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05-Diciembre-2005
La Food and
Drug Administration (FDA), después de dos años en analizar el
chip de seguimiento y rastreo para ser inyectados en seres humanos, fue aprobado
aunque aún existen muchas dudas, fundamentalmente sobre la privacidad
de los datos recolectados.
El producto
es elaborado por Applied Digital y se denomina VeriChip para humanos. Es un
sistema muy similar al aplicado desde hace casi dos décadas al seguimiento
de animales, que trabaja como un identificador de radio frecuencia (RFID, en
inglés) y que en general fue adquirido para conocer la localización
de ganado, de mascotas o bien la migración de salmones, por ejemplo.
En la parte veterinaria, la encargada de comercializar este producto es Digital
Angel, una empresa de la misma corporación Appliance Digital.
El dispositivo
tiene un tamaño de 11 milímetros, similar a un grano de arroz,
y que se implanta en los tejidos grasos debajo del triceps, en el brazo. Al
estar cerca de un scanner comercializado también por esta empresa, el
chip se despierta y emite ondas de radio al scanner. En rigor, la herramienta
ya es utilizada en ciertas compañías como un sistema biométrico
de seguridad. El chip emite información sobre el tipo de sangre, detalles
de la condición del paciente, la identidad del paciente, entre otros
datos.
El objetivo
fundamental de Applied Digital es lograr que el dispositivo sea implantado en
pacientes con Alzheimer, diabéticos, con problemas cardíacos o
cualquier otra patología que requiere un tratamiento más complejo.
La empresa asegura que los datos médicos no están almacenados
en el chip, sino que se encuentra en una base de datos externa que vincula el
sistema con un scanner. Este, claro está, es el tema que más preocupó
a la FDA para darle el visto bueno a la especialidad, ya que existe temor que
esos datos sean interceptados y almacenados en sistemas ajenos.
Por el momento,
ningún hospital de Estados Unidos ha solicitado los dispositivos, aunque
se sabe que Applied Digital entregará como prueba varios aparatos a más
de 200 salas de emergencia con el fin de darle un empujón a las ventas
del chip. No obstante, cerca de 1,000 personas fueron implantadas en México
y otras tantas en Italia.
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