Citgo Petroleum Corporation, filial de Pdvsa en Estados Unidos, y Lyondell Chemical anunciaron la firma de una carta de intención para explorar la venta de la refinería que operan conjuntamente en Houston y cuya capacidad de procesamiento asciende a 268 mil barriles diarios de crudo.
Las dos empresas también hicieron pública la resolución de las controversias legales que mantenían, incluyendo una demanda de Lyondell Chemical contra Pdvsa por la interrupción temporal del suministro de crudo a esa planta, a partir del paro suscitado entre 2002 y 2003.
El monto del acuerdo no fue revelado ni tampoco el valor de la refinería de Lyondell, pero analistas estiman que pudiera estar por el orden de los 4.500 millones de dólares. El comunicado elaborado por ambas empresas hizo énfasis, sin embargo, en que la alta demanda de derivados en EEUU y la poca capacidad de refinación disponible han ampliado el valor de las plantas con sistemas de conversión profunda, como es el caso de Lyondell-Citgo. "La refinería está estratégicamente ubicada en la costa del golfo de EEUU, con acceso a los oleoductos interestatales y al puerto de Houston".
Citgo mantiene 41,25% de las acciones de la refinería, que fue fundada en 1993, mientras que el paquete mayoritario le corresponde a Lyondell Chemical. En 1997 esta planta completó un proceso de modernización, con el objetivo de incrementar el porcentaje de crudo pesado susceptible de ser procesado, esto tomando en cuenta las características del petróleo venezolano.
Desde hace dos años el presidente Chávez, respaldado por el ministro de Energía y Petróleo y presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, ha insistido en la inconveniencia política y estratégica de mantener buena parte de las exportaciones de crudo venezolano concentradas en el mercado estadounidense. Desde entonces se ha manejado la posibilidad de vender parte del circuito Citgo, constituido en total por seis plantas.
Según un documento entregado por Luis Marín, ex presidente de Citgo, a la Asamblea Nacional, Lyondell-Chemical fue la única refinería del circuito que hasta 2004 pagó precios por debajo del mercado a Pdvsa, según los acuerdos de suministro de crudo que privan entre los socios. Por esta razón, la refinería se encuentra desde hace ya bastante tiempo en el ojo del huracán.