fue proyectada antes de que el país nacionalizara sus recursos de hidrocarburos en el 2006, lo que causó una caída de las inversiones en la nación andina.