La farmacéutica suiza pagará 5.650 millones de euros por la adquisición de la alemana Hexal y el 67,7% del laboratorio estadounidense.
La farmacéutica suiza Novartis anunció ayer en Basilea la compra del grupo alemán Hexal y la adquisición del 67,7% de su socio estratégico estadounidense Eon Labs por un importe de 5.650 millones de euros (7.345 millones de dólares).
Con estas compras, Novartis se convierte en el líder mundial de medicamentos genéricos (aquellos cuya patente ya ha vencido), con fuerte presencia en Estados Unidos, Alemania, Asia (India, China y Japón) y Latinoamérica. Hasta ayer el primer puesto del ránking lo ocupaba la compañía israelí Teva Pharmaceticals. Ambas compañías, se integrarán en la filial de genéricos de Novartis, Sandoz.
Si la adquisición se hubiera contabilizado en los resultados del pasado ejercicio, la división de genéricos de Novartis habría alcanzado unas ventas de cerca de 5.100 millones de dólares en 2004, frente a los 4.800 millones de dólares obtenidos por el líder israelí, Teva Pharmaceuticals.
Novartis ya había comunicado su deseo de controlar el mercado mundial de genéricos. De hecho, compró la eslovena Lenk en 2002 y la canadiense Sabex el año pasado.
El laboratorio helvético anunció en su comunicado que lanzará, además, una oferta pública de acciones (opa) a 31 dólares por acción, sobre el resto de capital de la firma Eon Labs, que cotiza en el Nasdaq de Nueva York, para hacerse con el control total de la compañía. “Esto representará un desembolso adicional de 765,9 millones de euros (989 millones de dólares)”, precisó la compañía.
La empresa Hexal ocupa actualmente la segunda posición en el sector de genéricos en el mercado alemán, que es el segundo a nivel mundial más relevante para estos fármacos después de Estados Unidos, mientras que Eon Labs ha experimentado un fuerte crecimiento en la venta de estos medicamentos en el mercado estadonidense.
La compra de Hexal y Eon Labs generará sinergías por valor de unos 154 millones de euros (200 millones de dólares) al año, durante los próximos tres ejercicios. Éstas vendrán por los ahorros en producción, la reducción de costes y una caída en el coste de los productos gracias a la integración vertical. También se producirá una consolidación en la distribución de los medicamentos y en las labores administrativas.
En 2004, la empresa Hexal registró un volumen de negocio de 1.650 millones de dólares, mientras que Eon Lab obtuvo unas ventas de 431 millones de dólares.
El objetivo de Daniel Vasella, director gerente de la compañía basiliense, es ocupar 10% del mercado mundial en genéricos –estimado en un billón de dólares anuales-, lo cual implica llegar a ventas internacionales por US$ 100.000 millones hacia 2010. Para Novartis, luego de una frustrada fusión con Aventis (el gobierno francés se la entregó, o poco menos, a Sanofi), es el mayor negocio de su joven vida. En efecto, el grupo surgió, en 1996, por la fusión con Sandoz. No mucho antes, había absorbido CIBA-Geigy. Ahora, la toma de Hexal le permitirá quitarle a la israelí Teva el liderazgo en genéricos.
Líderes como Pfizer, Merck, Eli Lilly o GlaxoSmithKline estudian cómo seguir los pasos de Roche, Sanofi y Novartis en materia de compras institucionales. Los objetivos lógicos serían empresas de menor giro, pero con drogas, compuestos o terapias de avanzada y alta demanda en sus segmentos.
En ese plano, hay opciones que también incluyen laboratorios medianos. Verbigracia, Wyeth, Bristol-Myers Squibb o ImClone Systems, en Estados Unidos. En Gran Bretaña, AstraZeneca puede caer en manos de GSK, debido a problemas legales y la baja en capitalización bursátil. El gigante vende tres veces más que AZ.
Más en tren de fusiones o alianzas, algunos expertos especulan con una entre Merck y Schering-Plough, que ya distribuyen en forma conjunta dos especialidades contra el colesterol. Como se puntualizó en los paneles del hotel Hilton, Washington mismo parece inducir casamientos, pues este año ya permite repatriar utilidades de operaciones en el exterior pagando apenas 5,25% de gravamen, en vez del 35% usual. Esto elevará la liquidez de las multinacionales con sede en EE.UU.
Ocurre que estas sumas no podrán aplicarse a recompra de acciones o incremento de dividendos. Pero el departamento de Hacienda ha dado a entender que podría autorizar fusiones o adquisiciones que involucren activos en el país. Las empresas esperan una aclaratorio oficial para este mismo trimestre.
La mayor compañía mundial del género, hasta ahora, Pfizer (vendió en 2004 por US$ 52.500 millones), acumulará una caja próxima a los 38.000 millones, o sea más que Microsoft tras su reciente reparto de dividendos. Merck, pese al golpe sufrido al retirar de venta Vioxx, dispondrá de US$ 29.000 millones en efectivo, aunque aún se ignore cuánto repatriará.